PASITO ATRÁS
EL SALARIO REAL NO REPUNTA Y SUMA CUATRO MESES CON PÉRDIDA FRENTE A LOS PRECIOS
18 de abril de 2026 09:07
Los salarios en Argentina volvieron a quedar por detrás de la inflación en febrero, al registrar un aumento del 2,4% frente a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Con este resultado, se repite la dinámica de enero y se consolida una tendencia de pérdida de poder adquisitivo.
El dato marca el cuarto mes consecutivo en el que los ingresos no logran acompañar el ritmo de los precios. La última vez que los salarios habían superado a la inflación fue en octubre de 2025, cuando crecieron 2,5% frente a un IPC del 2,3%.
El informe oficial muestra que el desempeño fue dispar según el tipo de empleo. El único segmento que logró ganarle a la inflación fue el sector privado no registrado, con una suba del 4,6% mensual, ubicándose 1,7 puntos porcentuales por encima del índice general de precios.
En contraste, los salarios del sector registrado —que incluye tanto al empleo público como al privado formal— volvieron a perder terreno. En conjunto, aumentaron 1,8% en febrero, lo que representa el sexto mes consecutivo de caída en términos reales.
Al desagregar los datos, el sector privado registrado tuvo una suba del 1,6%, quedando 1,3 puntos porcentuales por debajo de la inflación. Por su parte, los salarios del sector público crecieron 2,3%, también por debajo del IPC, aunque con una brecha menor.
En la comparación interanual, el índice de salarios mostró un incremento del 35,8%, mientras que en el acumulado del primer bimestre del año alcanzó el 5%. Sin embargo, estos números se dan en un contexto donde la evolución de los precios sigue condicionando el poder de compra de los ingresos.
El informe también evidencia diferencias marcadas entre sectores en la evolución anual. Mientras el empleo privado registrado creció 27,6% y el público 27,4%, el sector no registrado mostró un incremento del 75,1%, reflejando una dinámica distinta en el mercado laboral informal.
Este comportamiento se da en paralelo a un escenario económico donde la inflación continúa impactando sobre los ingresos reales, especialmente en los segmentos formales. La persistencia de esta brecha plantea desafíos en materia de recomposición salarial y negociación paritaria.
En ese contexto, la evolución de los salarios sigue siendo uno de los indicadores clave para medir el impacto del proceso inflacionario en la economía cotidiana, con efectos directos sobre el consumo y la capacidad de gasto de los hogares.
El dato marca el cuarto mes consecutivo en el que los ingresos no logran acompañar el ritmo de los precios. La última vez que los salarios habían superado a la inflación fue en octubre de 2025, cuando crecieron 2,5% frente a un IPC del 2,3%.
El informe oficial muestra que el desempeño fue dispar según el tipo de empleo. El único segmento que logró ganarle a la inflación fue el sector privado no registrado, con una suba del 4,6% mensual, ubicándose 1,7 puntos porcentuales por encima del índice general de precios.
En contraste, los salarios del sector registrado —que incluye tanto al empleo público como al privado formal— volvieron a perder terreno. En conjunto, aumentaron 1,8% en febrero, lo que representa el sexto mes consecutivo de caída en términos reales.
Al desagregar los datos, el sector privado registrado tuvo una suba del 1,6%, quedando 1,3 puntos porcentuales por debajo de la inflación. Por su parte, los salarios del sector público crecieron 2,3%, también por debajo del IPC, aunque con una brecha menor.
En la comparación interanual, el índice de salarios mostró un incremento del 35,8%, mientras que en el acumulado del primer bimestre del año alcanzó el 5%. Sin embargo, estos números se dan en un contexto donde la evolución de los precios sigue condicionando el poder de compra de los ingresos.
El informe también evidencia diferencias marcadas entre sectores en la evolución anual. Mientras el empleo privado registrado creció 27,6% y el público 27,4%, el sector no registrado mostró un incremento del 75,1%, reflejando una dinámica distinta en el mercado laboral informal.
Este comportamiento se da en paralelo a un escenario económico donde la inflación continúa impactando sobre los ingresos reales, especialmente en los segmentos formales. La persistencia de esta brecha plantea desafíos en materia de recomposición salarial y negociación paritaria.
En ese contexto, la evolución de los salarios sigue siendo uno de los indicadores clave para medir el impacto del proceso inflacionario en la economía cotidiana, con efectos directos sobre el consumo y la capacidad de gasto de los hogares.
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