JUAN CARLOS.....
CONFUNDIERON A UN TESTIGO POR TENER EL MISMO NOMBRE
08 de julio de 2026 09:05
Durante años, la causa Cuadernos acumuló declaraciones de empresarios, exfuncionarios, peritos y testigos considerados claves para reconstruir una de las investigaciones por presunta corrupción más importantes de la historia reciente del país. Sin embargo, en una de las últimas audiencias ocurrió algo completamente ajeno al expediente: el hombre que había sido convocado para declarar no era la persona que buscaba la Justicia.
La situación se descubrió cuando Juan Carlos Santos, un contador que había respondido a la citación judicial, tomó la palabra frente al tribunal. Antes de comenzar con su declaración pidió hacer una aclaración que dejó desconcertados a jueces, fiscales, defensores y al resto de los presentes.
\"¿Puedo aclarar algo? Se equivocaron de Juan Carlos Santos\", expresó apenas comenzó la audiencia.
En ese instante quedó al descubierto que la Justicia había convocado a un homónimo del verdadero testigo. Ambos compartían el mismo nombre y la misma profesión, pero no eran la misma persona.
El contador que se presentó ante el tribunal explicó que estaba jubilado y que jamás había trabajado en la entonces Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), actualmente denominada ARCA. Justamente, ese era uno de los datos que identificaban al verdadero testigo solicitado por la fiscalía.
La sorpresa fue todavía mayor cuando el hombre relató que había regresado desde el exterior para cumplir con la citación judicial. Convencido de que debía presentarse ante los jueces, organizó su viaje y asistió a la audiencia sin sospechar que todo se trataba de un error administrativo.
Recién cuando comenzó a responder las primeras consultas quedó claro que no tenía ninguna relación con los hechos investigados ni con la documentación que pretendían incorporar al juicio.
La confusión obligó al tribunal a detener momentáneamente el desarrollo de la audiencia para verificar qué había ocurrido. Tras revisar la información disponible, quedó establecido que el oficio judicial había llegado a la persona equivocada debido a la existencia de un homónimo.
El verdadero Juan Carlos Santos es un contador que se desempeñó en la ex AFIP durante 2018 y cuya declaración había sido solicitada por la fiscalía en el marco de la causa Cuadernos. Su testimonio forma parte de las pruebas que buscan reconstruir distintos movimientos económicos y administrativos vinculados con la investigación.
El episodio rápidamente llamó la atención porque se produjo en uno de los procesos judiciales de mayor repercusión política de los últimos años. Aunque el error no modifica el contenido de la causa ni las pruebas incorporadas al expediente, sí dejó en evidencia una falla en el procedimiento de citación de testigos.
La causa Cuadernos investiga un presunto esquema de corrupción vinculado con la adjudicación de obra pública durante los gobiernos kirchneristas. El expediente tomó impulso a partir de los registros atribuidos al chofer Oscar Centeno y, con el paso del tiempo, incorporó declaraciones de exfuncionarios, empresarios, peritos y numerosos testigos convocados por las partes.
En ese contexto, cada audiencia suele desarrollarse bajo una estricta planificación para evitar demoras o inconvenientes procesales. Por eso, la aparición de un testigo equivocado en pleno juicio generó sorpresa entre quienes seguían la audiencia y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la jornada.
Finalmente, la confusión quedó aclarada y el tribunal deberá convocar correctamente al profesional que había sido requerido originalmente para continuar con la incorporación de esa prueba testimonial al expediente.
La situación se descubrió cuando Juan Carlos Santos, un contador que había respondido a la citación judicial, tomó la palabra frente al tribunal. Antes de comenzar con su declaración pidió hacer una aclaración que dejó desconcertados a jueces, fiscales, defensores y al resto de los presentes.
\"¿Puedo aclarar algo? Se equivocaron de Juan Carlos Santos\", expresó apenas comenzó la audiencia.
En ese instante quedó al descubierto que la Justicia había convocado a un homónimo del verdadero testigo. Ambos compartían el mismo nombre y la misma profesión, pero no eran la misma persona.
El contador que se presentó ante el tribunal explicó que estaba jubilado y que jamás había trabajado en la entonces Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), actualmente denominada ARCA. Justamente, ese era uno de los datos que identificaban al verdadero testigo solicitado por la fiscalía.
La sorpresa fue todavía mayor cuando el hombre relató que había regresado desde el exterior para cumplir con la citación judicial. Convencido de que debía presentarse ante los jueces, organizó su viaje y asistió a la audiencia sin sospechar que todo se trataba de un error administrativo.
Recién cuando comenzó a responder las primeras consultas quedó claro que no tenía ninguna relación con los hechos investigados ni con la documentación que pretendían incorporar al juicio.
La confusión obligó al tribunal a detener momentáneamente el desarrollo de la audiencia para verificar qué había ocurrido. Tras revisar la información disponible, quedó establecido que el oficio judicial había llegado a la persona equivocada debido a la existencia de un homónimo.
El verdadero Juan Carlos Santos es un contador que se desempeñó en la ex AFIP durante 2018 y cuya declaración había sido solicitada por la fiscalía en el marco de la causa Cuadernos. Su testimonio forma parte de las pruebas que buscan reconstruir distintos movimientos económicos y administrativos vinculados con la investigación.
El episodio rápidamente llamó la atención porque se produjo en uno de los procesos judiciales de mayor repercusión política de los últimos años. Aunque el error no modifica el contenido de la causa ni las pruebas incorporadas al expediente, sí dejó en evidencia una falla en el procedimiento de citación de testigos.
La causa Cuadernos investiga un presunto esquema de corrupción vinculado con la adjudicación de obra pública durante los gobiernos kirchneristas. El expediente tomó impulso a partir de los registros atribuidos al chofer Oscar Centeno y, con el paso del tiempo, incorporó declaraciones de exfuncionarios, empresarios, peritos y numerosos testigos convocados por las partes.
En ese contexto, cada audiencia suele desarrollarse bajo una estricta planificación para evitar demoras o inconvenientes procesales. Por eso, la aparición de un testigo equivocado en pleno juicio generó sorpresa entre quienes seguían la audiencia y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la jornada.
Finalmente, la confusión quedó aclarada y el tribunal deberá convocar correctamente al profesional que había sido requerido originalmente para continuar con la incorporación de esa prueba testimonial al expediente.
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