RIDÍCULO
BULLRICH APUNTÓ CONTRA LA SUSPENSIÓN DE PARTIDOS POR LA CAUSA EN LA AFA
25 de febrero de 2026 08:41
La presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, criticó públicamente el paro impulsado en el fútbol argentino en el marco de la causa judicial que involucra a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La dirigente calificó la medida como “ridícula” y sostuvo que paralizar la actividad implica confundir la institución con las conductas individuales de quienes la conducen. El planteo se dio en medio del avance del expediente judicial y de la suspensión de partidos en distintas categorías.
Según expresó, las investigaciones deben enfocarse en determinar responsabilidades personales sin trasladar el conflicto al desarrollo normal de los torneos. En esa línea, remarcó que la AFA es una entidad que excede a sus autoridades actuales y que una causa en trámite no debería derivar en la interrupción del calendario deportivo.
El paro abrió una nueva instancia de tensión en un escenario donde el fútbol, la política y la justicia suelen cruzarse con frecuencia. La causa que salpica a la conducción de la AFA volvió a colocar en primer plano la discusión sobre los límites entre las decisiones institucionales y las medidas de presión adoptadas frente a investigaciones judiciales.
El impacto en la actividad y en el entorno económico
Desde el espacio libertario señalaron que eventuales irregularidades deben investigarse en sede judicial sin poner en riesgo el funcionamiento de las competencias. La suspensión de partidos no solo afecta a los clubes y jugadores, sino también a una amplia red de trabajadores vinculados a cada jornada deportiva.
Personal de seguridad, empleados de estadios, transportistas, vendedores ambulantes y proveedores de servicios forman parte de la estructura económica que se activa cada fin de semana. La interrupción de la fecha impacta de manera directa en esos sectores, que dependen del normal desarrollo de los encuentros.
En paralelo, los hinchas también quedaron en el centro de la discusión. La organización del fin de semana alrededor de los partidos, la compra anticipada de entradas y los compromisos asumidos por los clubes forman parte de una dinámica que se ve alterada cuando se decide suspender la actividad.
Un conflicto que excede lo deportivo
El episodio se suma a un contexto de tensiones entre el Gobierno nacional y distintos actores del deporte argentino. La discusión no se limita a la coyuntura de la causa judicial, sino que vuelve a poner sobre la mesa el rol del Estado en el control y la supervisión de las asociaciones deportivas.
Especialistas en derecho deportivo coinciden en que las investigaciones por presuntas irregularidades deben avanzar en los tribunales correspondientes. En ese marco, señalan que la continuidad o no de los torneos suele evaluarse en función de la gravedad institucional y del impacto que una eventual intervención pueda generar en el sistema deportivo.
Organizaciones de hinchas y sectores vinculados a la transparencia en la gestión deportiva, por su parte, insisten en la necesidad de mayor claridad en el manejo de recursos y en los procesos de toma de decisiones. El debate se amplía así más allá de la coyuntura inmediata y abarca la estructura de gobernanza del fútbol argentino.
Mientras la causa continúa su curso en la Justicia, el paro abrió un frente adicional de discusión pública. La postura expresada por Bullrich refleja una mirada que busca separar el funcionamiento institucional de las responsabilidades individuales, en un escenario donde cada decisión tiene repercusiones deportivas, económicas y políticas.
El desarrollo del expediente y las definiciones que adopten los actores involucrados marcarán los próximos pasos en un conflicto que volvió a ubicar al fútbol en el centro de la escena nacional.
Según expresó, las investigaciones deben enfocarse en determinar responsabilidades personales sin trasladar el conflicto al desarrollo normal de los torneos. En esa línea, remarcó que la AFA es una entidad que excede a sus autoridades actuales y que una causa en trámite no debería derivar en la interrupción del calendario deportivo.
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El impacto en la actividad y en el entorno económico
Desde el espacio libertario señalaron que eventuales irregularidades deben investigarse en sede judicial sin poner en riesgo el funcionamiento de las competencias. La suspensión de partidos no solo afecta a los clubes y jugadores, sino también a una amplia red de trabajadores vinculados a cada jornada deportiva.
Personal de seguridad, empleados de estadios, transportistas, vendedores ambulantes y proveedores de servicios forman parte de la estructura económica que se activa cada fin de semana. La interrupción de la fecha impacta de manera directa en esos sectores, que dependen del normal desarrollo de los encuentros.
En paralelo, los hinchas también quedaron en el centro de la discusión. La organización del fin de semana alrededor de los partidos, la compra anticipada de entradas y los compromisos asumidos por los clubes forman parte de una dinámica que se ve alterada cuando se decide suspender la actividad.
Un conflicto que excede lo deportivo
El episodio se suma a un contexto de tensiones entre el Gobierno nacional y distintos actores del deporte argentino. La discusión no se limita a la coyuntura de la causa judicial, sino que vuelve a poner sobre la mesa el rol del Estado en el control y la supervisión de las asociaciones deportivas.
Especialistas en derecho deportivo coinciden en que las investigaciones por presuntas irregularidades deben avanzar en los tribunales correspondientes. En ese marco, señalan que la continuidad o no de los torneos suele evaluarse en función de la gravedad institucional y del impacto que una eventual intervención pueda generar en el sistema deportivo.
Organizaciones de hinchas y sectores vinculados a la transparencia en la gestión deportiva, por su parte, insisten en la necesidad de mayor claridad en el manejo de recursos y en los procesos de toma de decisiones. El debate se amplía así más allá de la coyuntura inmediata y abarca la estructura de gobernanza del fútbol argentino.
Mientras la causa continúa su curso en la Justicia, el paro abrió un frente adicional de discusión pública. La postura expresada por Bullrich refleja una mirada que busca separar el funcionamiento institucional de las responsabilidades individuales, en un escenario donde cada decisión tiene repercusiones deportivas, económicas y políticas.
El desarrollo del expediente y las definiciones que adopten los actores involucrados marcarán los próximos pasos en un conflicto que volvió a ubicar al fútbol en el centro de la escena nacional.
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