SEGURIDAD
MÁS DE 1.150 NARCOS Y SICARIOS SERÁN TRASLADADOS A “EL INFIERNO” EN 2027
17 de mayo de 2026 09:03
Un complejo penitenciario pensado para aislar a los presos más peligrosos de la provincia, con celdas individuales, vigilancia extrema, doble muro perimetral y control permanente. Así será “El Infierno”, la nueva cárcel de máxima seguridad que el Gobierno de Santa Fe construye en Piñero y que quedará inaugurada en mayo de 2027.
La obra, considerada inédita en Sudamérica por sus características, demandará una inversión superior a los $143.000 millones y formará parte del nuevo esquema de seguridad impulsado por la gestión de Maximiliano Pullaro tras la fuerte caída de los índices de violencia registrada en la provincia durante el último tiempo.
El establecimiento estará ubicado dentro de la Unidad Penitenciaria Nº8 y tendrá capacidad para alojar a 1.152 internos catalogados de alto perfil criminal, entre ellos narcotraficantes, sicarios y detenidos vinculados a organizaciones complejas.
“Cuando más control hay de las cárceles, más control hay de las calles”, afirmó Pullaro al referirse al avance de la infraestructura penitenciaria que impulsa Santa Fe. El gobernador sostuvo que el objetivo central es impedir que los líderes criminales continúen organizando delitos desde prisión.
La nueva cárcel fue diseñada específicamente para maximizar el aislamiento de los internos considerados más peligrosos. Cada detenido tendrá una celda individual y solo podrá compartir espacios comunes con grupos reducidos de hasta 12 personas bajo estricta supervisión del Servicio Penitenciario.
Según detalló el mandatario provincial, al complejo serán trasladados alrededor de 500 presos que actualmente integran los niveles más altos de peligrosidad dentro del sistema carcelario santafesino. La intención oficial es cortar vínculos con estructuras delictivas externas y reducir la capacidad operativa de bandas criminales.
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, aseguró que el proyecto representa “un punto de inflexión” en materia penitenciaria y afirmó que no encontraron antecedentes similares en la región. “Otras provincias y países podrían tomar este modelo como referencia”, señaló.
La secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, remarcó que el complejo fue pensado específicamente a partir de la experiencia santafesina con organizaciones narco y episodios de violencia urbana. En ese sentido, explicó que la estructura apunta no solo a evitar fugas, sino también a impedir cualquier tipo de comunicación criminal desde el interior de la cárcel.
Cómo será la cárcel de máxima seguridad
“El Infierno” contará con cuatro módulos carcelarios y un edificio central de administración. Todo el predio estará rodeado por un doble muro perimetral de 1.800 metros de extensión y 10 metros de altura.
El sistema de seguridad incluirá:
Torreones de vigilancia cada 70 metros
Una torre central de 36 metros con visión 360°
Pasarelas elevadas para control permanente
Circulación vehicular interna de seguridad
Boxes individuales para visitas
Comunicación mediante mamparas
Atención médica intramuros
Sala de conferencias
Helipuerto
Cada módulo tendrá 24 pabellones y 288 celdas individuales construidas en hormigón premoldeado. En total, el penal dispondrá de 1.152 plazas.
Desde el Gobierno provincial también destacaron que, además de “El Infierno”, se levantan otras dos cárceles en Piñero con capacidad para casi 2.000 internos cada una. Pullaro aseguró que Santa Fe será la gestión que más plazas penitenciarias construyó en la historia provincial.
“En cien años se hicieron 3.500 celdas y nosotros vamos a construir más de 3.500 en cuatro años”, afirmó.
La apuesta oficial es consolidar un nuevo modelo penitenciario basado en aislamiento, control estricto y reducción de la capacidad operativa de las organizaciones criminales que durante años dominaron parte de la violencia en Rosario y otras ciudades santafesinas.
La obra, considerada inédita en Sudamérica por sus características, demandará una inversión superior a los $143.000 millones y formará parte del nuevo esquema de seguridad impulsado por la gestión de Maximiliano Pullaro tras la fuerte caída de los índices de violencia registrada en la provincia durante el último tiempo.
El establecimiento estará ubicado dentro de la Unidad Penitenciaria Nº8 y tendrá capacidad para alojar a 1.152 internos catalogados de alto perfil criminal, entre ellos narcotraficantes, sicarios y detenidos vinculados a organizaciones complejas.
“Cuando más control hay de las cárceles, más control hay de las calles”, afirmó Pullaro al referirse al avance de la infraestructura penitenciaria que impulsa Santa Fe. El gobernador sostuvo que el objetivo central es impedir que los líderes criminales continúen organizando delitos desde prisión.
La nueva cárcel fue diseñada específicamente para maximizar el aislamiento de los internos considerados más peligrosos. Cada detenido tendrá una celda individual y solo podrá compartir espacios comunes con grupos reducidos de hasta 12 personas bajo estricta supervisión del Servicio Penitenciario.
Según detalló el mandatario provincial, al complejo serán trasladados alrededor de 500 presos que actualmente integran los niveles más altos de peligrosidad dentro del sistema carcelario santafesino. La intención oficial es cortar vínculos con estructuras delictivas externas y reducir la capacidad operativa de bandas criminales.
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, aseguró que el proyecto representa “un punto de inflexión” en materia penitenciaria y afirmó que no encontraron antecedentes similares en la región. “Otras provincias y países podrían tomar este modelo como referencia”, señaló.
La secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, remarcó que el complejo fue pensado específicamente a partir de la experiencia santafesina con organizaciones narco y episodios de violencia urbana. En ese sentido, explicó que la estructura apunta no solo a evitar fugas, sino también a impedir cualquier tipo de comunicación criminal desde el interior de la cárcel.
Cómo será la cárcel de máxima seguridad
“El Infierno” contará con cuatro módulos carcelarios y un edificio central de administración. Todo el predio estará rodeado por un doble muro perimetral de 1.800 metros de extensión y 10 metros de altura.
El sistema de seguridad incluirá:
Torreones de vigilancia cada 70 metros
Una torre central de 36 metros con visión 360°
Pasarelas elevadas para control permanente
Circulación vehicular interna de seguridad
Boxes individuales para visitas
Comunicación mediante mamparas
Atención médica intramuros
Sala de conferencias
Helipuerto
Cada módulo tendrá 24 pabellones y 288 celdas individuales construidas en hormigón premoldeado. En total, el penal dispondrá de 1.152 plazas.
Desde el Gobierno provincial también destacaron que, además de “El Infierno”, se levantan otras dos cárceles en Piñero con capacidad para casi 2.000 internos cada una. Pullaro aseguró que Santa Fe será la gestión que más plazas penitenciarias construyó en la historia provincial.
“En cien años se hicieron 3.500 celdas y nosotros vamos a construir más de 3.500 en cuatro años”, afirmó.
La apuesta oficial es consolidar un nuevo modelo penitenciario basado en aislamiento, control estricto y reducción de la capacidad operativa de las organizaciones criminales que durante años dominaron parte de la violencia en Rosario y otras ciudades santafesinas.
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