AMBIENTAL
VENADO TUERTO: INAUGURAN OBRA CLAVE PARA TERMINAR CON EL BASURAL A CIELO ABIERTO
05 de abril de 2026 09:55
El Gobierno de Santa Fe completó la primera etapa del Complejo Ambiental del consorcio Girsu Microregión 5J en Venado Tuerto, una obra central dentro de la política provincial que busca erradicar basurales a cielo abierto y modernizar el tratamiento de residuos urbanos.
El proyecto, impulsado por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, demandó una inversión superior a los 500 millones de pesos e incluye la construcción de una nueva celda de relleno sanitario, la recuperación de una estructura preexistente y la incorporación de maquinaria pesada para operar el sistema.
La intervención se desarrolla en una de las zonas más críticas en materia ambiental de la provincia. Al inicio de la actual gestión, el basural a cielo abierto de Venado Tuerto era el de mayor tamaño en territorio santafesino, con un impacto directo sobre el entorno, especialmente por su cercanía a una laguna urbana que amplificaba los riesgos de contaminación.
El nuevo esquema permitirá avanzar hacia un tratamiento controlado de los residuos, con manejo de lixiviados y reducción de focos contaminantes, lo que representa un cambio estructural en la forma en que se disponen los desechos en la región.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, destacó que la obra es resultado de una política pública priorizada desde el inicio de la gestión y remarcó el impacto directo sobre la población: más de 100 mil santafesinos podrán acceder a un sistema adecuado de disposición final de residuos.
En la misma línea, el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, consideró que el avance representa un paso decisivo hacia el cierre definitivo del basural a cielo abierto, en el marco de un plan ambiental que el municipio viene desarrollando desde hace años.
El complejo forma parte de un consorcio regional que integra también a Murphy, Maggiolo, Carmen, San Eduardo, La Chispa, San Francisco y Chapuy. En conjunto, estas localidades concentran una población superior a los 106 mil habitantes, que serán alcanzados por el nuevo sistema.
La obra no es un hecho aislado. Se inscribe dentro de una estrategia provincial de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu), basada en la articulación entre municipios y la creación de infraestructura regional para optimizar la disposición final de residuos.
Desde el inicio de la gestión, la Provincia destinó más de 3.000 millones de pesos a este tipo de proyectos, incluyendo la reactivación de consorcios y la intervención en puntos críticos. Uno de los casos más urgentes fue el saneamiento del basural de San José del Rincón, afectado por el avance de la laguna Setúbal.
En paralelo, se avanzó en políticas complementarias orientadas a reducir el volumen de residuos. Entre ellas, la distribución de más de 160 campanas de reciclaje en distintas localidades y el impulso a la separación en origen.
Otro eje central es el tratamiento de residuos orgánicos. Según datos oficiales, el compostaje puede disminuir hasta un 50% la cantidad de desechos que llegan a disposición final, lo que permite extender la vida útil de los rellenos sanitarios y reducir el impacto ambiental.
A esto se suma un componente educativo. Durante 2024 se realizaron más de 120 talleres en escuelas e instituciones de toda la provincia, con la participación de más de 5.000 personas. Estas acciones buscan incorporar hábitos sostenibles y promover la separación de residuos desde el origen.
Con la primera etapa del complejo ya operativa, el próximo paso será avanzar en el cierre definitivo del basural a cielo abierto de Venado Tuerto, una instancia clave para consolidar el cambio en la gestión ambiental de la región.
El proyecto, impulsado por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, demandó una inversión superior a los 500 millones de pesos e incluye la construcción de una nueva celda de relleno sanitario, la recuperación de una estructura preexistente y la incorporación de maquinaria pesada para operar el sistema.
La intervención se desarrolla en una de las zonas más críticas en materia ambiental de la provincia. Al inicio de la actual gestión, el basural a cielo abierto de Venado Tuerto era el de mayor tamaño en territorio santafesino, con un impacto directo sobre el entorno, especialmente por su cercanía a una laguna urbana que amplificaba los riesgos de contaminación.
El nuevo esquema permitirá avanzar hacia un tratamiento controlado de los residuos, con manejo de lixiviados y reducción de focos contaminantes, lo que representa un cambio estructural en la forma en que se disponen los desechos en la región.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, destacó que la obra es resultado de una política pública priorizada desde el inicio de la gestión y remarcó el impacto directo sobre la población: más de 100 mil santafesinos podrán acceder a un sistema adecuado de disposición final de residuos.
En la misma línea, el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, consideró que el avance representa un paso decisivo hacia el cierre definitivo del basural a cielo abierto, en el marco de un plan ambiental que el municipio viene desarrollando desde hace años.
El complejo forma parte de un consorcio regional que integra también a Murphy, Maggiolo, Carmen, San Eduardo, La Chispa, San Francisco y Chapuy. En conjunto, estas localidades concentran una población superior a los 106 mil habitantes, que serán alcanzados por el nuevo sistema.
La obra no es un hecho aislado. Se inscribe dentro de una estrategia provincial de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu), basada en la articulación entre municipios y la creación de infraestructura regional para optimizar la disposición final de residuos.
Desde el inicio de la gestión, la Provincia destinó más de 3.000 millones de pesos a este tipo de proyectos, incluyendo la reactivación de consorcios y la intervención en puntos críticos. Uno de los casos más urgentes fue el saneamiento del basural de San José del Rincón, afectado por el avance de la laguna Setúbal.
En paralelo, se avanzó en políticas complementarias orientadas a reducir el volumen de residuos. Entre ellas, la distribución de más de 160 campanas de reciclaje en distintas localidades y el impulso a la separación en origen.
Otro eje central es el tratamiento de residuos orgánicos. Según datos oficiales, el compostaje puede disminuir hasta un 50% la cantidad de desechos que llegan a disposición final, lo que permite extender la vida útil de los rellenos sanitarios y reducir el impacto ambiental.
A esto se suma un componente educativo. Durante 2024 se realizaron más de 120 talleres en escuelas e instituciones de toda la provincia, con la participación de más de 5.000 personas. Estas acciones buscan incorporar hábitos sostenibles y promover la separación de residuos desde el origen.
Con la primera etapa del complejo ya operativa, el próximo paso será avanzar en el cierre definitivo del basural a cielo abierto de Venado Tuerto, una instancia clave para consolidar el cambio en la gestión ambiental de la región.
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