MALA SANGRE
PRESTADORES DE DIÁLISIS ADVIERTEN POR EL FUTURO DE LA ATENCIÓN A PACIENTES DE PAMI EN SANTA FE
03 de septiembre de 2026 08:31
Los centros de diálisis que atienden a pacientes afiliados a PAMI en Santa Fe atraviesan una situación económica que, según advirtieron desde la Asociación de Prestadores de Diálisis y Trasplantes Renales de Santa Fe, se volvió crítica debido a la falta de actualización de los fondos destinados a cubrir las prestaciones.
La entidad reclama una revisión de los valores que reconoce la obra social para los tratamientos de diálisis crónica y sostiene que los módulos llevan aproximadamente un año y medio sin una actualización acorde con la evolución de los costos.
El planteo no se limita a Santa Fe. Desde la asociación señalaron que los prestadores de diálisis de distintas provincias atraviesan un escenario similar, aunque en el territorio santafesino el impacto alcanza a una red de 24 centros, muchos de ellos ubicados en localidades del interior y ciudades pequeñas.
En total, alrededor de 4.100 pacientes afiliados a PAMI realizan tratamientos de diálisis crónica en la provincia. Se trata de una prestación que requiere continuidad y que, por sus características, no puede interrumpirse.
Los establecimientos deben afrontar una estructura de costos que incluye personal, insumos médicos, medicamentos, electricidad, agua, mantenimiento y equipamiento. A esto se suma, en numerosos casos, el traslado de los pacientes hacia los centros de atención.
La logística representa un componente importante de la prestación porque las personas que realizan diálisis crónica suelen concurrir a los establecimientos tres veces por semana. En algunos casos, los propios prestadores también se encargan de organizar y afrontar esos traslados.
La asociación explicó además que los tratamientos no se limitan a las sesiones de diálisis. Los pacientes pueden requerir medicaciones y otras prácticas ambulatorias, entre ellas una hormona utilizada para tratar la anemia asociada a la enfermedad renal, cuyo costo representa otro de los factores que presionan sobre las cuentas de los establecimientos.
Según los prestadores, el problema se profundizó recientemente a partir de una reducción cercana al 8% en determinados valores reconocidos por PAMI. Esa disminución se incorporó a un escenario en el que, de acuerdo con el sector, los ingresos no acompañan la evolución de los gastos necesarios para sostener la atención.
La situación genera especial preocupación en los centros ubicados en localidades pequeñas, donde las posibilidades de absorber aumentos de costos son más limitadas y la prestación depende de una estructura de atención que debe mantenerse de manera permanente.
Desde la Asociación de Prestadores de Diálisis y Trasplantes Renales de Santa Fe indicaron que ya realizaron reiterados reclamos ante representantes de PAMI para plantear la necesidad de actualizar los módulos y revisar los valores vigentes.
De acuerdo con lo señalado por la entidad, ante esos planteos recibieron como respuesta que la obra social atraviesa otras prioridades. Los prestadores sostienen que esa situación no permite resolver el deterioro que vienen registrando los centros.
El reclamo apunta a que los valores reconocidos por PAMI sean actualizados en función de los costos reales de la prestación. También solicitan revisar la reducción aplicada recientemente y establecer una instancia de diálogo con la obra social para encontrar una solución que permita sostener la atención.
Uno de los principales puntos de preocupación es el eventual impacto que la crisis económica de los centros podría tener sobre el sistema de salud público. Los prestadores advirtieron que, si las condiciones actuales se mantienen, algunos establecimientos podrían verse imposibilitados de continuar absorbiendo el costo de atender a los afiliados de PAMI bajo los valores vigentes.
En ese escenario, los pacientes deberían recurrir a efectores públicos para continuar con sus tratamientos. Desde la asociación remarcaron que la diálisis no puede suspenderse debido a que se trata de una prestación indispensable para quienes padecen enfermedad renal crónica y necesitan realizarla de manera periódica.
El planteo de los prestadores santafesinos se suma así a un reclamo más amplio del sector a nivel nacional. El eje central es la actualización de los módulos y el reconocimiento de los costos que implica garantizar una prestación que requiere equipamiento especializado, personal capacitado, insumos, medicamentos y, en muchos casos, transporte.
Mientras continúa el reclamo ante PAMI, la preocupación de los centros está puesta en evitar que el deterioro de los valores reconocidos termine afectando la continuidad de una atención que actualmente reciben miles de afiliados en toda la provincia.
La entidad reclama una revisión de los valores que reconoce la obra social para los tratamientos de diálisis crónica y sostiene que los módulos llevan aproximadamente un año y medio sin una actualización acorde con la evolución de los costos.
El planteo no se limita a Santa Fe. Desde la asociación señalaron que los prestadores de diálisis de distintas provincias atraviesan un escenario similar, aunque en el territorio santafesino el impacto alcanza a una red de 24 centros, muchos de ellos ubicados en localidades del interior y ciudades pequeñas.
En total, alrededor de 4.100 pacientes afiliados a PAMI realizan tratamientos de diálisis crónica en la provincia. Se trata de una prestación que requiere continuidad y que, por sus características, no puede interrumpirse.
Los establecimientos deben afrontar una estructura de costos que incluye personal, insumos médicos, medicamentos, electricidad, agua, mantenimiento y equipamiento. A esto se suma, en numerosos casos, el traslado de los pacientes hacia los centros de atención.
La logística representa un componente importante de la prestación porque las personas que realizan diálisis crónica suelen concurrir a los establecimientos tres veces por semana. En algunos casos, los propios prestadores también se encargan de organizar y afrontar esos traslados.
La asociación explicó además que los tratamientos no se limitan a las sesiones de diálisis. Los pacientes pueden requerir medicaciones y otras prácticas ambulatorias, entre ellas una hormona utilizada para tratar la anemia asociada a la enfermedad renal, cuyo costo representa otro de los factores que presionan sobre las cuentas de los establecimientos.
Según los prestadores, el problema se profundizó recientemente a partir de una reducción cercana al 8% en determinados valores reconocidos por PAMI. Esa disminución se incorporó a un escenario en el que, de acuerdo con el sector, los ingresos no acompañan la evolución de los gastos necesarios para sostener la atención.
La situación genera especial preocupación en los centros ubicados en localidades pequeñas, donde las posibilidades de absorber aumentos de costos son más limitadas y la prestación depende de una estructura de atención que debe mantenerse de manera permanente.
Desde la Asociación de Prestadores de Diálisis y Trasplantes Renales de Santa Fe indicaron que ya realizaron reiterados reclamos ante representantes de PAMI para plantear la necesidad de actualizar los módulos y revisar los valores vigentes.
De acuerdo con lo señalado por la entidad, ante esos planteos recibieron como respuesta que la obra social atraviesa otras prioridades. Los prestadores sostienen que esa situación no permite resolver el deterioro que vienen registrando los centros.
El reclamo apunta a que los valores reconocidos por PAMI sean actualizados en función de los costos reales de la prestación. También solicitan revisar la reducción aplicada recientemente y establecer una instancia de diálogo con la obra social para encontrar una solución que permita sostener la atención.
Uno de los principales puntos de preocupación es el eventual impacto que la crisis económica de los centros podría tener sobre el sistema de salud público. Los prestadores advirtieron que, si las condiciones actuales se mantienen, algunos establecimientos podrían verse imposibilitados de continuar absorbiendo el costo de atender a los afiliados de PAMI bajo los valores vigentes.
En ese escenario, los pacientes deberían recurrir a efectores públicos para continuar con sus tratamientos. Desde la asociación remarcaron que la diálisis no puede suspenderse debido a que se trata de una prestación indispensable para quienes padecen enfermedad renal crónica y necesitan realizarla de manera periódica.
El planteo de los prestadores santafesinos se suma así a un reclamo más amplio del sector a nivel nacional. El eje central es la actualización de los módulos y el reconocimiento de los costos que implica garantizar una prestación que requiere equipamiento especializado, personal capacitado, insumos, medicamentos y, en muchos casos, transporte.
Mientras continúa el reclamo ante PAMI, la preocupación de los centros está puesta en evitar que el deterioro de los valores reconocidos termine afectando la continuidad de una atención que actualmente reciben miles de afiliados en toda la provincia.
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