ACORRALADO
ACORRALADO POR MULTIPLES HECHOS DE CORRUPCIÓN, RENUNCIÓ MANUEL ADORNI
28 de junio de 2026 07:05
Renunció Manuel Adorni y el Gobierno pierde a uno de sus funcionarios más cercanos
La crisis política que atravesaba el Gobierno nacional tuvo este sábado un punto de quiebre con la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien dejó su cargo en medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que lo tiene como principal imputado. La decisión pone fin a meses de cuestionamientos públicos y abre una nueva etapa para la administración del presidente Javier Milei.
El ahora exfuncionario comunicó su salida mediante una carta difundida en redes sociales, donde sostuvo que sobre él "no pesa un solo hecho" de corrupción y defendió su actuación durante el tiempo que integró el gabinete nacional. Sin embargo, su renuncia llegó después de una fuerte presión política, judicial y mediática que terminó debilitando su permanencia en uno de los cargos más importantes del Ejecutivo.
Durante las últimas semanas, distintos sectores de la oposición reclamaban su salida mientras avanzaba la investigación sobre el origen de su patrimonio. A pesar de ello, Milei decidió sostenerlo públicamente hasta último momento.
Incluso horas antes de conocerse la renuncia, el Presidente había reiterado desde España que confiaba plenamente en su colaborador y aseguró que únicamente lo removería si la Justicia determinaba su culpabilidad.
Sin embargo, el escenario cambió de manera abrupta y el Gobierno terminó aceptando la dimisión del funcionario, aunque intentó presentar la decisión como una determinación personal de Adorni y no como una consecuencia de la crisis política que atravesaba.
Tres meses de explicaciones que no lograron cerrar las dudas
La investigación judicial sobre el patrimonio del exjefe de Gabinete se fue profundizando con el paso de los meses.
Durante ese período, Adorni intentó justificar el crecimiento de sus bienes con distintas explicaciones vinculadas a inversiones financieras, préstamos familiares, operaciones inmobiliarias y ahorros personales. No obstante, varias de esas versiones fueron puestas en duda y generaron nuevas sospechas.
A ello se sumaron nuevas revelaciones periodísticas sobre presuntas compras realizadas con tarjetas de crédito pertenecientes a empleados del área de Vocería Presidencial, un episodio que volvió a complicar su situación y alimentó las críticas de la oposición.
Mientras tanto, la causa por enriquecimiento ilícito continúa su curso en la Justicia y todavía no existe una resolución definitiva sobre la responsabilidad penal del exfuncionario.
El respaldo de Milei se mantuvo hasta el final
A diferencia de otros gobiernos que suelen desplazar rápidamente a funcionarios investigados, Javier Milei optó por defender públicamente a Adorni durante toda la crisis.
El Presidente sostuvo reiteradamente que confiaba en su honestidad y denunció que existía una campaña política y mediática destinada a desestabilizar a su administración.
Tras conocerse la renuncia, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, también expresó su respaldo al exjefe de Gabinete y afirmó que continúa considerándolo "una persona íntegra" que dejó una importante marca dentro del Gobierno.
Pese a esas declaraciones, la salida de uno de los hombres más cercanos al Presidente representa uno de los golpes políticos más importantes para la gestión libertaria desde su llegada al poder.
Un cambio obligado para intentar recuperar la iniciativa
La salida de Adorni obliga ahora al Gobierno nacional a reorganizar una de las áreas centrales del Poder Ejecutivo y a designar un reemplazante que permita recuperar la estabilidad política.
Además del impacto institucional, la renuncia deja abierta una fuerte discusión sobre el costo político que implicó sostener durante varios meses a un funcionario investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Mientras la Justicia continúa avanzando con la causa, el Ejecutivo enfrenta el desafío de recomponer la confianza pública y evitar que el caso siga condicionando la agenda del Gobierno.
La crisis política que atravesaba el Gobierno nacional tuvo este sábado un punto de quiebre con la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien dejó su cargo en medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que lo tiene como principal imputado. La decisión pone fin a meses de cuestionamientos públicos y abre una nueva etapa para la administración del presidente Javier Milei.
El ahora exfuncionario comunicó su salida mediante una carta difundida en redes sociales, donde sostuvo que sobre él "no pesa un solo hecho" de corrupción y defendió su actuación durante el tiempo que integró el gabinete nacional. Sin embargo, su renuncia llegó después de una fuerte presión política, judicial y mediática que terminó debilitando su permanencia en uno de los cargos más importantes del Ejecutivo.
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Incluso horas antes de conocerse la renuncia, el Presidente había reiterado desde España que confiaba plenamente en su colaborador y aseguró que únicamente lo removería si la Justicia determinaba su culpabilidad.
Sin embargo, el escenario cambió de manera abrupta y el Gobierno terminó aceptando la dimisión del funcionario, aunque intentó presentar la decisión como una determinación personal de Adorni y no como una consecuencia de la crisis política que atravesaba.
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La investigación judicial sobre el patrimonio del exjefe de Gabinete se fue profundizando con el paso de los meses.
Durante ese período, Adorni intentó justificar el crecimiento de sus bienes con distintas explicaciones vinculadas a inversiones financieras, préstamos familiares, operaciones inmobiliarias y ahorros personales. No obstante, varias de esas versiones fueron puestas en duda y generaron nuevas sospechas.
A ello se sumaron nuevas revelaciones periodísticas sobre presuntas compras realizadas con tarjetas de crédito pertenecientes a empleados del área de Vocería Presidencial, un episodio que volvió a complicar su situación y alimentó las críticas de la oposición.
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