A LA ACCION TRA EL TEMPORAL
TORMENTA EN ROLDÁN: CAYERON MÁS DE 120 MM EN POCAS HORAS
18 de mayo de 2025 07:36
Más de 120 mm en apenas cuatro horas activaron un amplio despliegue municipal; continúan tareas para asegurar el drenaje en varios barrios
La noche del sábado transformó el ritmo habitual de Roldán. En pocas horas, una intensa tormenta descargó más de 120 milímetros de lluvia sobre la ciudad, generando anegamientos temporarios, activación de protocolos de emergencia y una respuesta inmediata del municipio para evitar daños mayores. Si bien el agua comenzó a escurrirse durante la madrugada del domingo, el despliegue preventivo y operativo continúa en distintos puntos del ejido urbano.
Hubo un momento en que todas las miradas apuntaron al cielo, pero la respuesta se organizó desde el suelo
El fenómeno meteorológico comenzó con una alerta activa y fue seguido de cerca por el equipo de Protección Civil local. Apenas iniciadas las precipitaciones, el municipio puso en marcha el monitoreo constante del estado de situación, con personal recorriendo calles, relevando niveles de acumulación y atendiendo los puntos más vulnerables a inundaciones.
El acumulado de agua superó los registros típicos para una sola jornada y, en apenas cuatro horas, obligó a intervenir con cuadrillas de Servicios Públicos. Las tareas incluyeron la colocación de bombas para facilitar el escurrimiento, la entrega de bolsones de arena en sectores críticos y la desobstrucción de desagües pluviales colapsados por el caudal.
Las bombas instaladas en barrios estratégicos continúan funcionando durante este domingo y seguirán activas hasta que el nivel del agua en la vía pública se normalice. Mientras tanto, los equipos de drenaje trabajan en zonas donde la capacidad de absorción fue superada.
Aunque el último informe del Servicio Meteorológico Nacional indica que Roldán ya no está bajo alerta naranja, el Ejecutivo local mantiene desplegados los recursos preventivos ante eventuales cambios en las condiciones del tiempo. El monitoreo no se interrumpió durante la jornada y continuará en coordinación con los partes oficiales que se actualizan periódicamente.
El accionar de las brigadas fue especialmente visible en barrios donde la topografía favorece la acumulación, y la colocación de barreras de contención con bolsones de arena resultó clave para evitar que el agua ingresara a domicilios particulares.
Además de la respuesta material, el municipio mantuvo una comunicación constante con los vecinos, alertando sobre las medidas adoptadas y recomendando precauciones. La tormenta, intensa pero breve, se disolvió con la llegada de los vientos del sur que, hacia la madrugada, comenzaron a limpiar el cielo y anunciaron el inicio de una jornada dominical más tranquila.
Este domingo trajo algo de alivio, con cielos despejados y una máxima de 18 grados. Sin embargo, la secuela de lo ocurrido aún se percibe en calles donde los operativos de limpieza y drenaje siguen activos. El sistema de bombeo y escurrimiento continuará operativo hasta que todos los puntos críticos estén estabilizados.
La semana iniciará con mañanas frías y temperaturas templadas por la tarde, sin pronóstico de nuevas precipitaciones en el corto plazo. De todas formas, Protección Civil mantendrá el esquema de vigilancia y asistencia por tiempo indeterminado, considerando la saturación del suelo y la posibilidad de que una nueva lluvia, por mínima que sea, encuentre un terreno menos permeable.
La tormenta dejó su marca en cuestión de horas, pero también mostró la capacidad de reacción y organización de los equipos municipales. Con el clima en transición hacia condiciones más estables, la prioridad es garantizar que todos los barrios afectados recuperen su normalidad lo antes posible.
La noche del sábado transformó el ritmo habitual de Roldán. En pocas horas, una intensa tormenta descargó más de 120 milímetros de lluvia sobre la ciudad, generando anegamientos temporarios, activación de protocolos de emergencia y una respuesta inmediata del municipio para evitar daños mayores. Si bien el agua comenzó a escurrirse durante la madrugada del domingo, el despliegue preventivo y operativo continúa en distintos puntos del ejido urbano.
Hubo un momento en que todas las miradas apuntaron al cielo, pero la respuesta se organizó desde el suelo
El fenómeno meteorológico comenzó con una alerta activa y fue seguido de cerca por el equipo de Protección Civil local. Apenas iniciadas las precipitaciones, el municipio puso en marcha el monitoreo constante del estado de situación, con personal recorriendo calles, relevando niveles de acumulación y atendiendo los puntos más vulnerables a inundaciones.
El acumulado de agua superó los registros típicos para una sola jornada y, en apenas cuatro horas, obligó a intervenir con cuadrillas de Servicios Públicos. Las tareas incluyeron la colocación de bombas para facilitar el escurrimiento, la entrega de bolsones de arena en sectores críticos y la desobstrucción de desagües pluviales colapsados por el caudal.
Las bombas instaladas en barrios estratégicos continúan funcionando durante este domingo y seguirán activas hasta que el nivel del agua en la vía pública se normalice. Mientras tanto, los equipos de drenaje trabajan en zonas donde la capacidad de absorción fue superada.
Aunque el último informe del Servicio Meteorológico Nacional indica que Roldán ya no está bajo alerta naranja, el Ejecutivo local mantiene desplegados los recursos preventivos ante eventuales cambios en las condiciones del tiempo. El monitoreo no se interrumpió durante la jornada y continuará en coordinación con los partes oficiales que se actualizan periódicamente.
El accionar de las brigadas fue especialmente visible en barrios donde la topografía favorece la acumulación, y la colocación de barreras de contención con bolsones de arena resultó clave para evitar que el agua ingresara a domicilios particulares.
Además de la respuesta material, el municipio mantuvo una comunicación constante con los vecinos, alertando sobre las medidas adoptadas y recomendando precauciones. La tormenta, intensa pero breve, se disolvió con la llegada de los vientos del sur que, hacia la madrugada, comenzaron a limpiar el cielo y anunciaron el inicio de una jornada dominical más tranquila.
Este domingo trajo algo de alivio, con cielos despejados y una máxima de 18 grados. Sin embargo, la secuela de lo ocurrido aún se percibe en calles donde los operativos de limpieza y drenaje siguen activos. El sistema de bombeo y escurrimiento continuará operativo hasta que todos los puntos críticos estén estabilizados.
La semana iniciará con mañanas frías y temperaturas templadas por la tarde, sin pronóstico de nuevas precipitaciones en el corto plazo. De todas formas, Protección Civil mantendrá el esquema de vigilancia y asistencia por tiempo indeterminado, considerando la saturación del suelo y la posibilidad de que una nueva lluvia, por mínima que sea, encuentre un terreno menos permeable.
La tormenta dejó su marca en cuestión de horas, pero también mostró la capacidad de reacción y organización de los equipos municipales. Con el clima en transición hacia condiciones más estables, la prioridad es garantizar que todos los barrios afectados recuperen su normalidad lo antes posible.
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