FAUNA SILVESTRE
MÁS DE 900 ANIMALES FUERON LIBERADOS EN SANTA FE Y ALERTAN POR EL TRÁFICO ILEGAL DE FAUNA
07 de junio de 2026 09:21
Un oso hormiguero gigante, un aguará guazú, un gato montés y decenas de aves fueron liberados tras meses de recuperación. El dato refleja una recuperación inédita de fauna silvestre y vuelve a poner el foco sobre el impacto del mascotismo y el tráfico ilegal de animales.
Más de 900 animales silvestres lograron regresar a su hábitat natural en Santa Fe durante lo que va de 2026, una cifra que refleja tanto el trabajo de recuperación de especies como una problemática que sigue creciendo: el rescate de ejemplares afectados por el tráfico ilegal, el mascotismo y la intervención humana.
La cifra se conoció tras una nueva liberación realizada por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, que permitió el regreso a la naturaleza de un oso hormiguero gigante, un aguará guazú, un gato montés y decenas de aves recuperadas en el Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de la Fauna (Criif) La Esmeralda.
La liberación se concretó en áreas naturales protegidas de la provincia y representa uno de los operativos de conservación más importantes de los últimos meses.
El caso que sorprendió a los especialistas
Uno de los ejemplares liberados fue una hembra de oso hormiguero gigante encontrada en la localidad de La Criolla, una zona ubicada fuera de la distribución habitual de la especie.
El animal había sufrido un ataque de perros y fue rescatado gracias al aviso de vecinos. Al llegar al centro de recuperación presentaba importantes heridas provocadas por mordeduras y debió atravesar un largo proceso de rehabilitación.
Tras varios meses de tratamiento, los profesionales determinaron que había recuperado completamente sus capacidades físicas y conductuales, una condición indispensable para su liberación.
El caso generó especial interés entre los especialistas porque se trata de uno de los registros más australes de la especie dentro del territorio santafesino, un dato que podría aportar información relevante sobre los desplazamientos de fauna en la región.
El aguará guazú también volvió a su ambiente
Otro de los protagonistas del operativo fue un aguará guazú, considerado Monumento Natural Provincial y una de las especies más emblemáticas de Santa Fe.
El animal había sido hallado en el patio de una vivienda de Monte Vera luego de que vecinos alertaran sobre su presencia.
Los estudios realizados detectaron una parasitosis renal que requirió tratamiento veterinario especializado. Una vez superada la afección y comprobado que mantenía intactos sus comportamientos naturales, obtuvo el alta necesaria para regresar a la vida silvestre.
Víctimas del mascotismo
Durante la misma jornada también fue liberado un gato montés que había sido mantenido ilegalmente como mascota en el sur provincial.
A él se sumaron decenas de aves silvestres, entre ellas cardenales y cabecitas negras, que habían sido extraídas de su ambiente natural para ser comercializadas o criadas en cautiverio.
El mascotismo continúa siendo una de las principales amenazas para numerosas especies, especialmente aves, que son capturadas para ser vendidas de forma ilegal.
Una problemática que sigue creciendo
Detrás de cada liberación existe una realidad preocupante.
Solo durante los primeros meses de 2026, La Esmeralda recibió más de 1.200 animales rescatados en distintos puntos de la provincia.
Gran parte de esos ingresos estuvo vinculada a decomisos por comercio ilegal de fauna. Del total, 674 ejemplares provenían de procedimientos relacionados con tráfico clandestino, incluyendo cientos de aves y reptiles.
A estos casos se suman rescates realizados en zonas urbanas, entregas voluntarias de particulares y animales encontrados heridos o fuera de su hábitat natural.
Un llamado a la conciencia
Desde el Gobierno provincial recordaron que los animales silvestres no deben ser capturados, trasladados ni convertidos en mascotas.
Además, remarcaron que ante la aparición de fauna silvestre en zonas urbanas o periurbanas, la recomendación es comunicarse con las autoridades para evitar situaciones que puedan poner en riesgo tanto a las personas como a los propios animales.
Mientras cientos de ejemplares logran volver a la naturaleza, los especialistas advierten que la verdadera conservación comienza mucho antes: evitando el tráfico ilegal, respetando los ecosistemas y comprendiendo que la fauna silvestre pertenece a su ambiente natural.
Más de 900 animales silvestres lograron regresar a su hábitat natural en Santa Fe durante lo que va de 2026, una cifra que refleja tanto el trabajo de recuperación de especies como una problemática que sigue creciendo: el rescate de ejemplares afectados por el tráfico ilegal, el mascotismo y la intervención humana.
La cifra se conoció tras una nueva liberación realizada por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, que permitió el regreso a la naturaleza de un oso hormiguero gigante, un aguará guazú, un gato montés y decenas de aves recuperadas en el Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de la Fauna (Criif) La Esmeralda.
La liberación se concretó en áreas naturales protegidas de la provincia y representa uno de los operativos de conservación más importantes de los últimos meses.
El caso que sorprendió a los especialistas
Uno de los ejemplares liberados fue una hembra de oso hormiguero gigante encontrada en la localidad de La Criolla, una zona ubicada fuera de la distribución habitual de la especie.
El animal había sufrido un ataque de perros y fue rescatado gracias al aviso de vecinos. Al llegar al centro de recuperación presentaba importantes heridas provocadas por mordeduras y debió atravesar un largo proceso de rehabilitación.
Tras varios meses de tratamiento, los profesionales determinaron que había recuperado completamente sus capacidades físicas y conductuales, una condición indispensable para su liberación.
El caso generó especial interés entre los especialistas porque se trata de uno de los registros más australes de la especie dentro del territorio santafesino, un dato que podría aportar información relevante sobre los desplazamientos de fauna en la región.
El aguará guazú también volvió a su ambiente
Otro de los protagonistas del operativo fue un aguará guazú, considerado Monumento Natural Provincial y una de las especies más emblemáticas de Santa Fe.
El animal había sido hallado en el patio de una vivienda de Monte Vera luego de que vecinos alertaran sobre su presencia.
Los estudios realizados detectaron una parasitosis renal que requirió tratamiento veterinario especializado. Una vez superada la afección y comprobado que mantenía intactos sus comportamientos naturales, obtuvo el alta necesaria para regresar a la vida silvestre.
Víctimas del mascotismo
Durante la misma jornada también fue liberado un gato montés que había sido mantenido ilegalmente como mascota en el sur provincial.
A él se sumaron decenas de aves silvestres, entre ellas cardenales y cabecitas negras, que habían sido extraídas de su ambiente natural para ser comercializadas o criadas en cautiverio.
El mascotismo continúa siendo una de las principales amenazas para numerosas especies, especialmente aves, que son capturadas para ser vendidas de forma ilegal.
Una problemática que sigue creciendo
Detrás de cada liberación existe una realidad preocupante.
Solo durante los primeros meses de 2026, La Esmeralda recibió más de 1.200 animales rescatados en distintos puntos de la provincia.
Gran parte de esos ingresos estuvo vinculada a decomisos por comercio ilegal de fauna. Del total, 674 ejemplares provenían de procedimientos relacionados con tráfico clandestino, incluyendo cientos de aves y reptiles.
A estos casos se suman rescates realizados en zonas urbanas, entregas voluntarias de particulares y animales encontrados heridos o fuera de su hábitat natural.
Un llamado a la conciencia
Desde el Gobierno provincial recordaron que los animales silvestres no deben ser capturados, trasladados ni convertidos en mascotas.
Además, remarcaron que ante la aparición de fauna silvestre en zonas urbanas o periurbanas, la recomendación es comunicarse con las autoridades para evitar situaciones que puedan poner en riesgo tanto a las personas como a los propios animales.
Mientras cientos de ejemplares logran volver a la naturaleza, los especialistas advierten que la verdadera conservación comienza mucho antes: evitando el tráfico ilegal, respetando los ecosistemas y comprendiendo que la fauna silvestre pertenece a su ambiente natural.
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