RESIDUOS VACUNOS
FUERTE PREOCUPACIÓN EN CASILDA POR EL COLOR ROJIZO DEL AGUA EN EL CANAL CANDELARIA
29 de mayo de 2026 09:11
El agua roja en el Canal Candelaria volvió a encender la alarma en Casilda y reactivó una preocupación que arrastra antecedentes desde hace varios años. La aparición de una intensa tonalidad rojiza en distintos sectores del canal derivó en una denuncia penal para investigar una posible contaminación ambiental y puso nuevamente bajo la lupa a presuntos vertidos industriales en la región.
Las imágenes comenzaron a circular durante las últimas horas en redes sociales, donde vecinos mostraron el estado del curso de agua y expresaron preocupación por el posible impacto ambiental. A partir de esa situación, un ciudadano se presentó como querellante ante el Ministerio Público de la Acusación para pedir que se investigue el origen de la sustancia detectada y si existieron responsabilidades empresariales.
Las sospechas apuntan a un posible vuelco de sangre o residuos de origen vacuno provenientes de establecimientos vinculados al procesamiento animal. La causa judicial buscará determinar mediante peritajes técnicos qué tipo de material apareció en el canal y desde qué punto se habría originado el derrame.
La situación generó inquietud debido a la importancia que tiene el Canal Candelaria para el drenaje y escurrimiento hídrico en Casilda y otras localidades del departamento Caseros. Vecinos de la zona advirtieron además sobre el posible impacto que este tipo de episodios podría provocar sobre la fauna, la flora y la calidad del agua.
Pero el episodio no sería nuevo. Existen registros de situaciones similares ocurridas años atrás. El 5 de junio de 2020, coincidiendo paradójicamente con el Día Mundial del Medio Ambiente, vecinos habían denunciado públicamente que el canal también apareció teñido de rojo.
En aquel momento, un video grabado desde el puente de Bv. Tomat mostraba el agua completamente alterada y apuntaba contra “una irresponsable práctica por parte de alguna industria aguas arriba” que arrojaría desperdicios al curso de agua que atraviesa la ciudad.
Además, quienes realizaron aquella denuncia aseguraban que episodios similares ya se habían repetido en reiteradas oportunidades y cuestionaban la falta de intervención de organismos de control ambiental tanto provinciales como nacionales.
Cinco años después, las imágenes volvieron a repetirse y la preocupación reapareció entre los habitantes de Casilda y localidades cercanas. Ahora, con una denuncia formal en la Justicia, se espera que la investigación avance con análisis químicos, toma de muestras y nuevas inspecciones en la zona.
Mientras tanto, vecinos y productores de la región reclaman mayores controles sobre industrias y establecimientos cercanos a canales y cursos de agua. También piden que los resultados de los estudios ambientales sean difundidos públicamente para conocer si existe algún tipo de riesgo sanitario o ambiental.
El episodio volvió a instalar en la agenda local la discusión sobre los mecanismos de fiscalización ambiental y sobre el control de los residuos industriales en ciudades del interior santafesino.
Las imágenes comenzaron a circular durante las últimas horas en redes sociales, donde vecinos mostraron el estado del curso de agua y expresaron preocupación por el posible impacto ambiental. A partir de esa situación, un ciudadano se presentó como querellante ante el Ministerio Público de la Acusación para pedir que se investigue el origen de la sustancia detectada y si existieron responsabilidades empresariales.
Las sospechas apuntan a un posible vuelco de sangre o residuos de origen vacuno provenientes de establecimientos vinculados al procesamiento animal. La causa judicial buscará determinar mediante peritajes técnicos qué tipo de material apareció en el canal y desde qué punto se habría originado el derrame.
La situación generó inquietud debido a la importancia que tiene el Canal Candelaria para el drenaje y escurrimiento hídrico en Casilda y otras localidades del departamento Caseros. Vecinos de la zona advirtieron además sobre el posible impacto que este tipo de episodios podría provocar sobre la fauna, la flora y la calidad del agua.
Pero el episodio no sería nuevo. Existen registros de situaciones similares ocurridas años atrás. El 5 de junio de 2020, coincidiendo paradójicamente con el Día Mundial del Medio Ambiente, vecinos habían denunciado públicamente que el canal también apareció teñido de rojo.
En aquel momento, un video grabado desde el puente de Bv. Tomat mostraba el agua completamente alterada y apuntaba contra “una irresponsable práctica por parte de alguna industria aguas arriba” que arrojaría desperdicios al curso de agua que atraviesa la ciudad.
Además, quienes realizaron aquella denuncia aseguraban que episodios similares ya se habían repetido en reiteradas oportunidades y cuestionaban la falta de intervención de organismos de control ambiental tanto provinciales como nacionales.
Cinco años después, las imágenes volvieron a repetirse y la preocupación reapareció entre los habitantes de Casilda y localidades cercanas. Ahora, con una denuncia formal en la Justicia, se espera que la investigación avance con análisis químicos, toma de muestras y nuevas inspecciones en la zona.
Mientras tanto, vecinos y productores de la región reclaman mayores controles sobre industrias y establecimientos cercanos a canales y cursos de agua. También piden que los resultados de los estudios ambientales sean difundidos públicamente para conocer si existe algún tipo de riesgo sanitario o ambiental.
El episodio volvió a instalar en la agenda local la discusión sobre los mecanismos de fiscalización ambiental y sobre el control de los residuos industriales en ciudades del interior santafesino.
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