ALTERADO
POSITIVO DE COCAÍNA: UN PEQUEÑO FUE INTERNADO Y EL CASO GENERA INVESTIGACIÓN JUDICIAL
21 de abril de 2026 08:29
El menor permanece internado tras presentar síntomas compatibles con intoxicación. La madre denunció que el niño volvió en mal estado luego de pasar el fin de semana con su padre.
Un niño de dos años permanece internado en Rosario tras haber dado positivo de cocaína, en un caso que derivó en una denuncia familiar y abrió una investigación sobre las circunstancias en las que el menor habría sido expuesto a la sustancia.
El episodio salió a la luz luego de que el pequeño regresara al cuidado de su madre en condiciones que llamaron la atención. Según su relato, el niño volvió alterado, con cambios de comportamiento y signos físicos inusuales, lo que motivó una consulta médica inmediata.
La situación se originó tras un fin de semana en el que el menor estuvo con su padre. De acuerdo con el testimonio de la madre, el hombre debía devolverlo el sábado, pero lo hizo recién el domingo por la noche, luego de varias demoras. Al reencontrarse con su hijo, notó que estaba sin ropa, con el cuerpo frío y con una actitud que describió como distante y agresiva, muy distinta a su comportamiento habitual.
Ante estos signos, decidió trasladarlo al Hospital de Niños Zona Norte, donde inicialmente se descartaron lesiones compatibles con abuso. Sin embargo, los profesionales resolvieron avanzar con estudios clínicos, entre ellos un análisis de orina que arrojó resultado positivo para cocaína.
El resultado encendió una alarma inmediata. Según el relato de la madre, su expareja habría admitido que el niño no lo dejó dormir durante la noche, lo que refuerza la sospecha de que podría haberle suministrado la sustancia con el objetivo de calmarlo. También señaló que el menor habría sido bañado con agua fría en ese contexto.
Mientras el niño permanecía en observación médica, su evolución fue considerada estable. Según indicó la familia, el menor pudo alimentarse y descansar, aunque continuaba bajo control profesional a la espera del alta.
En paralelo, la madre inició el proceso para formalizar la denuncia. El trámite incluye no solo su declaración ante la policía, sino también la realización de estudios toxicológicos para descartar consumo propio, en el marco del protocolo habitual en este tipo de casos.
El hecho también abrió un frente judicial. La mujer afirmó haber recibido amenazas por parte de su expareja, lo que suma un elemento de tensión a una causa que ya se perfila como compleja. La intervención de la Justicia será clave para determinar responsabilidades y reconstruir con precisión qué ocurrió durante las horas en las que el niño estuvo bajo el cuidado del padre.
Más allá del caso puntual, la situación expone un escenario de vulnerabilidad extrema que involucra a un menor y plantea interrogantes sobre el entorno en el que se desarrollaron los hechos. La investigación deberá establecer si existió una conducta deliberada, negligencia o cualquier otro factor que haya derivado en la intoxicación.
Mientras tanto, el foco permanece puesto en la evolución del niño y en las medidas que puedan adoptarse para garantizar su protección. El avance de la causa dependerá de los peritajes médicos, los testimonios y las pruebas que se logren reunir en los próximos días.
Un niño de dos años permanece internado en Rosario tras haber dado positivo de cocaína, en un caso que derivó en una denuncia familiar y abrió una investigación sobre las circunstancias en las que el menor habría sido expuesto a la sustancia.
El episodio salió a la luz luego de que el pequeño regresara al cuidado de su madre en condiciones que llamaron la atención. Según su relato, el niño volvió alterado, con cambios de comportamiento y signos físicos inusuales, lo que motivó una consulta médica inmediata.
La situación se originó tras un fin de semana en el que el menor estuvo con su padre. De acuerdo con el testimonio de la madre, el hombre debía devolverlo el sábado, pero lo hizo recién el domingo por la noche, luego de varias demoras. Al reencontrarse con su hijo, notó que estaba sin ropa, con el cuerpo frío y con una actitud que describió como distante y agresiva, muy distinta a su comportamiento habitual.
Ante estos signos, decidió trasladarlo al Hospital de Niños Zona Norte, donde inicialmente se descartaron lesiones compatibles con abuso. Sin embargo, los profesionales resolvieron avanzar con estudios clínicos, entre ellos un análisis de orina que arrojó resultado positivo para cocaína.
El resultado encendió una alarma inmediata. Según el relato de la madre, su expareja habría admitido que el niño no lo dejó dormir durante la noche, lo que refuerza la sospecha de que podría haberle suministrado la sustancia con el objetivo de calmarlo. También señaló que el menor habría sido bañado con agua fría en ese contexto.
Mientras el niño permanecía en observación médica, su evolución fue considerada estable. Según indicó la familia, el menor pudo alimentarse y descansar, aunque continuaba bajo control profesional a la espera del alta.
En paralelo, la madre inició el proceso para formalizar la denuncia. El trámite incluye no solo su declaración ante la policía, sino también la realización de estudios toxicológicos para descartar consumo propio, en el marco del protocolo habitual en este tipo de casos.
El hecho también abrió un frente judicial. La mujer afirmó haber recibido amenazas por parte de su expareja, lo que suma un elemento de tensión a una causa que ya se perfila como compleja. La intervención de la Justicia será clave para determinar responsabilidades y reconstruir con precisión qué ocurrió durante las horas en las que el niño estuvo bajo el cuidado del padre.
Más allá del caso puntual, la situación expone un escenario de vulnerabilidad extrema que involucra a un menor y plantea interrogantes sobre el entorno en el que se desarrollaron los hechos. La investigación deberá establecer si existió una conducta deliberada, negligencia o cualquier otro factor que haya derivado en la intoxicación.
Mientras tanto, el foco permanece puesto en la evolución del niño y en las medidas que puedan adoptarse para garantizar su protección. El avance de la causa dependerá de los peritajes médicos, los testimonios y las pruebas que se logren reunir en los próximos días.
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