PAÑITOS FRIOS
YPF CONGELA LOS COMBUSTIBLES EN MEDIO DE LA SUBA GLOBAL DEL PETRÓLEO
06 de abril de 2026 10:33
YPF congela los combustibles en plena suba del petróleo y busca evitar un impacto inmediato en el consumo
La petrolera estatal mantendrá los precios por 45 días pese al salto del crudo a nivel global. Apunta a contener la demanda y amortiguar la volatilidad internacional.
En medio de un escenario global marcado por la fuerte suba del petróleo, YPF decidió mantener sin cambios los precios de los combustibles en Argentina durante los próximos 45 días. La medida fue defendida por su presidente y CEO, Horacio Marín, quien explicó que el objetivo es evitar un traslado inmediato del aumento de costos al consumidor.
La decisión se produce en un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas y restricciones en puntos estratégicos para el comercio energético, como el estrecho de Ormuz. Ese escenario provocó una suba abrupta del barril de petróleo, que pasó de valores cercanos a los 70 dólares a picos de 120 en pocas semanas.
Frente a ese salto, la empresa optó por desacoplar temporalmente los precios locales de la dinámica global. Según detalló Marín, aplicar ese incremento de manera directa en los surtidores habría generado un impacto significativo en la demanda, en un momento donde el consumo ya muestra signos de sensibilidad.
La estrategia se apoya en una lógica de gradualidad. Desde la conducción de la compañía sostienen que los precios deben reflejar los costos reales, pero sin reaccionar de forma automática a cada variación internacional. En ese sentido, la política busca sostener previsibilidad y evitar movimientos bruscos en el mercado interno.
“Miramos a nuestros clientes, a los cuales nos debemos. No vamos a hacer especulaciones”, afirmó el ejecutivo al explicar el criterio adoptado. En esa línea, remarcó que la empresa trasladará los aumentos solo cuando estén consolidados y no ante fluctuaciones transitorias.
Este enfoque posiciona a YPF como un actor que intenta amortiguar el impacto externo. La compañía absorbe parte de la suba internacional para evitar efectos inmediatos en la economía doméstica, donde los combustibles tienen incidencia directa en costos logísticos, transporte y precios finales de bienes y servicios.
Sin embargo, no todos los segmentos lograron contener el impacto. Marín señaló que en el mercado de combustibles para aviación las subas fueron más pronunciadas debido a restricciones en la oferta global, lo que refleja la presión existente sobre el sector energético a nivel internacional.
La política de precios también contempla un escenario inverso. Según explicó el CEO, la empresa no solo acompañará eventuales subas, sino también posibles bajas en el mercado global, manteniendo un criterio de ajuste en ambas direcciones.
En paralelo, el titular de la petrolera se refirió al frente judicial que involucra a la compañía. Destacó el reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que dejó sin efecto la condena contra la Argentina en el litigio por la expropiación de YPF, y lo definió como un punto de inflexión en un proceso que hasta 2023 había sido adverso.
En ese marco, valoró la estrategia impulsada por el gobierno de Javier Milei frente al reclamo del fondo Burford Capital, al considerar que permitió revertir un escenario judicial complejo.
Mientras tanto, la evolución del precio internacional del petróleo seguirá siendo determinante. Si la tendencia alcista se sostiene, la compañía deberá evaluar cómo y cuándo trasladar ese impacto al mercado local, en un equilibrio que combina costos, demanda y contexto económico.
La petrolera estatal mantendrá los precios por 45 días pese al salto del crudo a nivel global. Apunta a contener la demanda y amortiguar la volatilidad internacional.
En medio de un escenario global marcado por la fuerte suba del petróleo, YPF decidió mantener sin cambios los precios de los combustibles en Argentina durante los próximos 45 días. La medida fue defendida por su presidente y CEO, Horacio Marín, quien explicó que el objetivo es evitar un traslado inmediato del aumento de costos al consumidor.
La decisión se produce en un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas y restricciones en puntos estratégicos para el comercio energético, como el estrecho de Ormuz. Ese escenario provocó una suba abrupta del barril de petróleo, que pasó de valores cercanos a los 70 dólares a picos de 120 en pocas semanas.
Frente a ese salto, la empresa optó por desacoplar temporalmente los precios locales de la dinámica global. Según detalló Marín, aplicar ese incremento de manera directa en los surtidores habría generado un impacto significativo en la demanda, en un momento donde el consumo ya muestra signos de sensibilidad.
La estrategia se apoya en una lógica de gradualidad. Desde la conducción de la compañía sostienen que los precios deben reflejar los costos reales, pero sin reaccionar de forma automática a cada variación internacional. En ese sentido, la política busca sostener previsibilidad y evitar movimientos bruscos en el mercado interno.
“Miramos a nuestros clientes, a los cuales nos debemos. No vamos a hacer especulaciones”, afirmó el ejecutivo al explicar el criterio adoptado. En esa línea, remarcó que la empresa trasladará los aumentos solo cuando estén consolidados y no ante fluctuaciones transitorias.
Este enfoque posiciona a YPF como un actor que intenta amortiguar el impacto externo. La compañía absorbe parte de la suba internacional para evitar efectos inmediatos en la economía doméstica, donde los combustibles tienen incidencia directa en costos logísticos, transporte y precios finales de bienes y servicios.
Sin embargo, no todos los segmentos lograron contener el impacto. Marín señaló que en el mercado de combustibles para aviación las subas fueron más pronunciadas debido a restricciones en la oferta global, lo que refleja la presión existente sobre el sector energético a nivel internacional.
La política de precios también contempla un escenario inverso. Según explicó el CEO, la empresa no solo acompañará eventuales subas, sino también posibles bajas en el mercado global, manteniendo un criterio de ajuste en ambas direcciones.
En paralelo, el titular de la petrolera se refirió al frente judicial que involucra a la compañía. Destacó el reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que dejó sin efecto la condena contra la Argentina en el litigio por la expropiación de YPF, y lo definió como un punto de inflexión en un proceso que hasta 2023 había sido adverso.
En ese marco, valoró la estrategia impulsada por el gobierno de Javier Milei frente al reclamo del fondo Burford Capital, al considerar que permitió revertir un escenario judicial complejo.
Mientras tanto, la evolución del precio internacional del petróleo seguirá siendo determinante. Si la tendencia alcista se sostiene, la compañía deberá evaluar cómo y cuándo trasladar ese impacto al mercado local, en un equilibrio que combina costos, demanda y contexto económico.
NACIONALES+ NOTICIAS