PARENTAL
WHATSAPP DESARROLLA CONTROLES PARENTALES PARA CUENTAS DE MENORES
27 de febrero de 2026 09:31
WhatsApp prepara controles parentales para limitar el uso de menores
La plataforma desarrolla cuentas vinculadas y herramientas de supervisión sin romper el cifrado de los mensajes.
WhatsApp avanza en el desarrollo de un sistema de controles parentales integrados que permitirá a adultos responsables gestionar parte de la actividad de menores dentro de la aplicación. Las funciones se encuentran en etapa de desarrollo y podrían incorporarse en futuras actualizaciones, según trascendió en las últimas horas.
La iniciativa contempla la posibilidad de fijar límites diarios de uso, establecer horarios de conexión y ajustar configuraciones de privacidad desde una cuenta principal asociada. El objetivo es ofrecer herramientas de supervisión sin habilitar el acceso al contenido de los chats, que seguirá protegido por el cifrado de extremo a extremo.
Qué cambios se analizan
Entre las funciones en estudio figura la creación de cuentas secundarias vinculadas. Se trataría de perfiles específicos para menores administrados desde la cuenta del adulto, con restricciones configurables y alertas ante modificaciones relevantes.
Las herramientas permitirían:
Definir quién puede agregar al menor a grupos.
Limitar la recepción de mensajes de números desconocidos.
Restringir la visibilidad de la foto de perfil, el estado y la última conexión.
Activar mecanismos simplificados para reportar situaciones de acoso o abuso.
Desde el punto de vista técnico, el diseño apunta a que el adulto pueda revisar y modificar parámetros generales de seguridad sin acceder a las conversaciones privadas.
El contexto que impulsa la medida
La decisión se enmarca en una preocupación creciente entre familias y especialistas por el ingreso cada vez más temprano de niñas, niños y adolescentes al ecosistema digital. En Argentina, distintos estudios señalan que la mayoría accede a su primer celular antes de los 10 años.
Organismos internacionales dedicados a la infancia vienen alertando sobre los riesgos asociados al uso intensivo de pantallas sin acompañamiento sostenido, como el contacto con desconocidos, la exposición a contenidos inapropiados o situaciones de hostigamiento.
En ese escenario, las plataformas de mensajería enfrentan mayores exigencias para ofrecer herramientas claras de control y prevención. WhatsApp busca responder a esa demanda incorporando opciones que permitan ordenar tiempos de uso y reducir niveles de exposición.
Seguridad y privacidad, el equilibrio buscado
Uno de los puntos centrales del desarrollo es mantener el cifrado de extremo a extremo, característica que impide que terceros —incluida la propia empresa— accedan al contenido de los mensajes.
La propuesta intenta equilibrar dos aspectos que suelen entrar en tensión: la necesidad de mayor supervisión en el uso infantil y la protección de la privacidad digital. El modelo en análisis se basa en intervenir sobre configuraciones y límites, pero no sobre conversaciones.
Implementación gradual
Las nuevas funciones podrían implementarse de manera progresiva en próximas actualizaciones. Una vez disponibles, se prevé que estén acompañadas por materiales de orientación y campañas vinculadas a educación digital.
Mientras tanto, especialistas en seguridad recomiendan a las familias conversar sobre el uso responsable de la tecnología, revisar la configuración de privacidad junto a los menores, acordar horarios y enseñar cómo bloquear y reportar contactos.
La incorporación de controles parentales marcaría un cambio en la forma en que la aplicación aborda el uso adolescente, en un escenario donde la regulación y la responsabilidad compartida entre plataformas y familias ocupan un lugar cada vez más central.
La plataforma desarrolla cuentas vinculadas y herramientas de supervisión sin romper el cifrado de los mensajes.
WhatsApp avanza en el desarrollo de un sistema de controles parentales integrados que permitirá a adultos responsables gestionar parte de la actividad de menores dentro de la aplicación. Las funciones se encuentran en etapa de desarrollo y podrían incorporarse en futuras actualizaciones, según trascendió en las últimas horas.
La iniciativa contempla la posibilidad de fijar límites diarios de uso, establecer horarios de conexión y ajustar configuraciones de privacidad desde una cuenta principal asociada. El objetivo es ofrecer herramientas de supervisión sin habilitar el acceso al contenido de los chats, que seguirá protegido por el cifrado de extremo a extremo.
Qué cambios se analizan
Entre las funciones en estudio figura la creación de cuentas secundarias vinculadas. Se trataría de perfiles específicos para menores administrados desde la cuenta del adulto, con restricciones configurables y alertas ante modificaciones relevantes.
Las herramientas permitirían:
Definir quién puede agregar al menor a grupos.
Limitar la recepción de mensajes de números desconocidos.
Restringir la visibilidad de la foto de perfil, el estado y la última conexión.
Activar mecanismos simplificados para reportar situaciones de acoso o abuso.
Desde el punto de vista técnico, el diseño apunta a que el adulto pueda revisar y modificar parámetros generales de seguridad sin acceder a las conversaciones privadas.
El contexto que impulsa la medida
La decisión se enmarca en una preocupación creciente entre familias y especialistas por el ingreso cada vez más temprano de niñas, niños y adolescentes al ecosistema digital. En Argentina, distintos estudios señalan que la mayoría accede a su primer celular antes de los 10 años.
Organismos internacionales dedicados a la infancia vienen alertando sobre los riesgos asociados al uso intensivo de pantallas sin acompañamiento sostenido, como el contacto con desconocidos, la exposición a contenidos inapropiados o situaciones de hostigamiento.
En ese escenario, las plataformas de mensajería enfrentan mayores exigencias para ofrecer herramientas claras de control y prevención. WhatsApp busca responder a esa demanda incorporando opciones que permitan ordenar tiempos de uso y reducir niveles de exposición.
Seguridad y privacidad, el equilibrio buscado
Uno de los puntos centrales del desarrollo es mantener el cifrado de extremo a extremo, característica que impide que terceros —incluida la propia empresa— accedan al contenido de los mensajes.
La propuesta intenta equilibrar dos aspectos que suelen entrar en tensión: la necesidad de mayor supervisión en el uso infantil y la protección de la privacidad digital. El modelo en análisis se basa en intervenir sobre configuraciones y límites, pero no sobre conversaciones.
Implementación gradual
Las nuevas funciones podrían implementarse de manera progresiva en próximas actualizaciones. Una vez disponibles, se prevé que estén acompañadas por materiales de orientación y campañas vinculadas a educación digital.
Mientras tanto, especialistas en seguridad recomiendan a las familias conversar sobre el uso responsable de la tecnología, revisar la configuración de privacidad junto a los menores, acordar horarios y enseñar cómo bloquear y reportar contactos.
La incorporación de controles parentales marcaría un cambio en la forma en que la aplicación aborda el uso adolescente, en un escenario donde la regulación y la responsabilidad compartida entre plataformas y familias ocupan un lugar cada vez más central.
GENERALES+ NOTICIAS