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CHUBUT EN EMERGENCIA: MÁS DE 3.500 HECTÁREAS ARRASADAS POR EL FUEGO
09 de enero de 2026 08:21
La Ruta Nacional 40 fue reabierta en las últimas horas en el tramo que une El Hoyo con Epuyén, en la provincia de Chubut, luego de haber sido cerrada de manera total por el avance de los incendios forestales que afectan a la región cordillerana. La habilitación se dio bajo estrictas condiciones de seguridad y con un pedido expreso de las autoridades para circular con extrema precaución, debido a la baja visibilidad generada por el humo y al constante movimiento de vehículos de emergencia.
El fuego, que continúa fuera de control, ya consumió alrededor de 3.500 hectáreas solo en territorio chubutense y obligó a desplegar un operativo de gran magnitud. Brigadistas nacionales y provinciales, bomberos voluntarios de distintas localidades, personal de Defensa Civil, equipos de Vialidad Nacional y fuerzas de seguridad trabajan de manera coordinada para contener el avance de las llamas.
Durante la tarde del jueves, la situación se tornó especialmente crítica cuando el frente de fuego alcanzó la calzada de la Ruta 40, lo que forzó un corte total del tránsito por razones de seguridad. Si bien la reapertura permitió restablecer la circulación, las condiciones siguen siendo frágiles y cambiantes.
El operativo aéreo incluye cinco aviones hidrantes, un helicóptero y un Boeing 737 FireLiner, con capacidad para transportar hasta 15.000 litros de agua o retardantes por descarga. A pesar de estos recursos, las condiciones climáticas no juegan a favor: no se esperan lluvias en el corto plazo y los vientos podrían intensificarse durante las tardes, lo que dificulta las tareas de combate.
Según datos oficiales y reportes locales, el impacto de los incendios ya se extiende más allá de Chubut. En total, más de 4.000 hectáreas fueron afectadas en la región patagónica, con focos activos también en Santa Cruz, Río Negro y Neuquén. Al menos 3.000 turistas debieron ser evacuados de manera preventiva y unas diez familias perdieron sus viviendas.
En medio de este escenario, el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, confirmó que varios de los incendios fueron iniciados de manera intencional. La afirmación se respaldó en información aportada por la Fiscalía provincial, que determinó que al menos uno de los focos principales fue provocado en un lugar y horario estratégicos.
“El fiscal nos dio la certeza de que el incendio fue intencional”, sostuvo Torres en conferencia de prensa. Según detalló, el fuego se inició en un contexto particularmente sensible, con gran presencia de familias y turistas, y con el riesgo concreto de bloquear las vías de evacuación disponibles.
El mandatario provincial endureció su discurso al referirse a los responsables. “Los miserables que prendieron fuego van a terminar presos”, advirtió, y remarcó que este tipo de delitos no puede recibir sanciones leves, ya que pone en riesgo a comunidades enteras, recursos naturales y economías regionales.
Uno de los focos más graves se registra en la zona de Puerto Patriada, en El Hoyo, donde las llamas avanzaron sobre matorrales, bosques implantados y vegetación nativa. Allí, brigadistas concentraron sus esfuerzos en la defensa de viviendas, aunque una decena de casas resultó afectada y sus habitantes debieron ser evacuados.
En paralelo, continúa activo otro incendio de magnitud en el Parque Nacional Los Alerces, donde trabajan brigadas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego y equipos nacionales. En contraste, otros tres focos registrados en Cholila, El Turbio y Lago Engaño lograron ser controlados y no requirieron evacuaciones.
El pronóstico meteorológico agrega un factor de preocupación adicional. De acuerdo con el sitio especializado Meteored, la región cordillerana de Chubut atravesará varios días de tiempo seco, temperaturas por encima de los valores habituales para esta época del año y vientos variables, un combo que mantiene latente el riesgo de nuevos focos y rebrotes.
Mientras la investigación judicial avanza para identificar a los responsables, la Patagonia vuelve a enfrentar un escenario de emergencia ambiental que expone la vulnerabilidad de sus ecosistemas y la magnitud de los daños que pueden producirse cuando el fuego deja de ser un fenómeno natural y se convierte en un acto deliberado.
El fuego, que continúa fuera de control, ya consumió alrededor de 3.500 hectáreas solo en territorio chubutense y obligó a desplegar un operativo de gran magnitud. Brigadistas nacionales y provinciales, bomberos voluntarios de distintas localidades, personal de Defensa Civil, equipos de Vialidad Nacional y fuerzas de seguridad trabajan de manera coordinada para contener el avance de las llamas.
Durante la tarde del jueves, la situación se tornó especialmente crítica cuando el frente de fuego alcanzó la calzada de la Ruta 40, lo que forzó un corte total del tránsito por razones de seguridad. Si bien la reapertura permitió restablecer la circulación, las condiciones siguen siendo frágiles y cambiantes.
El operativo aéreo incluye cinco aviones hidrantes, un helicóptero y un Boeing 737 FireLiner, con capacidad para transportar hasta 15.000 litros de agua o retardantes por descarga. A pesar de estos recursos, las condiciones climáticas no juegan a favor: no se esperan lluvias en el corto plazo y los vientos podrían intensificarse durante las tardes, lo que dificulta las tareas de combate.
Según datos oficiales y reportes locales, el impacto de los incendios ya se extiende más allá de Chubut. En total, más de 4.000 hectáreas fueron afectadas en la región patagónica, con focos activos también en Santa Cruz, Río Negro y Neuquén. Al menos 3.000 turistas debieron ser evacuados de manera preventiva y unas diez familias perdieron sus viviendas.
En medio de este escenario, el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, confirmó que varios de los incendios fueron iniciados de manera intencional. La afirmación se respaldó en información aportada por la Fiscalía provincial, que determinó que al menos uno de los focos principales fue provocado en un lugar y horario estratégicos.
“El fiscal nos dio la certeza de que el incendio fue intencional”, sostuvo Torres en conferencia de prensa. Según detalló, el fuego se inició en un contexto particularmente sensible, con gran presencia de familias y turistas, y con el riesgo concreto de bloquear las vías de evacuación disponibles.
El mandatario provincial endureció su discurso al referirse a los responsables. “Los miserables que prendieron fuego van a terminar presos”, advirtió, y remarcó que este tipo de delitos no puede recibir sanciones leves, ya que pone en riesgo a comunidades enteras, recursos naturales y economías regionales.
Uno de los focos más graves se registra en la zona de Puerto Patriada, en El Hoyo, donde las llamas avanzaron sobre matorrales, bosques implantados y vegetación nativa. Allí, brigadistas concentraron sus esfuerzos en la defensa de viviendas, aunque una decena de casas resultó afectada y sus habitantes debieron ser evacuados.
En paralelo, continúa activo otro incendio de magnitud en el Parque Nacional Los Alerces, donde trabajan brigadas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego y equipos nacionales. En contraste, otros tres focos registrados en Cholila, El Turbio y Lago Engaño lograron ser controlados y no requirieron evacuaciones.
El pronóstico meteorológico agrega un factor de preocupación adicional. De acuerdo con el sitio especializado Meteored, la región cordillerana de Chubut atravesará varios días de tiempo seco, temperaturas por encima de los valores habituales para esta época del año y vientos variables, un combo que mantiene latente el riesgo de nuevos focos y rebrotes.
Mientras la investigación judicial avanza para identificar a los responsables, la Patagonia vuelve a enfrentar un escenario de emergencia ambiental que expone la vulnerabilidad de sus ecosistemas y la magnitud de los daños que pueden producirse cuando el fuego deja de ser un fenómeno natural y se convierte en un acto deliberado.
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