DESPEJADO
FRENAN EL PARO DEL SMN TRAS LA DECLARACIÓN DE ILEGALIDAD Y CONVOCAN A UNA ASAMBLEA
24 de abril de 2026 08:27
El gremio frenó el “apagón informativo” previsto para este viernes tras la decisión oficial, pero el conflicto sigue abierto y se define en una reunión interna.
Un paro que amenazaba con afectar vuelos en todo el país quedó suspendido a último momento tras la intervención del Gobierno, en medio de un conflicto que sigue escalando entre los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional y las autoridades.
La medida de fuerza había sido anunciada para este viernes 24 de abril e implicaba un “apagón informativo” entre las 5 y las 12, lo que hubiera interrumpido la difusión de datos meteorológicos clave para la navegación aérea. Sin embargo, la decisión de frenarla llegó luego de que el Ejecutivo declarara ilegal la huelga mediante el decreto 274/26, publicado en el Boletín Oficial.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmaron que optaron por suspender la protesta para evitar sanciones, aunque el conflicto está lejos de cerrarse. En reemplazo, convocaron a una asamblea general resolutiva que se realizará desde las 10.30 en la sede central del organismo, en la ciudad de Buenos Aires, donde se definirán los próximos pasos.
La tensión gira en torno a dos ejes: la legalidad de la medida y la situación interna del organismo. Mientras el Gobierno sostiene que el Servicio Meteorológico cumple funciones esenciales vinculadas a la seguridad de la navegación aérea —y que por eso no puede interrumpirse—, el gremio rechaza esa interpretación y denuncia una restricción indebida del derecho a huelga.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza la decisión oficial y aseguró que el organismo no está formalmente incluido dentro de los servicios esenciales. Según planteó, la intervención estatal se basa en una interpretación que no tiene respaldo legal específico.
Del otro lado, el argumento oficial apunta a los riesgos operativos. La provisión de datos meteorológicos es considerada un insumo crítico para autorizar despegues y aterrizajes, por lo que una interrupción total del servicio podría impactar directamente en la seguridad aérea.
El trasfondo del conflicto, sin embargo, se vincula con una situación más profunda. La protesta surgió tras la confirmación de más de 140 despidos en el organismo, lo que, según el gremio, ya afecta la capacidad operativa. Entre los puntos más sensibles, mencionan el cierre de estaciones meteorológicas y la reducción de personal en áreas clave.
Desde ATE advirtieron que esta situación compromete funciones esenciales como la emisión de pronósticos, alertas tempranas y reportes técnicos utilizados tanto por la aviación como por otros sectores estratégicos. También señalaron dificultades en la cobertura de turnos, especialmente en horarios nocturnos.
El paro suspendido buscaba visibilizar ese escenario y presionar por una revisión de las decisiones adoptadas. Sin embargo, la declaración de ilegalidad cambió el escenario inmediato y obligó a redefinir la estrategia sindical.
Con la medida levantada, la actividad aerocomercial no se verá afectada durante la jornada, evitando posibles demoras o cancelaciones en una franja horaria de alta circulación.
Aun así, el conflicto sigue abierto. La asamblea convocada para este viernes aparece como un punto de inflexión donde los trabajadores definirán si avanzan con nuevas medidas o modifican el plan de lucha frente a un escenario que combina tensiones laborales, discusión legal y un servicio considerado estratégico.
Un paro que amenazaba con afectar vuelos en todo el país quedó suspendido a último momento tras la intervención del Gobierno, en medio de un conflicto que sigue escalando entre los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional y las autoridades.
La medida de fuerza había sido anunciada para este viernes 24 de abril e implicaba un “apagón informativo” entre las 5 y las 12, lo que hubiera interrumpido la difusión de datos meteorológicos clave para la navegación aérea. Sin embargo, la decisión de frenarla llegó luego de que el Ejecutivo declarara ilegal la huelga mediante el decreto 274/26, publicado en el Boletín Oficial.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmaron que optaron por suspender la protesta para evitar sanciones, aunque el conflicto está lejos de cerrarse. En reemplazo, convocaron a una asamblea general resolutiva que se realizará desde las 10.30 en la sede central del organismo, en la ciudad de Buenos Aires, donde se definirán los próximos pasos.
La tensión gira en torno a dos ejes: la legalidad de la medida y la situación interna del organismo. Mientras el Gobierno sostiene que el Servicio Meteorológico cumple funciones esenciales vinculadas a la seguridad de la navegación aérea —y que por eso no puede interrumpirse—, el gremio rechaza esa interpretación y denuncia una restricción indebida del derecho a huelga.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza la decisión oficial y aseguró que el organismo no está formalmente incluido dentro de los servicios esenciales. Según planteó, la intervención estatal se basa en una interpretación que no tiene respaldo legal específico.
Del otro lado, el argumento oficial apunta a los riesgos operativos. La provisión de datos meteorológicos es considerada un insumo crítico para autorizar despegues y aterrizajes, por lo que una interrupción total del servicio podría impactar directamente en la seguridad aérea.
El trasfondo del conflicto, sin embargo, se vincula con una situación más profunda. La protesta surgió tras la confirmación de más de 140 despidos en el organismo, lo que, según el gremio, ya afecta la capacidad operativa. Entre los puntos más sensibles, mencionan el cierre de estaciones meteorológicas y la reducción de personal en áreas clave.
Desde ATE advirtieron que esta situación compromete funciones esenciales como la emisión de pronósticos, alertas tempranas y reportes técnicos utilizados tanto por la aviación como por otros sectores estratégicos. También señalaron dificultades en la cobertura de turnos, especialmente en horarios nocturnos.
El paro suspendido buscaba visibilizar ese escenario y presionar por una revisión de las decisiones adoptadas. Sin embargo, la declaración de ilegalidad cambió el escenario inmediato y obligó a redefinir la estrategia sindical.
Con la medida levantada, la actividad aerocomercial no se verá afectada durante la jornada, evitando posibles demoras o cancelaciones en una franja horaria de alta circulación.
Aun así, el conflicto sigue abierto. La asamblea convocada para este viernes aparece como un punto de inflexión donde los trabajadores definirán si avanzan con nuevas medidas o modifican el plan de lucha frente a un escenario que combina tensiones laborales, discusión legal y un servicio considerado estratégico.
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