CAMBIOS
CONVENCION CONSTITUYENTE: SANTA FE ELIMINA LA RELIGIÓN OFICIAL DE SU CONSTITUCIÓN
23 de agosto de 2025 08:05
Un dictamen de la Convención Constituyente propone eliminar la religión oficial y marcar una nueva relación entre Estado y credos.
La Convención Constituyente de Santa Fe dictaminó este miércoles que la provincia dejará de tener religión oficial, un cambio de gran peso simbólico e institucional. El proyecto modifica el artículo 3 de la Constitución provincial, que actualmente declara como oficial a la religión Católica, Apostólica y Romana.
La propuesta fue elaborada por la comisión de Declaraciones, Derechos y Garantías, que planteó una nueva redacción: “La Provincia no establece religión oficial, asegura la distinción entre el orden civil y el religioso. La relación entre el Estado, las iglesias y los cultos legalmente reconocidos, se rige por los principios de autonomía, igualdad, no discriminación, cooperación y neutralidad”.
Con este cambio, Santa Fe busca consolidar la neutralidad del Estado en materia religiosa y establecer reglas claras de convivencia entre lo civil y lo espiritual. Se trata de un paso con fuerte carga histórica, ya que la actual Constitución mantiene desde el siglo XIX el vínculo formal con la Iglesia Católica.
Además del artículo referido a la religión, la comisión avanzó en otros ejes de la reforma. Entre ellos, se incorporaron derechos relacionados con el acceso a la ciencia, la tecnología, el cuidado del medio ambiente, la protección del agua, la defensa del consumidor y la regulación de entornos digitales. También se debatieron cuestiones vinculadas con salud, educación, trabajo, cultura y libertad de expresión.
Todos estos dictámenes pasarán ahora al plenario de la Convención, donde se definirá su incorporación a la nueva Carta Magna provincial. Si se aprueban, marcarán un nuevo capítulo en la vida institucional santafesina, reflejando un giro hacia un marco legal moderno y acorde a las demandas sociales actuales.
El debate sobre la neutralidad religiosa no solo remueve un artículo histórico, sino que abre una discusión de fondo: cómo debe ser la relación entre el Estado y los credos en una sociedad diversa, con prácticas y creencias que superan ampliamente a la tradición católica.
La Convención Constituyente de Santa Fe dictaminó este miércoles que la provincia dejará de tener religión oficial, un cambio de gran peso simbólico e institucional. El proyecto modifica el artículo 3 de la Constitución provincial, que actualmente declara como oficial a la religión Católica, Apostólica y Romana.
La propuesta fue elaborada por la comisión de Declaraciones, Derechos y Garantías, que planteó una nueva redacción: “La Provincia no establece religión oficial, asegura la distinción entre el orden civil y el religioso. La relación entre el Estado, las iglesias y los cultos legalmente reconocidos, se rige por los principios de autonomía, igualdad, no discriminación, cooperación y neutralidad”.
Con este cambio, Santa Fe busca consolidar la neutralidad del Estado en materia religiosa y establecer reglas claras de convivencia entre lo civil y lo espiritual. Se trata de un paso con fuerte carga histórica, ya que la actual Constitución mantiene desde el siglo XIX el vínculo formal con la Iglesia Católica.
Además del artículo referido a la religión, la comisión avanzó en otros ejes de la reforma. Entre ellos, se incorporaron derechos relacionados con el acceso a la ciencia, la tecnología, el cuidado del medio ambiente, la protección del agua, la defensa del consumidor y la regulación de entornos digitales. También se debatieron cuestiones vinculadas con salud, educación, trabajo, cultura y libertad de expresión.
Todos estos dictámenes pasarán ahora al plenario de la Convención, donde se definirá su incorporación a la nueva Carta Magna provincial. Si se aprueban, marcarán un nuevo capítulo en la vida institucional santafesina, reflejando un giro hacia un marco legal moderno y acorde a las demandas sociales actuales.
El debate sobre la neutralidad religiosa no solo remueve un artículo histórico, sino que abre una discusión de fondo: cómo debe ser la relación entre el Estado y los credos en una sociedad diversa, con prácticas y creencias que superan ampliamente a la tradición católica.
POLÍTICA+ NOTICIAS