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SCALONI APOSTÓ AL DESCANSO: EL PLAN QUE REDUJO EL DESGASTE DE LA SELECCIÓN
18 de julio de 2026 09:15
La final del Mundial 2026 entre Argentina y España enfrentará mucho más que dos estilos futbolísticos. Después de casi un mes de competencia, ambas selecciones llegan al partido decisivo tras recorrer caminos muy diferentes, no solo dentro del campo de juego, sino también en materia de logística y desplazamientos.
La Copa del Mundo organizada entre Estados Unidos, México y Canadá obligó a los equipos a afrontar largos viajes entre ciudades separadas por miles de kilómetros. En ese contexto, la planificación de cada delegación se convirtió en un aspecto clave para administrar el desgaste físico de los futbolistas.
En ese apartado, Argentina y España siguieron estrategias completamente opuestas.
El cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni decidió desde el inicio instalar una base operativa fija en Kansas City. La idea fue minimizar los cambios de hotel, reducir la cantidad de vuelos y mantener una rutina estable de entrenamientos durante todo el torneo.
La planificación permitió que la Selección permaneciera concentrada en una misma ciudad y solo viajara cuando debía disputar sus compromisos oficiales, regresando luego nuevamente a su centro de operaciones.
Antes de disputar las semifinales, la Albiceleste ya había jugado encuentros en Kansas City, Dallas, Atlanta y Miami, acumulando alrededor de 8.025 kilómetros recorridos.
Luego de eliminar a Inglaterra, el plantel volvió una vez más a Kansas City antes de emprender el viaje definitivo hacia Nueva York, sede de la final del próximo domingo.
Con ese último traslado, el recorrido total de la delegación argentina alcanzó aproximadamente los 10.150 kilómetros durante toda la Copa del Mundo.
La realidad de España fue considerablemente distinta.
El seleccionado dirigido por Luis de la Fuente debió trasladarse constantemente entre distintas sedes distribuidas en varios estados y países, lo que incrementó notablemente las horas de vuelo y el desgaste logístico.
Antes de las semifinales, el conjunto europeo ya había recorrido cerca de 14.200 kilómetros tras disputar partidos en Guadalajara, México; Dallas y dos encuentros consecutivos en Los Ángeles.
Después de vencer a Francia y conseguir el pasaje a la final, España sumó un nuevo viaje desde Texas hasta Nueva York, un trayecto cercano a los 2.100 kilómetros que demandó aproximadamente tres horas y media de vuelo.
De esa manera, la "Furia Roja" llegó a un total aproximado de 16.300 kilómetros recorridos durante todo el certamen.
La diferencia entre ambas selecciones supera los 6.000 kilómetros, un dato que refleja el impacto que puede tener la planificación logística en un torneo con sedes tan alejadas entre sí.
Mientras Argentina priorizó reducir los traslados para favorecer la recuperación física de sus futbolistas, España debió adaptarse a un calendario con mayores desplazamientos y cambios constantes de ciudad.
Más allá de esa diferencia, ambos equipos lograron atravesar con éxito el exigente recorrido del Mundial y alcanzaron el último partido del campeonato mostrando un alto rendimiento deportivo.
Ahora, con los viajes ya completados y toda la atención puesta en el MetLife Stadium de Nueva York, llegará el momento de definir al nuevo campeón del mundo.
Argentina buscará defender el título obtenido en Qatar 2022 y conquistar la cuarta estrella de su historia. España, en tanto, intentará volver a levantar la Copa del Mundo por segunda vez, luego de la consagración conseguida en Sudáfrica 2010.
El domingo, cuando comience a rodar la pelota, los kilómetros quedarán atrás. Pero el recorrido realizado por cada selección será uno de los datos que también formarán parte de la historia de esta Copa del Mundo.
La Copa del Mundo organizada entre Estados Unidos, México y Canadá obligó a los equipos a afrontar largos viajes entre ciudades separadas por miles de kilómetros. En ese contexto, la planificación de cada delegación se convirtió en un aspecto clave para administrar el desgaste físico de los futbolistas.
En ese apartado, Argentina y España siguieron estrategias completamente opuestas.
El cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni decidió desde el inicio instalar una base operativa fija en Kansas City. La idea fue minimizar los cambios de hotel, reducir la cantidad de vuelos y mantener una rutina estable de entrenamientos durante todo el torneo.
La planificación permitió que la Selección permaneciera concentrada en una misma ciudad y solo viajara cuando debía disputar sus compromisos oficiales, regresando luego nuevamente a su centro de operaciones.
Antes de disputar las semifinales, la Albiceleste ya había jugado encuentros en Kansas City, Dallas, Atlanta y Miami, acumulando alrededor de 8.025 kilómetros recorridos.
Luego de eliminar a Inglaterra, el plantel volvió una vez más a Kansas City antes de emprender el viaje definitivo hacia Nueva York, sede de la final del próximo domingo.
Con ese último traslado, el recorrido total de la delegación argentina alcanzó aproximadamente los 10.150 kilómetros durante toda la Copa del Mundo.
La realidad de España fue considerablemente distinta.
El seleccionado dirigido por Luis de la Fuente debió trasladarse constantemente entre distintas sedes distribuidas en varios estados y países, lo que incrementó notablemente las horas de vuelo y el desgaste logístico.
Antes de las semifinales, el conjunto europeo ya había recorrido cerca de 14.200 kilómetros tras disputar partidos en Guadalajara, México; Dallas y dos encuentros consecutivos en Los Ángeles.
Después de vencer a Francia y conseguir el pasaje a la final, España sumó un nuevo viaje desde Texas hasta Nueva York, un trayecto cercano a los 2.100 kilómetros que demandó aproximadamente tres horas y media de vuelo.
De esa manera, la "Furia Roja" llegó a un total aproximado de 16.300 kilómetros recorridos durante todo el certamen.
La diferencia entre ambas selecciones supera los 6.000 kilómetros, un dato que refleja el impacto que puede tener la planificación logística en un torneo con sedes tan alejadas entre sí.
Mientras Argentina priorizó reducir los traslados para favorecer la recuperación física de sus futbolistas, España debió adaptarse a un calendario con mayores desplazamientos y cambios constantes de ciudad.
Más allá de esa diferencia, ambos equipos lograron atravesar con éxito el exigente recorrido del Mundial y alcanzaron el último partido del campeonato mostrando un alto rendimiento deportivo.
Ahora, con los viajes ya completados y toda la atención puesta en el MetLife Stadium de Nueva York, llegará el momento de definir al nuevo campeón del mundo.
Argentina buscará defender el título obtenido en Qatar 2022 y conquistar la cuarta estrella de su historia. España, en tanto, intentará volver a levantar la Copa del Mundo por segunda vez, luego de la consagración conseguida en Sudáfrica 2010.
El domingo, cuando comience a rodar la pelota, los kilómetros quedarán atrás. Pero el recorrido realizado por cada selección será uno de los datos que también formarán parte de la historia de esta Copa del Mundo.
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