PESQUISA
GOLPE AL NARCOMENUDEO: ALLANAMIENTO, DETENCIÓN Y COCAÍNA DE ALTA PUREZA
10 de mayo de 2026 08:07
El operativo se realizó en la zona sur de la ciudad y terminó con una mujer detenida, droga secuestrada y nuevos elementos incorporados a una causa que investiga amenazas vinculadas al narcomenudeo.
Una investigación por amenazas y maniobras extorsivas derivó este viernes en un allanamiento en Rosario que terminó con el secuestro de más de 600 gramos de cocaína de alta pureza y la detención de una mujer de 41 años. El procedimiento se realizó en una vivienda de calle Florida al 200, en el marco de una causa que busca desarticular una organización presuntamente vinculada al narcomenudeo en Villa Flammarion.
La irrupción fue encabezada por la Policía de Investigaciones (PDI) junto a grupos tácticos de la Policía de Santa Fe. La sospechosa quedó a disposición de la Justicia luego de que los agentes encontraran estupefacientes, teléfonos celulares y documentación considerada clave para profundizar la pesquisa.
Según pudo reconstruirse a partir de fuentes judiciales, la causa comenzó con tareas realizadas por la Brigada de Paraderos, que trabajaba sobre la localización de una mujer relacionada con un entorno familiar que venía denunciando amenazas reiteradas. Los investigadores detectaron indicios de presiones, intimidaciones y pedidos vinculados a una estructura criminal que operaría en distintos sectores del sur rosarino.
Con el avance de las pericias y el análisis de dispositivos electrónicos secuestrados en operativos anteriores, la investigación tomó otra dimensión. Los agentes lograron identificar posibles nexos entre distintas personas investigadas y una red que combinaría actividades de microtráfico con hechos extorsivos.
La fiscal Paula Barros, a cargo de la Unidad Fiscal de Violencia Altamente Lesiva, ordenó nuevas medidas judiciales y autorizó capturas simultáneas. En ese contexto se concretó el operativo de este viernes, ejecutado por la Brigada de Capturas del Departamento Operativo Región II de la PDI, con apoyo del Grupo Táctico Multipropósito.
Durante la requisa dentro de la vivienda, los efectivos hallaron varias presentaciones de cocaína que, tras las pruebas realizadas por el área de Microtráfico, totalizaron 619 gramos de alta pureza. También fueron secuestrados un teléfono celular y anotaciones que podrían aportar datos sobre movimientos, contactos y posibles vínculos de la organización.
La detenida fue identificada como Noelia Gisela F., de 41 años. Luego del procedimiento fue trasladada a sede policial, donde quedó formalmente a disposición del Ministerio Público de la Acusación mientras continúan las medidas investigativas.
El caso vuelve a poner el foco sobre el crecimiento de causas que mezclan extorsiones, violencia y venta de drogas en distintos barrios rosarinos. En los últimos meses, los investigadores detectaron modalidades donde las amenazas y aprietes aparecen vinculados al cobro de deudas, disputas territoriales o conflictos internos dentro de estructuras dedicadas al narcomenudeo.
Uno de los puntos que ahora intenta esclarecer la Justicia es si la droga secuestrada estaba destinada a la comercialización directa o si formaba parte de una cadena mayor de distribución. También se analiza el contenido de los teléfonos y documentos incautados para determinar si existen más personas involucradas.
La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas. Fuentes vinculadas a la causa indicaron que el material secuestrado podría resultar clave para reconstruir el funcionamiento interno de la organización investigada y establecer conexiones con otros expedientes en curso.
Una investigación por amenazas y maniobras extorsivas derivó este viernes en un allanamiento en Rosario que terminó con el secuestro de más de 600 gramos de cocaína de alta pureza y la detención de una mujer de 41 años. El procedimiento se realizó en una vivienda de calle Florida al 200, en el marco de una causa que busca desarticular una organización presuntamente vinculada al narcomenudeo en Villa Flammarion.
La irrupción fue encabezada por la Policía de Investigaciones (PDI) junto a grupos tácticos de la Policía de Santa Fe. La sospechosa quedó a disposición de la Justicia luego de que los agentes encontraran estupefacientes, teléfonos celulares y documentación considerada clave para profundizar la pesquisa.
Según pudo reconstruirse a partir de fuentes judiciales, la causa comenzó con tareas realizadas por la Brigada de Paraderos, que trabajaba sobre la localización de una mujer relacionada con un entorno familiar que venía denunciando amenazas reiteradas. Los investigadores detectaron indicios de presiones, intimidaciones y pedidos vinculados a una estructura criminal que operaría en distintos sectores del sur rosarino.
Con el avance de las pericias y el análisis de dispositivos electrónicos secuestrados en operativos anteriores, la investigación tomó otra dimensión. Los agentes lograron identificar posibles nexos entre distintas personas investigadas y una red que combinaría actividades de microtráfico con hechos extorsivos.
La fiscal Paula Barros, a cargo de la Unidad Fiscal de Violencia Altamente Lesiva, ordenó nuevas medidas judiciales y autorizó capturas simultáneas. En ese contexto se concretó el operativo de este viernes, ejecutado por la Brigada de Capturas del Departamento Operativo Región II de la PDI, con apoyo del Grupo Táctico Multipropósito.
Durante la requisa dentro de la vivienda, los efectivos hallaron varias presentaciones de cocaína que, tras las pruebas realizadas por el área de Microtráfico, totalizaron 619 gramos de alta pureza. También fueron secuestrados un teléfono celular y anotaciones que podrían aportar datos sobre movimientos, contactos y posibles vínculos de la organización.
La detenida fue identificada como Noelia Gisela F., de 41 años. Luego del procedimiento fue trasladada a sede policial, donde quedó formalmente a disposición del Ministerio Público de la Acusación mientras continúan las medidas investigativas.
El caso vuelve a poner el foco sobre el crecimiento de causas que mezclan extorsiones, violencia y venta de drogas en distintos barrios rosarinos. En los últimos meses, los investigadores detectaron modalidades donde las amenazas y aprietes aparecen vinculados al cobro de deudas, disputas territoriales o conflictos internos dentro de estructuras dedicadas al narcomenudeo.
Uno de los puntos que ahora intenta esclarecer la Justicia es si la droga secuestrada estaba destinada a la comercialización directa o si formaba parte de una cadena mayor de distribución. También se analiza el contenido de los teléfonos y documentos incautados para determinar si existen más personas involucradas.
La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas. Fuentes vinculadas a la causa indicaron que el material secuestrado podría resultar clave para reconstruir el funcionamiento interno de la organización investigada y establecer conexiones con otros expedientes en curso.
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