MEDIDA DE FUERZA
PROFESIONALES DE PAMI RECHAZAN NUEVO ESQUEMA Y PARAN 72 HORAS
14 de abril de 2026 08:11
Miles de jubilados quedaron alcanzados por un paro nacional de médicos de cabecera del PAMI que comenzó en medio de un fuerte conflicto por cambios en la forma de pago a los profesionales. La medida, que se extenderá durante 72 horas, marca el inicio de un plan de lucha que podría escalar si no hay modificaciones en las condiciones actuales.
La protesta fue impulsada por la Asociación de Profesionales de PAMI (APPAMIA), con el respaldo de la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA), luego de que se fijara en $2.100 mensuales el monto que perciben por cada afiliado a cargo. Desde el sector advierten que ese esquema resulta insuficiente para sostener la actividad.
El eje del conflicto no es solo el valor, sino también el cambio en el sistema de pago. Hasta ahora, los médicos trabajaban con un modelo mixto que combinaba una suma fija por paciente con un adicional vinculado a las consultas efectivamente realizadas. Con la nueva modalidad, ese componente variable desaparece y se reemplaza por un esquema completamente capitado.
Según explicaron desde el sector, esto implica que el ingreso del profesional queda atado exclusivamente a la cantidad de afiliados asignados, independientemente de la demanda real de atención. En ese escenario, sostienen que el sistema pierde equilibrio y pone en riesgo la calidad del servicio.
Los cálculos gremiales reflejan el impacto del cambio: para alcanzar un ingreso que permita cubrir gastos básicos de consultorio, un médico debería atender a casi mil jubilados. Ese volumen se traduce en más de 30 pacientes por día en jornadas completas, una carga que consideran inviable en términos operativos.
En paralelo al paro, el plan de lucha incluye una movilización a la sede de PAMI prevista para mitad de semana. La protesta busca visibilizar el conflicto y presionar por una revisión de las condiciones establecidas.
Desde las organizaciones médicas advirtieron que, en caso de no obtener respuestas, podrían avanzar hacia un cese de actividades por tiempo indeterminado. La advertencia abre un escenario de mayor tensión en el sistema de atención, con impacto directo en uno de los sectores más sensibles: los adultos mayores.
El conflicto se da en un contexto donde la demanda de atención médica sigue siendo alta, lo que agrega presión sobre un sistema que ahora enfrenta cuestionamientos por su esquema de financiamiento.
La protesta fue impulsada por la Asociación de Profesionales de PAMI (APPAMIA), con el respaldo de la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA), luego de que se fijara en $2.100 mensuales el monto que perciben por cada afiliado a cargo. Desde el sector advierten que ese esquema resulta insuficiente para sostener la actividad.
El eje del conflicto no es solo el valor, sino también el cambio en el sistema de pago. Hasta ahora, los médicos trabajaban con un modelo mixto que combinaba una suma fija por paciente con un adicional vinculado a las consultas efectivamente realizadas. Con la nueva modalidad, ese componente variable desaparece y se reemplaza por un esquema completamente capitado.
Según explicaron desde el sector, esto implica que el ingreso del profesional queda atado exclusivamente a la cantidad de afiliados asignados, independientemente de la demanda real de atención. En ese escenario, sostienen que el sistema pierde equilibrio y pone en riesgo la calidad del servicio.
Los cálculos gremiales reflejan el impacto del cambio: para alcanzar un ingreso que permita cubrir gastos básicos de consultorio, un médico debería atender a casi mil jubilados. Ese volumen se traduce en más de 30 pacientes por día en jornadas completas, una carga que consideran inviable en términos operativos.
En paralelo al paro, el plan de lucha incluye una movilización a la sede de PAMI prevista para mitad de semana. La protesta busca visibilizar el conflicto y presionar por una revisión de las condiciones establecidas.
Desde las organizaciones médicas advirtieron que, en caso de no obtener respuestas, podrían avanzar hacia un cese de actividades por tiempo indeterminado. La advertencia abre un escenario de mayor tensión en el sistema de atención, con impacto directo en uno de los sectores más sensibles: los adultos mayores.
El conflicto se da en un contexto donde la demanda de atención médica sigue siendo alta, lo que agrega presión sobre un sistema que ahora enfrenta cuestionamientos por su esquema de financiamiento.
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