BEST TOURISM
DOS DESTINOS DE SANTA FE PODRÍAN SER RECONOCIDOS A NIVEL MUNDIAL POR SU IDENTIDAD
05 de mayo de 2026 15:41
La provincia postuló a dos localidades al programa Best Tourism Villages de Naciones Unidas, que distingue destinos rurales con identidad y desarrollo sostenible.
Santa Fe presentó a Cañada Rosquín y Zenón Pereyra como candidatas al programa Best Tourism Villages 2026 de Naciones Unidas Turismo, una iniciativa internacional que reconoce a pequeñas localidades que preservan su patrimonio cultural, promueven el arraigo comunitario y apuestan al turismo como motor de desarrollo.
La postulación fue impulsada por la Secretaría de Turismo provincial en conjunto con ambas administraciones locales, en un proceso que busca posicionar a estos pueblos dentro de un circuito global de destinos rurales con proyección internacional.
El programa, promovido por ONU Turismo, selecciona cada año a comunidades de menos de 15 mil habitantes que logran sostener tradiciones, identidad cultural y prácticas sostenibles, integrando estos valores a una estrategia turística que impacta en la economía local.
En ese contexto, Santa Fe vuelve a apostar por el turismo como herramienta de desarrollo territorial, poniendo el foco en localidades que, si bien no forman parte de los grandes circuitos tradicionales, cuentan con características diferenciales que pueden captar interés a nivel global.
Uno de los casos es Cañada Rosquín, ubicada en el departamento San Martín, que busca consolidarse como destino a partir de su identidad productiva y su entramado social. Por su parte, Zenón Pereyra, en el departamento Castellanos, presenta una impronta particular vinculada a su historia masónica y al legado cultural de Domingo Bucci, cuya obra se conserva en el museo local.
La secretaria de Turismo de Santa Fe, Marcela Aeberhard, remarcó que el proceso de postulación refleja un trabajo sostenido entre el Estado y las comunidades. Según explicó, estas iniciativas no solo visibilizan a los pueblos, sino que también consolidan una estrategia orientada a un turismo con impacto social y económico a largo plazo.
Además, la funcionaria destacó la participación de León Gieco, quien acompañó la presentación con un relato vinculado a su tierra natal, aportando una dimensión cultural y simbólica a la candidatura.
El programa Best Tourism Villages no se limita a otorgar un reconocimiento simbólico. Las localidades seleccionadas acceden a visibilidad internacional, asistencia técnica especializada y la posibilidad de integrarse a una red global de destinos que comparten experiencias y buenas prácticas en turismo sostenible.
Este aspecto es clave para comunidades pequeñas, ya que el reconocimiento puede traducirse en mayor llegada de visitantes, inversiones y oportunidades de desarrollo económico vinculadas al turismo.
La evaluación contempla múltiples variables, entre ellas la preservación del patrimonio, la sostenibilidad ambiental, la integración social y la capacidad de ofrecer experiencias auténticas. En ese sentido, la participación en el programa implica también un diagnóstico que permite identificar fortalezas y áreas a mejorar.
Más allá del resultado final, el proceso de postulación ya posiciona a estas localidades dentro de un mapa turístico más amplio, generando expectativas sobre el impacto que podría tener una eventual selección.
La apuesta provincial se inscribe en una estrategia que busca diversificar la oferta turística, alejándose de los destinos tradicionales y poniendo en valor la identidad de los pueblos, su historia y su forma de vida.
Santa Fe presentó a Cañada Rosquín y Zenón Pereyra como candidatas al programa Best Tourism Villages 2026 de Naciones Unidas Turismo, una iniciativa internacional que reconoce a pequeñas localidades que preservan su patrimonio cultural, promueven el arraigo comunitario y apuestan al turismo como motor de desarrollo.
La postulación fue impulsada por la Secretaría de Turismo provincial en conjunto con ambas administraciones locales, en un proceso que busca posicionar a estos pueblos dentro de un circuito global de destinos rurales con proyección internacional.
El programa, promovido por ONU Turismo, selecciona cada año a comunidades de menos de 15 mil habitantes que logran sostener tradiciones, identidad cultural y prácticas sostenibles, integrando estos valores a una estrategia turística que impacta en la economía local.
En ese contexto, Santa Fe vuelve a apostar por el turismo como herramienta de desarrollo territorial, poniendo el foco en localidades que, si bien no forman parte de los grandes circuitos tradicionales, cuentan con características diferenciales que pueden captar interés a nivel global.
Uno de los casos es Cañada Rosquín, ubicada en el departamento San Martín, que busca consolidarse como destino a partir de su identidad productiva y su entramado social. Por su parte, Zenón Pereyra, en el departamento Castellanos, presenta una impronta particular vinculada a su historia masónica y al legado cultural de Domingo Bucci, cuya obra se conserva en el museo local.
La secretaria de Turismo de Santa Fe, Marcela Aeberhard, remarcó que el proceso de postulación refleja un trabajo sostenido entre el Estado y las comunidades. Según explicó, estas iniciativas no solo visibilizan a los pueblos, sino que también consolidan una estrategia orientada a un turismo con impacto social y económico a largo plazo.
Además, la funcionaria destacó la participación de León Gieco, quien acompañó la presentación con un relato vinculado a su tierra natal, aportando una dimensión cultural y simbólica a la candidatura.
El programa Best Tourism Villages no se limita a otorgar un reconocimiento simbólico. Las localidades seleccionadas acceden a visibilidad internacional, asistencia técnica especializada y la posibilidad de integrarse a una red global de destinos que comparten experiencias y buenas prácticas en turismo sostenible.
Este aspecto es clave para comunidades pequeñas, ya que el reconocimiento puede traducirse en mayor llegada de visitantes, inversiones y oportunidades de desarrollo económico vinculadas al turismo.
La evaluación contempla múltiples variables, entre ellas la preservación del patrimonio, la sostenibilidad ambiental, la integración social y la capacidad de ofrecer experiencias auténticas. En ese sentido, la participación en el programa implica también un diagnóstico que permite identificar fortalezas y áreas a mejorar.
Más allá del resultado final, el proceso de postulación ya posiciona a estas localidades dentro de un mapa turístico más amplio, generando expectativas sobre el impacto que podría tener una eventual selección.
La apuesta provincial se inscribe en una estrategia que busca diversificar la oferta turística, alejándose de los destinos tradicionales y poniendo en valor la identidad de los pueblos, su historia y su forma de vida.
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