MEDIA SANCIÓN
AVANZA LA MODERNIZACIÓN LABORAL Y SE ABRE UN NUEVO DEBATE EN DIPUTADOS
12 de febrero de 2026 09:35
El proyecto impulsado por el oficialismo obtuvo media sanción y ahora será debatido en Diputados en medio de fuertes tensiones políticas y sindicales
El Senado de la Nación otorgó este miércoles la media sanción al proyecto de modernización laboral promovido por el Gobierno de Javier Milei. Tras la votación, el Presidente celebró el resultado y lo definió como un avance “histórico” hacia un nuevo esquema de relaciones de trabajo en la Argentina. La iniciativa ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados.
La reforma laboral constituye uno de los pilares de la agenda económica del oficialismo. Desde la Casa Rosada sostienen que la normativa apunta a reducir la litigiosidad, fomentar la contratación formal y brindar mayor previsibilidad a las empresas, en especial a las pequeñas y medianas.
El proyecto forma parte del paquete de reformas estructurales que el Gobierno viene impulsando desde el inicio de la gestión. En ese marco, fuentes oficiales señalaron que el objetivo es actualizar un marco regulatorio que, según consideran, quedó desfasado frente a las nuevas modalidades de empleo, la automatización de procesos y el crecimiento de sectores vinculados a la economía del conocimiento.
Los principales cambios propuestos
Aunque el texto definitivo podría sufrir modificaciones durante el debate en Diputados, el proyecto aprobado en el Senado contempla cambios relevantes en distintos aspectos del mercado laboral.
Entre los puntos centrales se encuentran:
Modificaciones en el esquema de indemnizaciones, incluyendo la posibilidad de implementar fondos de cese laboral acordados por convenio colectivo.
Actualización de los períodos de prueba y de ciertas modalidades de contratación, especialmente para actividades emergentes.
Revisión del sistema de multas y sanciones vinculadas al empleo no registrado.
Herramientas destinadas a facilitar la formalización de trabajadores informales, con menores costos iniciales para las empresas.
Según el Ejecutivo, estas medidas podrían contribuir a reducir la tasa de informalidad laboral, que ronda el 35% de acuerdo con estadísticas oficiales recientes. Además, plantean que el nuevo marco generaría condiciones para impulsar la creación de empleo privado registrado en un contexto de bajo crecimiento económico.
Reacciones y escenario político
La aprobación en el Senado fue presentada por el Presidente como una señal de respaldo legislativo a su programa económico. El mensaje oficial apuntó tanto a consolidar el apoyo de su base política como a enviar una señal hacia el ámbito empresarial y financiero sobre el avance de las reformas estructurales.
Sin embargo, el proyecto generó cuestionamientos desde sectores sindicales y bloques opositores, que advierten sobre el impacto que podrían tener algunos cambios en derechos laborales vigentes. Organizaciones gremiales ya anticiparon que intensificarán medidas de protesta a medida que la discusión avance en la Cámara baja.
En Diputados, el oficialismo deberá reunir los consensos necesarios para garantizar la aprobación definitiva. Se prevé un debate extenso y negociaciones artículo por artículo, dado que varios bloques anticiparon que propondrán modificaciones al texto que llegó desde el Senado.
La discusión parlamentaria se dará en un contexto político marcado por la agenda de reformas impulsada por el Ejecutivo y por la tensión entre el Gobierno y distintos sectores sindicales. El resultado en Diputados definirá si la modernización laboral se convierte en una de las reformas centrales de la gestión Milei o si abre un nuevo frente de debate en el escenario político y social.
El Senado de la Nación otorgó este miércoles la media sanción al proyecto de modernización laboral promovido por el Gobierno de Javier Milei. Tras la votación, el Presidente celebró el resultado y lo definió como un avance “histórico” hacia un nuevo esquema de relaciones de trabajo en la Argentina. La iniciativa ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados.
La reforma laboral constituye uno de los pilares de la agenda económica del oficialismo. Desde la Casa Rosada sostienen que la normativa apunta a reducir la litigiosidad, fomentar la contratación formal y brindar mayor previsibilidad a las empresas, en especial a las pequeñas y medianas.
El proyecto forma parte del paquete de reformas estructurales que el Gobierno viene impulsando desde el inicio de la gestión. En ese marco, fuentes oficiales señalaron que el objetivo es actualizar un marco regulatorio que, según consideran, quedó desfasado frente a las nuevas modalidades de empleo, la automatización de procesos y el crecimiento de sectores vinculados a la economía del conocimiento.
Los principales cambios propuestos
Aunque el texto definitivo podría sufrir modificaciones durante el debate en Diputados, el proyecto aprobado en el Senado contempla cambios relevantes en distintos aspectos del mercado laboral.
Entre los puntos centrales se encuentran:
Modificaciones en el esquema de indemnizaciones, incluyendo la posibilidad de implementar fondos de cese laboral acordados por convenio colectivo.
Actualización de los períodos de prueba y de ciertas modalidades de contratación, especialmente para actividades emergentes.
Revisión del sistema de multas y sanciones vinculadas al empleo no registrado.
Herramientas destinadas a facilitar la formalización de trabajadores informales, con menores costos iniciales para las empresas.
Según el Ejecutivo, estas medidas podrían contribuir a reducir la tasa de informalidad laboral, que ronda el 35% de acuerdo con estadísticas oficiales recientes. Además, plantean que el nuevo marco generaría condiciones para impulsar la creación de empleo privado registrado en un contexto de bajo crecimiento económico.
Reacciones y escenario político
La aprobación en el Senado fue presentada por el Presidente como una señal de respaldo legislativo a su programa económico. El mensaje oficial apuntó tanto a consolidar el apoyo de su base política como a enviar una señal hacia el ámbito empresarial y financiero sobre el avance de las reformas estructurales.
Sin embargo, el proyecto generó cuestionamientos desde sectores sindicales y bloques opositores, que advierten sobre el impacto que podrían tener algunos cambios en derechos laborales vigentes. Organizaciones gremiales ya anticiparon que intensificarán medidas de protesta a medida que la discusión avance en la Cámara baja.
En Diputados, el oficialismo deberá reunir los consensos necesarios para garantizar la aprobación definitiva. Se prevé un debate extenso y negociaciones artículo por artículo, dado que varios bloques anticiparon que propondrán modificaciones al texto que llegó desde el Senado.
La discusión parlamentaria se dará en un contexto político marcado por la agenda de reformas impulsada por el Ejecutivo y por la tensión entre el Gobierno y distintos sectores sindicales. El resultado en Diputados definirá si la modernización laboral se convierte en una de las reformas centrales de la gestión Milei o si abre un nuevo frente de debate en el escenario político y social.
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