RETENCIONES
EL GOBIERNO ANUNCIÓ MENOS IMPUESTOS AL CAMPO Y BUSCA ACELERAR EXPORTACIONES
22 de mayo de 2026 08:35
El Gobierno anunció una nueva reducción para soja, trigo y cebada mientras busca acelerar exportaciones, sostener reservas y consolidar la estabilidad cambiaria en plena recuperación económica.
El Gobierno nacional volvió a mover una de las variables más sensibles de la economía argentina: las retenciones al campo. Durante un encuentro realizado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el presidente Javier Milei confirmó una nueva reducción de los derechos de exportación para soja, trigo y cebada, una medida con la que el oficialismo apunta a reforzar el ingreso de dólares y profundizar la estabilidad cambiaria.
La decisión llega en un momento clave para la economía. Tras un abril récord en exportaciones y con el mayor superávit comercial de los últimos 24 años, la Casa Rosada busca mantener el flujo de divisas que permitió fortalecer las reservas del Banco Central y sostener la calma en el mercado cambiario.
La rebaja anunciada contempla una disminución de las alícuotas para los principales cultivos exportables. En el caso del trigo y la cebada, las retenciones pasarán del 12% al 9,5%, mientras que para la soja se proyecta una reducción gradual a partir de 2027.
Durante su exposición, Milei volvió a cargar contra los derechos de exportación y reiteró que su objetivo es avanzar hacia una eliminación definitiva del esquema. “Son un robo”, insistió el mandatario frente a representantes del sector agroindustrial.
La medida fue interpretada como un nuevo gesto político hacia el campo, uno de los sectores con los que el Gobierno intenta consolidar una alianza estratégica desde el inicio de la gestión. Pero además tiene un objetivo económico inmediato: incentivar una mayor liquidación de exportaciones para seguir acumulando reservas y evitar tensiones sobre el dólar.
En paralelo al anuncio, el Banco Central volvió a cerrar una jornada positiva. La autoridad monetaria compró 145 millones de dólares y las reservas brutas alcanzaron los 46.751 millones, el nivel más alto de los últimos siete años.
La tranquilidad cambiaria también continuó reflejándose en las cotizaciones. El dólar oficial, el blue, el MEP y el contado con liquidación mostraron bajas, mientras las brechas cambiarias quedaron prácticamente neutralizadas. El oficial terminó en torno a los 1.411 pesos y el blue apenas se ubicó un punto por encima.
La reacción financiera fue inmediata. El índice S&P Merval trepó 3,3% y las acciones argentinas que cotizan en Nueva York registraron fuertes subas, impulsadas principalmente por bancos y empresas energéticas. Entre las más destacadas aparecieron Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Supervielle y Pampa Energía.
Mientras tanto, el INDEC informó una mejora en la actividad económica. El EMAE registró una suba mensual de 3,5% en marzo y un crecimiento interanual de 5,5%, con mejoras en casi todos los sectores relevados.
Sin embargo, la recuperación no aparece homogénea. Algunos segmentos vinculados a la producción continúan mostrando dificultades. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, la facturación de los tambos cayó 10% interanual durante el primer cuatrimestre, mientras que el consorcio exportador ABC informó un derrumbe del 26,5% en las exportaciones de carne durante abril frente al mes anterior.
Otro fenómeno que comenzó a generar preocupación en sectores industriales es el fuerte crecimiento de las compras al exterior mediante sistemas courier. Con un dólar estabilizado y precios internacionales más bajos que los locales, crecieron las importaciones particulares de electrónica, ropa, repuestos y productos tecnológicos.
Fabricantes y comerciantes advierten que la apertura comercial y el atraso cambiario generan una competencia difícil de sostener para la industria nacional, especialmente en rubros vinculados al consumo masivo.
En el plano político, el oficialismo también consiguió avanzar en el Congreso. La Cámara de Diputados otorgó media sanción a la denominada “ley de hojarasca”, un proyecto impulsado por el Gobierno para eliminar regulaciones y normativas consideradas obsoletas.
En Santa Fe, además, la Provincia avanza con un fideicomiso destinado a financiar obras viales y de infraestructura vinculadas al complejo portuario del Gran Rosario, una de las principales zonas de ingreso de divisas del país.
A nivel internacional, los mercados siguieron atentos a las señales provenientes de Estados Unidos. Wall Street cerró con mayoría de subas luego de los balances positivos presentados por Nvidia, mientras persistieron las tensiones geopolíticas vinculadas a Irán y los movimientos en los precios del petróleo y los commodities agrícolas.
El Gobierno nacional volvió a mover una de las variables más sensibles de la economía argentina: las retenciones al campo. Durante un encuentro realizado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el presidente Javier Milei confirmó una nueva reducción de los derechos de exportación para soja, trigo y cebada, una medida con la que el oficialismo apunta a reforzar el ingreso de dólares y profundizar la estabilidad cambiaria.
La decisión llega en un momento clave para la economía. Tras un abril récord en exportaciones y con el mayor superávit comercial de los últimos 24 años, la Casa Rosada busca mantener el flujo de divisas que permitió fortalecer las reservas del Banco Central y sostener la calma en el mercado cambiario.
La rebaja anunciada contempla una disminución de las alícuotas para los principales cultivos exportables. En el caso del trigo y la cebada, las retenciones pasarán del 12% al 9,5%, mientras que para la soja se proyecta una reducción gradual a partir de 2027.
Durante su exposición, Milei volvió a cargar contra los derechos de exportación y reiteró que su objetivo es avanzar hacia una eliminación definitiva del esquema. “Son un robo”, insistió el mandatario frente a representantes del sector agroindustrial.
La medida fue interpretada como un nuevo gesto político hacia el campo, uno de los sectores con los que el Gobierno intenta consolidar una alianza estratégica desde el inicio de la gestión. Pero además tiene un objetivo económico inmediato: incentivar una mayor liquidación de exportaciones para seguir acumulando reservas y evitar tensiones sobre el dólar.
En paralelo al anuncio, el Banco Central volvió a cerrar una jornada positiva. La autoridad monetaria compró 145 millones de dólares y las reservas brutas alcanzaron los 46.751 millones, el nivel más alto de los últimos siete años.
La tranquilidad cambiaria también continuó reflejándose en las cotizaciones. El dólar oficial, el blue, el MEP y el contado con liquidación mostraron bajas, mientras las brechas cambiarias quedaron prácticamente neutralizadas. El oficial terminó en torno a los 1.411 pesos y el blue apenas se ubicó un punto por encima.
La reacción financiera fue inmediata. El índice S&P Merval trepó 3,3% y las acciones argentinas que cotizan en Nueva York registraron fuertes subas, impulsadas principalmente por bancos y empresas energéticas. Entre las más destacadas aparecieron Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Supervielle y Pampa Energía.
Mientras tanto, el INDEC informó una mejora en la actividad económica. El EMAE registró una suba mensual de 3,5% en marzo y un crecimiento interanual de 5,5%, con mejoras en casi todos los sectores relevados.
Sin embargo, la recuperación no aparece homogénea. Algunos segmentos vinculados a la producción continúan mostrando dificultades. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, la facturación de los tambos cayó 10% interanual durante el primer cuatrimestre, mientras que el consorcio exportador ABC informó un derrumbe del 26,5% en las exportaciones de carne durante abril frente al mes anterior.
Otro fenómeno que comenzó a generar preocupación en sectores industriales es el fuerte crecimiento de las compras al exterior mediante sistemas courier. Con un dólar estabilizado y precios internacionales más bajos que los locales, crecieron las importaciones particulares de electrónica, ropa, repuestos y productos tecnológicos.
Fabricantes y comerciantes advierten que la apertura comercial y el atraso cambiario generan una competencia difícil de sostener para la industria nacional, especialmente en rubros vinculados al consumo masivo.
En el plano político, el oficialismo también consiguió avanzar en el Congreso. La Cámara de Diputados otorgó media sanción a la denominada “ley de hojarasca”, un proyecto impulsado por el Gobierno para eliminar regulaciones y normativas consideradas obsoletas.
En Santa Fe, además, la Provincia avanza con un fideicomiso destinado a financiar obras viales y de infraestructura vinculadas al complejo portuario del Gran Rosario, una de las principales zonas de ingreso de divisas del país.
A nivel internacional, los mercados siguieron atentos a las señales provenientes de Estados Unidos. Wall Street cerró con mayoría de subas luego de los balances positivos presentados por Nvidia, mientras persistieron las tensiones geopolíticas vinculadas a Irán y los movimientos en los precios del petróleo y los commodities agrícolas.
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