ECONOMÍA
LA INFLACIÓN DE ABRIL PODRÍA BAJAR DEL 3% Y EL GOBIERNO ESPERA UN RESPIRO ECONÓMICO
14 de mayo de 2026 11:07
El INDEC difundirá este miércoles el nuevo índice nacional y tanto el oficialismo como las consultoras privadas coinciden en una desaceleración respecto a marzo.
Después de siete meses consecutivos de aceleración, la inflación mensual podría volver a mostrar una baja en Argentina. Este miércoles por la tarde, el INDEC dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril y las proyecciones anticipan un dato por debajo del 3%, algo que el Gobierno nacional considera clave para sostener su estrategia económica.
Las principales consultoras privadas estiman que el indicador se moverá entre 2,4% y 2,8%, mientras que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubicó la proyección en 2,6%. De confirmarse esos números, sería el primer descenso luego de varios meses de presión inflacionaria creciente.
El dato cobra relevancia porque marzo había marcado un fuerte salto hasta el 3,4%, el registro mensual más alto del último año. Esa suba había generado preocupación por el impacto en alimentos, servicios y combustibles, además de poner en duda la desaceleración que el Gobierno venía exhibiendo desde fines de 2025.
En paralelo, el índice de inflación de la Ciudad de Buenos Aires funcionó como una señal alentadora para la Casa Rosada. El IPC porteño mostró una baja del 3% registrado en marzo al 2,5% en abril, un comportamiento que históricamente suele anticipar la tendencia nacional.
El ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó esa expectativa y sostuvo que la inflación del cuarto mes del año podría ubicarse entre 2,5% y 2,8%, consolidando un freno en la dinámica de aumentos.
Entre las consultoras privadas también aparecen coincidencias. EcoGo proyectó una inflación del 2,5% y señaló que durante abril se observó una desaceleración en alimentos, aunque advirtió que todavía persisten factores estacionales y componentes regulados que mantienen presión sobre los precios.
Por su parte, LCG informó que la inflación de alimentos durante la última semana de abril fue del 1,3%, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó el 1,7%. En tanto, Equilibria también ubicó su estimación en torno al 2,5%.
Desde Libertad y Progreso calcularon un IPC de 2,4% y vincularon la desaceleración al agotamiento del impacto de la devaluación preelectoral y a una menor presión de combustibles tras el shock internacional derivado de la guerra en Medio Oriente.
Otras firmas como Orlando Ferreres y Analytica se movieron en cifras similares: 2,6% y 2,8%, respectivamente. Más allá de las diferencias puntuales, el consenso del mercado apunta a una desaceleración respecto al dato de marzo.
La expectativa oficial está puesta en consolidar una tendencia descendente que permita aliviar el impacto sobre el consumo y fortalecer la estrategia económica del presidente Javier Milei. Sin embargo, economistas advierten que todavía persisten factores de presión vinculados a tarifas, servicios y recomposición de precios relativos.
Después de siete meses consecutivos de aceleración, la inflación mensual podría volver a mostrar una baja en Argentina. Este miércoles por la tarde, el INDEC dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril y las proyecciones anticipan un dato por debajo del 3%, algo que el Gobierno nacional considera clave para sostener su estrategia económica.
Las principales consultoras privadas estiman que el indicador se moverá entre 2,4% y 2,8%, mientras que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubicó la proyección en 2,6%. De confirmarse esos números, sería el primer descenso luego de varios meses de presión inflacionaria creciente.
El dato cobra relevancia porque marzo había marcado un fuerte salto hasta el 3,4%, el registro mensual más alto del último año. Esa suba había generado preocupación por el impacto en alimentos, servicios y combustibles, además de poner en duda la desaceleración que el Gobierno venía exhibiendo desde fines de 2025.
En paralelo, el índice de inflación de la Ciudad de Buenos Aires funcionó como una señal alentadora para la Casa Rosada. El IPC porteño mostró una baja del 3% registrado en marzo al 2,5% en abril, un comportamiento que históricamente suele anticipar la tendencia nacional.
El ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó esa expectativa y sostuvo que la inflación del cuarto mes del año podría ubicarse entre 2,5% y 2,8%, consolidando un freno en la dinámica de aumentos.
Entre las consultoras privadas también aparecen coincidencias. EcoGo proyectó una inflación del 2,5% y señaló que durante abril se observó una desaceleración en alimentos, aunque advirtió que todavía persisten factores estacionales y componentes regulados que mantienen presión sobre los precios.
Por su parte, LCG informó que la inflación de alimentos durante la última semana de abril fue del 1,3%, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó el 1,7%. En tanto, Equilibria también ubicó su estimación en torno al 2,5%.
Desde Libertad y Progreso calcularon un IPC de 2,4% y vincularon la desaceleración al agotamiento del impacto de la devaluación preelectoral y a una menor presión de combustibles tras el shock internacional derivado de la guerra en Medio Oriente.
Otras firmas como Orlando Ferreres y Analytica se movieron en cifras similares: 2,6% y 2,8%, respectivamente. Más allá de las diferencias puntuales, el consenso del mercado apunta a una desaceleración respecto al dato de marzo.
La expectativa oficial está puesta en consolidar una tendencia descendente que permita aliviar el impacto sobre el consumo y fortalecer la estrategia económica del presidente Javier Milei. Sin embargo, economistas advierten que todavía persisten factores de presión vinculados a tarifas, servicios y recomposición de precios relativos.
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