INTERNA
LAS INTERNAS DE UNIDOS FRENAN PROYECTOS CLAVE Y COMPLICAN LA AGENDA DE PULLARO
03 de julio de 2026 12:59
La coalición Unidos para Cambiar Santa Fe atraviesa un nuevo escenario de tensión interna que ya comienza a impactar directamente en el funcionamiento de la Legislatura provincial. Las diferencias entre los distintos sectores que integran el oficialismo dificultan la construcción de consensos y retrasan el tratamiento de proyectos considerados estratégicos por el gobernador Maximiliano Pullaro.
Si bien Unidos mantiene la conducción política del Ejecutivo santafesino, las discusiones internas comenzaron a trasladarse al ámbito parlamentario, donde las negociaciones entre los distintos bloques oficialistas se volvieron más complejas y los acuerdos aparecen cada vez con mayor dificultad.
Como consecuencia de esas diferencias, varias iniciativas impulsadas por el Gobierno provincial permanecen demoradas en las comisiones legislativas o avanzan a un ritmo inferior al previsto por el Ejecutivo, que busca acelerar la aprobación de reformas vinculadas a su programa de gobierno.
La situación genera un nuevo desafío para Pullaro, que necesita consolidar mayorías estables dentro de la propia coalición para sostener el ritmo de gestión que pretende imprimir durante esta etapa de su mandato.
Fuentes legislativas reconocen que las diferencias responden tanto a posiciones políticas sobre determinados proyectos como a disputas de protagonismo entre los distintos espacios que conforman Unidos para Cambiar Santa Fe. Esa dinámica obliga a extender las negociaciones antes de cada tratamiento parlamentario y retrasa la emisión de dictámenes en varias comisiones.
El oficialismo enfrenta así un escenario en el que, pese a compartir una misma coalición de gobierno, cada iniciativa requiere un proceso de negociación interna que demanda más tiempo del previsto.
Para la Casa Gris, la prioridad continúa siendo avanzar con una agenda legislativa que acompañe las políticas impulsadas por el Ejecutivo en materia institucional, administrativa y económica. Sin embargo, la falta de consensos dentro del propio frente oficialista aparece hoy como uno de los principales obstáculos para alcanzar ese objetivo.
Ante este panorama, el Gobierno provincial deberá reforzar el diálogo político con los distintos sectores de Unidos para evitar que las diferencias internas sigan condicionando el funcionamiento legislativo y afecten el avance de proyectos considerados centrales para la gestión.
Cada sesión en ambas cámaras comienza a convertirse en una prueba para medir el grado de cohesión política de la coalición que llevó a Maximiliano Pullaro a la Gobernación y que ahora enfrenta el desafío de sostener la unidad durante la segunda etapa del mandato.
Si bien Unidos mantiene la conducción política del Ejecutivo santafesino, las discusiones internas comenzaron a trasladarse al ámbito parlamentario, donde las negociaciones entre los distintos bloques oficialistas se volvieron más complejas y los acuerdos aparecen cada vez con mayor dificultad.
Como consecuencia de esas diferencias, varias iniciativas impulsadas por el Gobierno provincial permanecen demoradas en las comisiones legislativas o avanzan a un ritmo inferior al previsto por el Ejecutivo, que busca acelerar la aprobación de reformas vinculadas a su programa de gobierno.
La situación genera un nuevo desafío para Pullaro, que necesita consolidar mayorías estables dentro de la propia coalición para sostener el ritmo de gestión que pretende imprimir durante esta etapa de su mandato.
Fuentes legislativas reconocen que las diferencias responden tanto a posiciones políticas sobre determinados proyectos como a disputas de protagonismo entre los distintos espacios que conforman Unidos para Cambiar Santa Fe. Esa dinámica obliga a extender las negociaciones antes de cada tratamiento parlamentario y retrasa la emisión de dictámenes en varias comisiones.
El oficialismo enfrenta así un escenario en el que, pese a compartir una misma coalición de gobierno, cada iniciativa requiere un proceso de negociación interna que demanda más tiempo del previsto.
Para la Casa Gris, la prioridad continúa siendo avanzar con una agenda legislativa que acompañe las políticas impulsadas por el Ejecutivo en materia institucional, administrativa y económica. Sin embargo, la falta de consensos dentro del propio frente oficialista aparece hoy como uno de los principales obstáculos para alcanzar ese objetivo.
Ante este panorama, el Gobierno provincial deberá reforzar el diálogo político con los distintos sectores de Unidos para evitar que las diferencias internas sigan condicionando el funcionamiento legislativo y afecten el avance de proyectos considerados centrales para la gestión.
Cada sesión en ambas cámaras comienza a convertirse en una prueba para medir el grado de cohesión política de la coalición que llevó a Maximiliano Pullaro a la Gobernación y que ahora enfrenta el desafío de sostener la unidad durante la segunda etapa del mandato.
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