MUNDIAL 2026
ARGENTINA RESUCITÓ A TIEMPO, DIO VUELTA UN PARTIDO IMPOSIBLE Y SIGUE SOÑANDO EN EL MUNDIAL 2026
07 de julio de 2026 17:19
Cuando parecía que el Mundial 2026 se terminaba para la Selección Argentina, el equipo encontró una reacción que quedará entre las grandes remontadas de su historia reciente. En desventaja por dos goles y con el tiempo prácticamente agotado, la Albiceleste venció 3 a 2 a Egipto y consiguió una clasificación agónica a los cuartos de final.
El triunfo llegó después de un partido cambiante, en el que Argentina dominó durante buena parte del desarrollo pero pagó caro cada error defensivo. Egipto golpeó primero y luego volvió a hacerlo en el complemento, dejando al vigente campeón del mundo al borde de una eliminación inesperada.
La historia, sin embargo, todavía tenía varios capítulos por escribir.
Incluso antes de la remontada, Argentina había tenido una oportunidad inmejorable para cambiar el rumbo del encuentro. Lionel Messi dispuso de un penal durante la primera etapa, pero el arquero Mostafa Shobeir contuvo el remate y sostuvo la ventaja del conjunto africano, transformándose hasta ese momento en una de las figuras del partido.
Con el 2 a 0 en contra y poco más de veinte minutos por disputar, el panorama parecía irreversible. Fue entonces cuando apareció el carácter de un equipo acostumbrado a competir en los momentos más difíciles.
El descuento llegó gracias a Cristian Romero, que conectó de cabeza un centro de Messi para volver a meter a la Selección en partido. A partir de allí el desarrollo cambió completamente: Egipto comenzó a retroceder y Argentina encontró los espacios que no había tenido durante gran parte del partido.
El propio Messi fue el encargado de igualar el marcador con una volea que reavivó la ilusión argentina y dejó un cierre abierto para cualquiera de los dos equipos.
Cuando todo indicaba que el partido se encaminaba al tiempo suplementario, llegó el desenlace que terminó de desatar el festejo albiceleste. Ya en tiempo agregado, Lautaro Martínez envió un centro preciso al área y Enzo Fernández apareció para conectar un cabezazo que selló el 3 a 2 definitivo.
La remontada permitió a Argentina meterse entre los ocho mejores del Mundial y mantener intacto el sueño de defender el título conseguido cuatro años atrás.
El próximo desafío será Suiza, que obtuvo su clasificación luego de eliminar a Colombia en la definición por penales. Ese cruce definirá uno de los semifinalistas del certamen.
Más allá del resultado, el partido dejó una muestra de resiliencia de un equipo que supo sobreponerse a un penal desperdiciado, a una desventaja de dos goles y a un rival que estuvo muy cerca de dar uno de los grandes golpes del campeonato.
En una Copa del Mundo donde cada detalle puede marcar la diferencia, Argentina volvió a demostrar que nunca conviene darla por vencida antes del pitazo final.
El triunfo llegó después de un partido cambiante, en el que Argentina dominó durante buena parte del desarrollo pero pagó caro cada error defensivo. Egipto golpeó primero y luego volvió a hacerlo en el complemento, dejando al vigente campeón del mundo al borde de una eliminación inesperada.
La historia, sin embargo, todavía tenía varios capítulos por escribir.
Incluso antes de la remontada, Argentina había tenido una oportunidad inmejorable para cambiar el rumbo del encuentro. Lionel Messi dispuso de un penal durante la primera etapa, pero el arquero Mostafa Shobeir contuvo el remate y sostuvo la ventaja del conjunto africano, transformándose hasta ese momento en una de las figuras del partido.
Con el 2 a 0 en contra y poco más de veinte minutos por disputar, el panorama parecía irreversible. Fue entonces cuando apareció el carácter de un equipo acostumbrado a competir en los momentos más difíciles.
El descuento llegó gracias a Cristian Romero, que conectó de cabeza un centro de Messi para volver a meter a la Selección en partido. A partir de allí el desarrollo cambió completamente: Egipto comenzó a retroceder y Argentina encontró los espacios que no había tenido durante gran parte del partido.
El propio Messi fue el encargado de igualar el marcador con una volea que reavivó la ilusión argentina y dejó un cierre abierto para cualquiera de los dos equipos.
Cuando todo indicaba que el partido se encaminaba al tiempo suplementario, llegó el desenlace que terminó de desatar el festejo albiceleste. Ya en tiempo agregado, Lautaro Martínez envió un centro preciso al área y Enzo Fernández apareció para conectar un cabezazo que selló el 3 a 2 definitivo.
La remontada permitió a Argentina meterse entre los ocho mejores del Mundial y mantener intacto el sueño de defender el título conseguido cuatro años atrás.
El próximo desafío será Suiza, que obtuvo su clasificación luego de eliminar a Colombia en la definición por penales. Ese cruce definirá uno de los semifinalistas del certamen.
Más allá del resultado, el partido dejó una muestra de resiliencia de un equipo que supo sobreponerse a un penal desperdiciado, a una desventaja de dos goles y a un rival que estuvo muy cerca de dar uno de los grandes golpes del campeonato.
En una Copa del Mundo donde cada detalle puede marcar la diferencia, Argentina volvió a demostrar que nunca conviene darla por vencida antes del pitazo final.
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