CARNE DURA
DETUVIERON A UNA MUJER QUE INTENTÓ INGRESAR COCAÍNA ESCONDIDA EN COMIDA
08 de mayo de 2026 08:51
Una mujer de 42 años fue detenida este miércoles en la Unidad Penitenciaria Nº 2 “Las Flores”, en la ciudad de Santa Fe, luego de que personal del Servicio Penitenciario descubriera cocaína escondida dentro de alimentos que intentaba entregar a un interno alojado en el pabellón 7 de la Subunidad 2.
El procedimiento se activó durante los controles habituales de ingreso de visitas, cuando agentes penitenciarios detectaron movimientos y actitudes que despertaron sospechas sobre la visitante, identificada como M. J. R. A partir de esa situación, se decidió profundizar la requisa de los elementos que llevaba consigo antes de autorizar el ingreso.
La inspección terminó revelando una maniobra que había sido cuidadosamente preparada. Dentro de varios trozos de carne precocida —bifes con huevo— los agentes encontraron cortes internos realizados con forma de cavidad. En esos espacios habían sido ocultados seis envoltorios encintados que contenían una sustancia blanquecina.
Tras el hallazgo, se dio intervención inmediata a efectivos de la Subcomisaría 17ª de Santa Fe, quienes secuestraron el material y trasladaron a la mujer en calidad de detenida. Posteriormente, personal especializado del área de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) realizó los análisis correspondientes sobre la sustancia encontrada.
Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de cocaína. Según indicaron fuentes oficiales, el peso total de la droga secuestrada alcanzó los 37 gramos.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Yanina Tolosa, quien dispuso que la mujer permanezca detenida e imputada por el delito de suministro gratuito de estupefacientes. Además, ordenó el secuestro del teléfono celular de la acusada para avanzar sobre posibles vínculos, comunicaciones y movimientos relacionados con la maniobra detectada dentro del penal.
Mientras tanto, el interno al que estaba destinada la droga fue trasladado preventivamente al sector de aislamiento, en una medida adoptada mientras continúan las actuaciones judiciales y administrativas dentro de la unidad penitenciaria.
El episodio volvió a poner en foco los controles de ingreso en cárceles provinciales y las distintas modalidades utilizadas para intentar introducir drogas y otros elementos prohibidos dentro de los pabellones. En este caso, la detección se produjo antes de que la sustancia llegara al detenido, gracias a una revisión más exhaustiva sobre los alimentos transportados por la visitante.
Fuentes vinculadas al procedimiento señalaron que los controles en las unidades penitenciarias se vienen reforzando en medio de investigaciones vinculadas al microtráfico y a las conexiones externas de internos alojados en establecimientos provinciales.
La causa ahora buscará determinar si la mujer actuó sola o si existen otras personas involucradas en la preparación y traslado de la droga hasta el penal santafesino.
El procedimiento se activó durante los controles habituales de ingreso de visitas, cuando agentes penitenciarios detectaron movimientos y actitudes que despertaron sospechas sobre la visitante, identificada como M. J. R. A partir de esa situación, se decidió profundizar la requisa de los elementos que llevaba consigo antes de autorizar el ingreso.
La inspección terminó revelando una maniobra que había sido cuidadosamente preparada. Dentro de varios trozos de carne precocida —bifes con huevo— los agentes encontraron cortes internos realizados con forma de cavidad. En esos espacios habían sido ocultados seis envoltorios encintados que contenían una sustancia blanquecina.
Tras el hallazgo, se dio intervención inmediata a efectivos de la Subcomisaría 17ª de Santa Fe, quienes secuestraron el material y trasladaron a la mujer en calidad de detenida. Posteriormente, personal especializado del área de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) realizó los análisis correspondientes sobre la sustancia encontrada.
Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de cocaína. Según indicaron fuentes oficiales, el peso total de la droga secuestrada alcanzó los 37 gramos.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Yanina Tolosa, quien dispuso que la mujer permanezca detenida e imputada por el delito de suministro gratuito de estupefacientes. Además, ordenó el secuestro del teléfono celular de la acusada para avanzar sobre posibles vínculos, comunicaciones y movimientos relacionados con la maniobra detectada dentro del penal.
Mientras tanto, el interno al que estaba destinada la droga fue trasladado preventivamente al sector de aislamiento, en una medida adoptada mientras continúan las actuaciones judiciales y administrativas dentro de la unidad penitenciaria.
El episodio volvió a poner en foco los controles de ingreso en cárceles provinciales y las distintas modalidades utilizadas para intentar introducir drogas y otros elementos prohibidos dentro de los pabellones. En este caso, la detección se produjo antes de que la sustancia llegara al detenido, gracias a una revisión más exhaustiva sobre los alimentos transportados por la visitante.
Fuentes vinculadas al procedimiento señalaron que los controles en las unidades penitenciarias se vienen reforzando en medio de investigaciones vinculadas al microtráfico y a las conexiones externas de internos alojados en establecimientos provinciales.
La causa ahora buscará determinar si la mujer actuó sola o si existen otras personas involucradas en la preparación y traslado de la droga hasta el penal santafesino.
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