TRIPLE CRIMEN
CAYÓ “PEQUEÑO J” EN PERÚ: DETENIDO EL CEREBRO DEL TRIPLE FEMICIDIO
01 de octubre de 2025 10:03
El joven Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, fue detenido en Perú durante la noche del martes tras un operativo conjunto entre la Policía Nacional de ese país y fuerzas de seguridad de la Provincia de Buenos Aires. El sospechoso, de 23 años, está acusado de haber planificado el triple femicidio de Lara (15), Brenda (20) y Morena (20), un crimen que estremeció a Florencio Varela y que los investigadores vinculan a un ajuste dentro del narcotráfico.
Según confirmaron fuentes oficiales, el fugitivo fue localizado cuando intentaba escapar escondido en un camión que circulaba hacia el sur de Lima. Al ser capturado, dialogó brevemente con la prensa y negó cualquier tipo de participación en los hechos. “Me echaron la culpa nomás, nosotros no matamos a nadie”, declaró. “Tienen que encontrar al culpable, yo no tengo nada que ver”, insistió en medio de un fuerte operativo policial.
La investigación lo coloca como el autor intelectual de un crimen marcado por la brutalidad y el mensaje mafioso. Las tres víctimas fueron secuestradas, torturadas y luego asesinadas en una vivienda de Florencio Varela, cuyos propietarios ya se encuentran detenidos. Los restos fueron descuartizados y, según revelaron los pesquisas, la escena fue transmitida en vivo a través de un grupo privado de Instagram.
Con la captura de “Pequeño J”, ya son nueve los detenidos vinculados al caso. Entre los primeros apresados figuran Magalí Celeste González Guerrero (28) y Miguel Ángel Villanueva Silva (25), propietarios de la vivienda donde se perpetró el crimen. Junto a ellos cayeron Daniela Iara Ibarra (19) y Maximiliano Andrés Parra (18), sorprendidos mientras intentaban limpiar la escena.
A partir de esas detenciones, la investigación se extendió a distintos puntos de la región. Lázaro Víctor Sotacuro fue arrestado tras cruzar la frontera desde Jujuy hacia Bolivia, acusado de haber participado en el traslado de las víctimas. Otro de los implicados, Ariel Giménez (29), fue señalado como la persona que cavó el pozo en el que posteriormente arrojaron los restos de las jóvenes. Finalmente, la policía detuvo a Florencia Ibáñez, sobrina de Sotacuro, cuando conducía un vehículo vinculado a la organización.
El caso, que aún sigue abierto, se investiga como un femicidio múltiple con características mafiosas, en el marco de disputas relacionadas al tráfico de drogas. Las autoridades argentinas avanzan ahora en los trámites de extradición para que “Pequeño J” responda ante la Justicia bonaerense.
Su caída en territorio peruano marca un punto clave en una causa que conmocionó a la opinión pública y que mantiene bajo la lupa a una red criminal con ramificaciones internacionales.
Según confirmaron fuentes oficiales, el fugitivo fue localizado cuando intentaba escapar escondido en un camión que circulaba hacia el sur de Lima. Al ser capturado, dialogó brevemente con la prensa y negó cualquier tipo de participación en los hechos. “Me echaron la culpa nomás, nosotros no matamos a nadie”, declaró. “Tienen que encontrar al culpable, yo no tengo nada que ver”, insistió en medio de un fuerte operativo policial.
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Con la captura de “Pequeño J”, ya son nueve los detenidos vinculados al caso. Entre los primeros apresados figuran Magalí Celeste González Guerrero (28) y Miguel Ángel Villanueva Silva (25), propietarios de la vivienda donde se perpetró el crimen. Junto a ellos cayeron Daniela Iara Ibarra (19) y Maximiliano Andrés Parra (18), sorprendidos mientras intentaban limpiar la escena.
A partir de esas detenciones, la investigación se extendió a distintos puntos de la región. Lázaro Víctor Sotacuro fue arrestado tras cruzar la frontera desde Jujuy hacia Bolivia, acusado de haber participado en el traslado de las víctimas. Otro de los implicados, Ariel Giménez (29), fue señalado como la persona que cavó el pozo en el que posteriormente arrojaron los restos de las jóvenes. Finalmente, la policía detuvo a Florencia Ibáñez, sobrina de Sotacuro, cuando conducía un vehículo vinculado a la organización.
El caso, que aún sigue abierto, se investiga como un femicidio múltiple con características mafiosas, en el marco de disputas relacionadas al tráfico de drogas. Las autoridades argentinas avanzan ahora en los trámites de extradición para que “Pequeño J” responda ante la Justicia bonaerense.
Su caída en territorio peruano marca un punto clave en una causa que conmocionó a la opinión pública y que mantiene bajo la lupa a una red criminal con ramificaciones internacionales.
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