IMAGENES
DÍA DE LA BANDERA: MILEI Y PULLARO MOSTRARON SINTONÍA POLÍTICA EN ROSARIO
22 de junio de 2026 08:49
El acto por el Día de la Bandera dejó una de las imágenes políticas más fuertes del año. Nación y Provincia exhibieron coordinación institucional en Rosario, mientras la distancia entre Javier Milei y Victoria Villarruel volvió a quedar expuesta.
La recuperación de Rosario, la seguridad pública y el reclamo por más infraestructura para el interior productivo fueron los ejes que dominaron el acto central por el Día de la Bandera. Frente al Monumento Nacional a la Bandera, Javier Milei y Maximiliano Pullaro compartieron una ceremonia que dejó una señal política clara: la continuidad del trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y la Provincia de Santa Fe.
La imagen tuvo un fuerte contenido simbólico. Hace apenas dos años Rosario atravesaba uno de los momentos más complejos de su historia reciente, con niveles récord de violencia vinculada al narcotráfico. Este viernes, en cambio, los discursos oficiales giraron alrededor de los resultados obtenidos y de la necesidad de profundizar la coordinación institucional.
Durante su intervención, Pullaro agradeció explícitamente el respaldo recibido por parte de la administración nacional en materia de seguridad.
“Usted, con sus funcionarios, estuvo en el momento más duro que vivió Rosario”, afirmó el gobernador dirigiéndose al presidente.
El mandatario santafesino destacó además que los homicidios disminuyeron un 64 por ciento en la ciudad y sostuvo que la recuperación de la seguridad fue posible gracias a una estrategia conjunta entre Nación y Provincia.
“Esto no fue magia. Fue decisión, inversión, método y trabajo conjunto. Pudimos demostrar que cuando los diferentes niveles del Estado trabajan unidos, los resultados llegan”, señaló.
Pero el gobernador no limitó su mensaje a la seguridad. También aprovechó la presencia presidencial para plantear uno de los principales reclamos de Santa Fe: la necesidad de que una mayor parte de los recursos que genera la provincia regresen en obras de infraestructura.
“Santa Fe produce, exporta y aporta enormemente al crecimiento de la Argentina. Necesitamos que esos recursos vuelvan para potenciar el desarrollo del interior productivo”, sostuvo.
Por su parte, Milei eligió centrar su discurso en la figura de Manuel Belgrano y en su visión económica.
“Al recordar la bandera, recordamos a su creador. Es recordar al gran promotor de la libertad política y económica”, expresó.
El presidente definió al prócer como uno de los primeros pensadores económicos argentinos y destacó que entendía que la riqueza surgía del trabajo y la producción, y no de los privilegios otorgados por el poder.
Sin embargo, más allá de los discursos oficiales, la ceremonia también dejó otra lectura política.
La presencia de Victoria Villarruel volvió a poner bajo la lupa la relación entre las máximas autoridades nacionales. Durante toda la jornada no hubo saludos públicos ni imágenes compartidas entre el presidente y la vicepresidenta.
Mientras Milei saludó y se mostró cercano a ministros y funcionarios de su círculo político más estrecho, Villarruel permaneció ubicada en un sector diferente al de la comitiva presidencial.
La escena volvió a alimentar las versiones sobre el deterioro de una relación política que desde hace meses atraviesa uno de sus momentos más delicados.
Así, el Día de la Bandera dejó dos fotografías bien definidas: por un lado, la sintonía política entre Nación y Provincia en torno a la seguridad y el desarrollo productivo; por otro, una interna nacional que continúa sumando señales de distanciamiento.
La recuperación de Rosario, la seguridad pública y el reclamo por más infraestructura para el interior productivo fueron los ejes que dominaron el acto central por el Día de la Bandera. Frente al Monumento Nacional a la Bandera, Javier Milei y Maximiliano Pullaro compartieron una ceremonia que dejó una señal política clara: la continuidad del trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y la Provincia de Santa Fe.
La imagen tuvo un fuerte contenido simbólico. Hace apenas dos años Rosario atravesaba uno de los momentos más complejos de su historia reciente, con niveles récord de violencia vinculada al narcotráfico. Este viernes, en cambio, los discursos oficiales giraron alrededor de los resultados obtenidos y de la necesidad de profundizar la coordinación institucional.
Durante su intervención, Pullaro agradeció explícitamente el respaldo recibido por parte de la administración nacional en materia de seguridad.
“Usted, con sus funcionarios, estuvo en el momento más duro que vivió Rosario”, afirmó el gobernador dirigiéndose al presidente.
El mandatario santafesino destacó además que los homicidios disminuyeron un 64 por ciento en la ciudad y sostuvo que la recuperación de la seguridad fue posible gracias a una estrategia conjunta entre Nación y Provincia.
“Esto no fue magia. Fue decisión, inversión, método y trabajo conjunto. Pudimos demostrar que cuando los diferentes niveles del Estado trabajan unidos, los resultados llegan”, señaló.
Pero el gobernador no limitó su mensaje a la seguridad. También aprovechó la presencia presidencial para plantear uno de los principales reclamos de Santa Fe: la necesidad de que una mayor parte de los recursos que genera la provincia regresen en obras de infraestructura.
“Santa Fe produce, exporta y aporta enormemente al crecimiento de la Argentina. Necesitamos que esos recursos vuelvan para potenciar el desarrollo del interior productivo”, sostuvo.
Por su parte, Milei eligió centrar su discurso en la figura de Manuel Belgrano y en su visión económica.
“Al recordar la bandera, recordamos a su creador. Es recordar al gran promotor de la libertad política y económica”, expresó.
El presidente definió al prócer como uno de los primeros pensadores económicos argentinos y destacó que entendía que la riqueza surgía del trabajo y la producción, y no de los privilegios otorgados por el poder.
Sin embargo, más allá de los discursos oficiales, la ceremonia también dejó otra lectura política.
La presencia de Victoria Villarruel volvió a poner bajo la lupa la relación entre las máximas autoridades nacionales. Durante toda la jornada no hubo saludos públicos ni imágenes compartidas entre el presidente y la vicepresidenta.
Mientras Milei saludó y se mostró cercano a ministros y funcionarios de su círculo político más estrecho, Villarruel permaneció ubicada en un sector diferente al de la comitiva presidencial.
La escena volvió a alimentar las versiones sobre el deterioro de una relación política que desde hace meses atraviesa uno de sus momentos más delicados.
Así, el Día de la Bandera dejó dos fotografías bien definidas: por un lado, la sintonía política entre Nación y Provincia en torno a la seguridad y el desarrollo productivo; por otro, una interna nacional que continúa sumando señales de distanciamiento.
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