GOLPE COMANDO
ROBO MILLONARIO EN CAPITÁN BERMÚDEZ: SE LLEVARON $30 MILLONES
24 de marzo de 2026 08:07
Un importante robo se registró durante el fin de semana en una empresa del cordón industrial santafesino, ubicada en la ciudad de Capitán Bermúdez. Delincuentes ingresaron al predio de la firma Rafa SA, desactivaron sistemas de seguridad y escaparon con un botín cercano a los 30 millones de pesos sin ser detectados en el momento.
Según las primeras informaciones, el hecho ocurrió en ausencia de personal. Los autores del robo habrían actuado con conocimiento previo de la estructura del lugar y de los movimientos internos, lo que les permitió ejecutar el golpe sin interrupciones.
La secuencia comenzó con la interrupción del suministro eléctrico, una maniobra que dejó fuera de funcionamiento parte de la iluminación y los sistemas de alarma. Con ese escenario, los delincuentes avanzaron sobre distintos accesos del predio, que fueron violentados para ingresar a sectores clave de la empresa.
Una vez dentro, se dirigieron directamente a las oficinas administrativas, donde se encontraba la caja fuerte. Allí, sin apuro y con tiempo suficiente, lograron abrir el cofre y hacerse del dinero en efectivo, estimado en unos 30 millones de pesos.
El robo no fue advertido en el momento. Recién durante la mañana siguiente, cuando el personal retomó la actividad, se detectaron los daños en los accesos y se constató la falta del dinero, lo que derivó en la inmediata denuncia a la policía.
A partir de ese momento, se inició una investigación que busca reconstruir lo ocurrido y determinar la identidad de los responsables. En el lugar trabajaron efectivos policiales y peritos, quienes relevaron huellas, analizaron los accesos forzados y comenzaron a revisar registros de cámaras de seguridad, tanto internas como de la zona.
Uno de los ejes principales de la investigación apunta a la posible participación de un “entregador”. La hipótesis se basa en la precisión con la que se movieron los delincuentes dentro del predio, accediendo a sectores específicos sin pérdidas de tiempo y dirigiéndose directamente hacia la caja fuerte.
Además, se analiza si existieron tareas previas de inteligencia, como movimientos sospechosos en los días anteriores al robo o la presencia de vehículos merodeando el área industrial. Este tipo de maniobras podría haber permitido planificar el golpe con mayor detalle.
El caso se inscribe en un contexto más amplio de hechos delictivos registrados en el corredor industrial que une Rosario con San Lorenzo, una zona estratégica por su actividad productiva y logística.
En los últimos años, se reportaron robos a camiones, asaltos en plantas fabriles y ataques a depósitos, lo que refuerza la preocupación por la seguridad en este tipo de complejos industriales.
Mientras avanza la investigación, los peritajes y el análisis de las cámaras serán claves para determinar cómo se ejecutó el robo y si hubo participación interna en la planificación del hecho.
Según las primeras informaciones, el hecho ocurrió en ausencia de personal. Los autores del robo habrían actuado con conocimiento previo de la estructura del lugar y de los movimientos internos, lo que les permitió ejecutar el golpe sin interrupciones.
La secuencia comenzó con la interrupción del suministro eléctrico, una maniobra que dejó fuera de funcionamiento parte de la iluminación y los sistemas de alarma. Con ese escenario, los delincuentes avanzaron sobre distintos accesos del predio, que fueron violentados para ingresar a sectores clave de la empresa.
Una vez dentro, se dirigieron directamente a las oficinas administrativas, donde se encontraba la caja fuerte. Allí, sin apuro y con tiempo suficiente, lograron abrir el cofre y hacerse del dinero en efectivo, estimado en unos 30 millones de pesos.
El robo no fue advertido en el momento. Recién durante la mañana siguiente, cuando el personal retomó la actividad, se detectaron los daños en los accesos y se constató la falta del dinero, lo que derivó en la inmediata denuncia a la policía.
A partir de ese momento, se inició una investigación que busca reconstruir lo ocurrido y determinar la identidad de los responsables. En el lugar trabajaron efectivos policiales y peritos, quienes relevaron huellas, analizaron los accesos forzados y comenzaron a revisar registros de cámaras de seguridad, tanto internas como de la zona.
Uno de los ejes principales de la investigación apunta a la posible participación de un “entregador”. La hipótesis se basa en la precisión con la que se movieron los delincuentes dentro del predio, accediendo a sectores específicos sin pérdidas de tiempo y dirigiéndose directamente hacia la caja fuerte.
Además, se analiza si existieron tareas previas de inteligencia, como movimientos sospechosos en los días anteriores al robo o la presencia de vehículos merodeando el área industrial. Este tipo de maniobras podría haber permitido planificar el golpe con mayor detalle.
El caso se inscribe en un contexto más amplio de hechos delictivos registrados en el corredor industrial que une Rosario con San Lorenzo, una zona estratégica por su actividad productiva y logística.
En los últimos años, se reportaron robos a camiones, asaltos en plantas fabriles y ataques a depósitos, lo que refuerza la preocupación por la seguridad en este tipo de complejos industriales.
Mientras avanza la investigación, los peritajes y el análisis de las cámaras serán claves para determinar cómo se ejecutó el robo y si hubo participación interna en la planificación del hecho.
POLICIALES+ NOTICIAS