ERUPCIÓN
EL ANAK KRAKATAU ENTRÓ EN ERUPCIÓN Y OBLIGÓ A CERRAR EL ESPACIO AÉREO EN INDONESIA
07 de septiembre de 2026 07:45
El volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de Sunda entre las islas de Java y Sumatra, entró en erupción durante la madrugada de este domingo y provocó importantes alteraciones en el transporte aéreo de Indonesia. La presencia de ceniza volcánica llevó al cierre del espacio aéreo alrededor de seis aeropuertos, entre ellos los principales de Yakarta, mientras la nube se desplazó por distintas zonas del oeste del país.
Hasta el momento no se reportaron víctimas como consecuencia de la erupción.
La Agencia Geológica de Indonesia informó que el volcán había mostrado señales de actividad desde el viernes. El episodio registrado este domingo ocurrió a las 3.53 de la madrugada y tuvo una duración aproximada de 30 segundos. Imágenes difundidas posteriormente mostraron llamaradas de lava provenientes del volcán.
La actividad también tuvo consecuencias sobre las operaciones aéreas. AirNav Indonesia dispuso el cierre del espacio aéreo alrededor de seis aeropuertos, entre ellos el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta y el aeropuerto Halim Perdanakusuma, ambos ubicados en Yakarta, y el aeropuerto Radin Inten II, en la provincia de Lampung.
De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades, la medida afectó durante la jornada a 516 movimientos de vuelos y a unos 22.800 pasajeros. La situación estuvo vinculada al desplazamiento de la ceniza volcánica, que alcanzó sectores de Yakarta y también la provincia de Lampung, situada en el extremo sur de Sumatra.
La Agencia Geológica señaló que el Anak Krakatau atraviesa un período de actividad que se intensificó desde julio. Su titular, Lana Saria, indicó que la erupción registrada este domingo fue la más fuerte dentro del actual período de agitación del volcán.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad y advirtieron que las erupciones repetidas son compatibles con un suministro continuo de magma y gases volcánicos debajo del volcán. Sin embargo, remarcaron que los registros actuales no permiten determinar si se producirá una erupción de mayor magnitud.
“Seguimos evaluando el desarrollo del volcán con base en todos los datos de monitoreo, no únicamente en el número de erupciones o la altura de la columna de ceniza”, explicó Saria.
El Anak Krakatau es una formación volcánica relativamente reciente, pero está directamente vinculada con uno de los episodios volcánicos más conocidos y mortíferos de la historia. Su nombre significa literalmente “hijo de Krakatoa” en indonesio y se trata del volcán que surgió después de la destrucción de gran parte del antiguo Krakatoa.
Los registros históricos ubican actividad volcánica violenta en la zona desde los siglos V y VI. Sin embargo, el episodio que convirtió al Krakatoa en uno de los volcanes más conocidos del mundo ocurrió en 1883.
Aquella erupción tuvo consecuencias de gran magnitud y provocó un tsunami con olas que llegaron a alcanzar unos 22 metros. El desastre dejó más de 36.000 personas fallecidas y modificó de manera significativa la geografía del área. Gran parte del volcán desapareció bajo el mar como consecuencia de la erupción.
Décadas más tarde, la actividad volcánica volvió a aparecer en la zona. En 1927 comenzaron a registrarse nuevas erupciones submarinas y, durante los tres años siguientes, emergió una nueva isla volcánica que recibió el nombre de Anak Krakatau, es decir, “hijo de Krakatoa”.
Desde entonces, el nuevo volcán mantuvo distintos períodos de actividad. Uno de los episodios más graves ocurrió en diciembre de 2018, cuando una nueva erupción provocó un tsunami que golpeó las zonas costeras de las provincias de Bantén y Lampung.
Aquel tsunami dejó 430 personas fallecidas, 15 desaparecidas y alrededor de 7.200 heridas, de acuerdo con los registros citados por las autoridades.
El episodio de este domingo volvió a poner al Anak Krakatau bajo observación mientras los organismos especializados continúan analizando sus registros de actividad. La presencia de ceniza ya tuvo impacto en las operaciones aéreas y obligó a tomar medidas preventivas en distintos aeropuertos.
Las autoridades geológicas continúan siguiendo la evolución del volcán mediante los datos obtenidos por los sistemas de monitoreo. Por ahora, el nivel de actividad registrado no permite anticipar si el episodio quedará limitado a esta erupción o si dará lugar a una actividad de mayor intensidad.
El Anak Krakatau permanece así bajo vigilancia en el estrecho de Sunda, una zona ubicada entre Java y Sumatra y que conecta el océano Índico con el mar de Java. Su historia reciente y los antecedentes de grandes erupciones mantienen al volcán como uno de los puntos de mayor atención para los organismos de monitoreo geológico de Indonesia.
Hasta el momento no se reportaron víctimas como consecuencia de la erupción.
La Agencia Geológica de Indonesia informó que el volcán había mostrado señales de actividad desde el viernes. El episodio registrado este domingo ocurrió a las 3.53 de la madrugada y tuvo una duración aproximada de 30 segundos. Imágenes difundidas posteriormente mostraron llamaradas de lava provenientes del volcán.
La actividad también tuvo consecuencias sobre las operaciones aéreas. AirNav Indonesia dispuso el cierre del espacio aéreo alrededor de seis aeropuertos, entre ellos el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta y el aeropuerto Halim Perdanakusuma, ambos ubicados en Yakarta, y el aeropuerto Radin Inten II, en la provincia de Lampung.
De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades, la medida afectó durante la jornada a 516 movimientos de vuelos y a unos 22.800 pasajeros. La situación estuvo vinculada al desplazamiento de la ceniza volcánica, que alcanzó sectores de Yakarta y también la provincia de Lampung, situada en el extremo sur de Sumatra.
La Agencia Geológica señaló que el Anak Krakatau atraviesa un período de actividad que se intensificó desde julio. Su titular, Lana Saria, indicó que la erupción registrada este domingo fue la más fuerte dentro del actual período de agitación del volcán.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad y advirtieron que las erupciones repetidas son compatibles con un suministro continuo de magma y gases volcánicos debajo del volcán. Sin embargo, remarcaron que los registros actuales no permiten determinar si se producirá una erupción de mayor magnitud.
“Seguimos evaluando el desarrollo del volcán con base en todos los datos de monitoreo, no únicamente en el número de erupciones o la altura de la columna de ceniza”, explicó Saria.
El Anak Krakatau es una formación volcánica relativamente reciente, pero está directamente vinculada con uno de los episodios volcánicos más conocidos y mortíferos de la historia. Su nombre significa literalmente “hijo de Krakatoa” en indonesio y se trata del volcán que surgió después de la destrucción de gran parte del antiguo Krakatoa.
Los registros históricos ubican actividad volcánica violenta en la zona desde los siglos V y VI. Sin embargo, el episodio que convirtió al Krakatoa en uno de los volcanes más conocidos del mundo ocurrió en 1883.
Aquella erupción tuvo consecuencias de gran magnitud y provocó un tsunami con olas que llegaron a alcanzar unos 22 metros. El desastre dejó más de 36.000 personas fallecidas y modificó de manera significativa la geografía del área. Gran parte del volcán desapareció bajo el mar como consecuencia de la erupción.
Décadas más tarde, la actividad volcánica volvió a aparecer en la zona. En 1927 comenzaron a registrarse nuevas erupciones submarinas y, durante los tres años siguientes, emergió una nueva isla volcánica que recibió el nombre de Anak Krakatau, es decir, “hijo de Krakatoa”.
Desde entonces, el nuevo volcán mantuvo distintos períodos de actividad. Uno de los episodios más graves ocurrió en diciembre de 2018, cuando una nueva erupción provocó un tsunami que golpeó las zonas costeras de las provincias de Bantén y Lampung.
Aquel tsunami dejó 430 personas fallecidas, 15 desaparecidas y alrededor de 7.200 heridas, de acuerdo con los registros citados por las autoridades.
El episodio de este domingo volvió a poner al Anak Krakatau bajo observación mientras los organismos especializados continúan analizando sus registros de actividad. La presencia de ceniza ya tuvo impacto en las operaciones aéreas y obligó a tomar medidas preventivas en distintos aeropuertos.
Las autoridades geológicas continúan siguiendo la evolución del volcán mediante los datos obtenidos por los sistemas de monitoreo. Por ahora, el nivel de actividad registrado no permite anticipar si el episodio quedará limitado a esta erupción o si dará lugar a una actividad de mayor intensidad.
El Anak Krakatau permanece así bajo vigilancia en el estrecho de Sunda, una zona ubicada entre Java y Sumatra y que conecta el océano Índico con el mar de Java. Su historia reciente y los antecedentes de grandes erupciones mantienen al volcán como uno de los puntos de mayor atención para los organismos de monitoreo geológico de Indonesia.
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