PELOTA PARADA
LA AFA CONVOCÓ A UN PARO Y PONE EN DUDA LA FECHA 9 DEL APERTURA
23 de febrero de 2026 17:34
El fútbol argentino en vilo: la AFA podría frenar el torneo en plena temporada
El Comité Ejecutivo resolvió convocar a un paro del 5 al 8 de marzo y la fecha 9 del Apertura quedó bajo análisis. El conflicto con el Gobierno nacional escala y abre un escenario de incertidumbre.
La Asociación del Fútbol Argentino resolvió por unanimidad convocar a un paro de actividades en todas las categorías entre el 5 y el 8 de marzo, una medida que pone en duda la disputa de la fecha 9 del Torneo Apertura de Primera División y la cuarta jornada de la Primera Nacional. La decisión fue tratada en el Comité Ejecutivo y se enmarca en el conflicto abierto con el Gobierno nacional.
Aunque todavía no hay confirmación definitiva sobre la suspensión, desde la AFA admitieron que existe un pedido formal de cancelación que ya está en análisis. La medida impactaría de lleno en el calendario del Torneo Apertura de Primera División, en plena competencia.
El trasfondo de la disputa
Detrás de la advertencia de frenar el campeonato aparecen diferencias regulatorias y judiciales vinculadas a la Inspección General de Justicia y al debate por la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un proyecto promovido por el Ejecutivo nacional.
Desde el entorno del presidente de la AFA, Claudio Tapia, sostienen que la discusión gira en torno a la defensa de la estructura asociativa y la autonomía institucional del fútbol argentino frente a posibles injerencias externas. En cambio, desde el Gobierno encabezado por Javier Milei impulsan una postura reformista que busca habilitar nuevos modelos de gestión para los clubes.
La tensión sumó un nuevo capítulo cuando Fabián Berlanga, presidente de Vélez Sarsfield, aseguró que “no se descarta parar el torneo” si consideran que se avanza sobre la autonomía del fútbol.
Impacto económico y social
Una eventual suspensión no solo afectaría el desarrollo deportivo. La paralización del campeonato tendría consecuencias inmediatas en contratos televisivos, acuerdos comerciales, sponsors y en miles de trabajadores que dependen directa o indirectamente de la actividad.
En ese contexto, la advertencia de un paro adquiere una dimensión mayor. No se trata únicamente de un cruce político, sino de una decisión que podría alterar la organización de todas las competencias profesionales del país.
Por ahora, el escenario permanece abierto. La definición dependerá de cómo evolucione la disputa en los próximos días. La posibilidad de frenar el torneo marca un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno nacional y la conducción del fútbol argentino.
El Comité Ejecutivo resolvió convocar a un paro del 5 al 8 de marzo y la fecha 9 del Apertura quedó bajo análisis. El conflicto con el Gobierno nacional escala y abre un escenario de incertidumbre.
La Asociación del Fútbol Argentino resolvió por unanimidad convocar a un paro de actividades en todas las categorías entre el 5 y el 8 de marzo, una medida que pone en duda la disputa de la fecha 9 del Torneo Apertura de Primera División y la cuarta jornada de la Primera Nacional. La decisión fue tratada en el Comité Ejecutivo y se enmarca en el conflicto abierto con el Gobierno nacional.
Aunque todavía no hay confirmación definitiva sobre la suspensión, desde la AFA admitieron que existe un pedido formal de cancelación que ya está en análisis. La medida impactaría de lleno en el calendario del Torneo Apertura de Primera División, en plena competencia.
El trasfondo de la disputa
Detrás de la advertencia de frenar el campeonato aparecen diferencias regulatorias y judiciales vinculadas a la Inspección General de Justicia y al debate por la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un proyecto promovido por el Ejecutivo nacional.
Desde el entorno del presidente de la AFA, Claudio Tapia, sostienen que la discusión gira en torno a la defensa de la estructura asociativa y la autonomía institucional del fútbol argentino frente a posibles injerencias externas. En cambio, desde el Gobierno encabezado por Javier Milei impulsan una postura reformista que busca habilitar nuevos modelos de gestión para los clubes.
La tensión sumó un nuevo capítulo cuando Fabián Berlanga, presidente de Vélez Sarsfield, aseguró que “no se descarta parar el torneo” si consideran que se avanza sobre la autonomía del fútbol.
Impacto económico y social
Una eventual suspensión no solo afectaría el desarrollo deportivo. La paralización del campeonato tendría consecuencias inmediatas en contratos televisivos, acuerdos comerciales, sponsors y en miles de trabajadores que dependen directa o indirectamente de la actividad.
En ese contexto, la advertencia de un paro adquiere una dimensión mayor. No se trata únicamente de un cruce político, sino de una decisión que podría alterar la organización de todas las competencias profesionales del país.
Por ahora, el escenario permanece abierto. La definición dependerá de cómo evolucione la disputa en los próximos días. La posibilidad de frenar el torneo marca un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno nacional y la conducción del fútbol argentino.
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