DICEN NO
FRENTES GREMIALES LLAMAN A PARAR EL 27 DE FEBRERO CONTRA EL PROYECTO OFICIAL
26 de febrero de 2026 12:39
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) anunció que convocará a un paro nacional con movilización este viernes 27 de febrero en la Ciudad de Buenos Aires, en simultáneo con el tratamiento del proyecto de reforma laboral en el Senado. La protesta comenzará a las 10 frente al Congreso y contará con la adhesión de gremios estatales, sindicatos del transporte y movimientos sociales.
La decisión fue adoptada tras un encuentro realizado en la sede de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), donde distintas organizaciones sindicales acordaron unificar la convocatoria bajo la consigna “En contra de la reforma laboral, por nuestros derechos y por aumentos de salarios ya”. Cada sindicato definirá de manera autónoma la modalidad de participación, ya sea con cese total de actividades, movilización o ambas acciones combinadas.
El contexto del conflicto
La medida se produce en un escenario de creciente tensión entre sectores sindicales y el gobierno de Javier Milei, impulsor de la iniciativa que será debatida en la Cámara alta. La reforma laboral forma parte del paquete de cambios estructurales promovidos por el oficialismo y genera rechazo en distintos espacios gremiales que advierten sobre posibles modificaciones en condiciones de contratación, indemnizaciones y derechos adquiridos.
La movilización partirá desde la intersección de Avenida de Mayo y Salta, en pleno centro porteño, para concentrarse frente al Palacio Legislativo. El esquema elegido marca una diferencia respecto de la postura adoptada días atrás por la Confederación General del Trabajo (CGT), que realizó un paro sin movilización.
Gremios que adhieren y posiciones diferenciadas
El bloque encabezado por FreSU confirmó la adhesión de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la participación activa de la Central de Trabajadores de la Argentina y la CTA Autónoma. También se sumará la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines.
En el caso de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la conducción resolvió convocar a sus afiliados a movilizar al Congreso, aunque sin adherir formalmente al paro general. Esta definición expone matices dentro del movimiento obrero respecto de la estrategia a seguir frente al avance parlamentario del proyecto.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó públicamente el contenido de la reforma y llamó a sostener la movilización durante la jornada legislativa. Por su parte, el titular de la UOM, Abel Furlán, planteó la posibilidad de una medida de mayor alcance en caso de que el tratamiento parlamentario continúe en una nueva sesión.
La postura de la CGT
Mientras tanto, la CGT confirmó que no convocará a paro ni movilización este viernes. En cambio, anunció una marcha para el lunes próximo hacia el Palacio de Tribunales, con el objetivo de respaldar una presentación judicial contra la eventual aprobación de la norma.
La central obrera definió que esa convocatoria estará limitada a dirigentes y delegados, sin llamado formal a la participación masiva de afiliados. La modalidad replica el esquema adoptado el 27 de diciembre de 2023, cuando la organización marchó al mismo destino en rechazo al DNU 70.
Un escenario de fragmentación
La superposición de convocatorias y las distintas modalidades de protesta reflejan un escenario de fragmentación dentro del movimiento sindical argentino. Algunos gremios confluyen en la protesta impulsada por FreSU, mientras que otros mantienen estrategias diferenciadas, tanto en la forma como en los tiempos de las acciones.
El debate en el Senado se desarrollará bajo ese marco de tensión gremial y política. La jornada del viernes combinará actividad parlamentaria y movilización en la calle, en un contexto donde cada sector sindical definió su propio esquema de intervención frente al avance del proyecto.
La decisión fue adoptada tras un encuentro realizado en la sede de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), donde distintas organizaciones sindicales acordaron unificar la convocatoria bajo la consigna “En contra de la reforma laboral, por nuestros derechos y por aumentos de salarios ya”. Cada sindicato definirá de manera autónoma la modalidad de participación, ya sea con cese total de actividades, movilización o ambas acciones combinadas.
El contexto del conflicto
La medida se produce en un escenario de creciente tensión entre sectores sindicales y el gobierno de Javier Milei, impulsor de la iniciativa que será debatida en la Cámara alta. La reforma laboral forma parte del paquete de cambios estructurales promovidos por el oficialismo y genera rechazo en distintos espacios gremiales que advierten sobre posibles modificaciones en condiciones de contratación, indemnizaciones y derechos adquiridos.
La movilización partirá desde la intersección de Avenida de Mayo y Salta, en pleno centro porteño, para concentrarse frente al Palacio Legislativo. El esquema elegido marca una diferencia respecto de la postura adoptada días atrás por la Confederación General del Trabajo (CGT), que realizó un paro sin movilización.
Gremios que adhieren y posiciones diferenciadas
El bloque encabezado por FreSU confirmó la adhesión de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la participación activa de la Central de Trabajadores de la Argentina y la CTA Autónoma. También se sumará la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines.
En el caso de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la conducción resolvió convocar a sus afiliados a movilizar al Congreso, aunque sin adherir formalmente al paro general. Esta definición expone matices dentro del movimiento obrero respecto de la estrategia a seguir frente al avance parlamentario del proyecto.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó públicamente el contenido de la reforma y llamó a sostener la movilización durante la jornada legislativa. Por su parte, el titular de la UOM, Abel Furlán, planteó la posibilidad de una medida de mayor alcance en caso de que el tratamiento parlamentario continúe en una nueva sesión.
La postura de la CGT
Mientras tanto, la CGT confirmó que no convocará a paro ni movilización este viernes. En cambio, anunció una marcha para el lunes próximo hacia el Palacio de Tribunales, con el objetivo de respaldar una presentación judicial contra la eventual aprobación de la norma.
La central obrera definió que esa convocatoria estará limitada a dirigentes y delegados, sin llamado formal a la participación masiva de afiliados. La modalidad replica el esquema adoptado el 27 de diciembre de 2023, cuando la organización marchó al mismo destino en rechazo al DNU 70.
Un escenario de fragmentación
La superposición de convocatorias y las distintas modalidades de protesta reflejan un escenario de fragmentación dentro del movimiento sindical argentino. Algunos gremios confluyen en la protesta impulsada por FreSU, mientras que otros mantienen estrategias diferenciadas, tanto en la forma como en los tiempos de las acciones.
El debate en el Senado se desarrollará bajo ese marco de tensión gremial y política. La jornada del viernes combinará actividad parlamentaria y movilización en la calle, en un contexto donde cada sector sindical definió su propio esquema de intervención frente al avance del proyecto.
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