TENSIÓN
FLÁVIO BOLSONARO DENUNCIÓ PERSECUCIÓN POLÍTICA TRAS LA RETENCIÓN DE SUS PASAPORTES
26 de octubre de 2026 15:51
El escenario político institucional en Brasil sumó una nueva escala de altísima tensión tras la finalización del proceso electoral. El juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, emitió una resolución judicial mediante la cual le prohibió formalmente la salida del territorio nacional al senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro. Como parte de la ejecución inmediata de la medida cautelar, efectivos de la Policía Federal intimaron al legislador a hacer entrega formal de todos sus pasaportes.
El procedimiento policial de notificación se concretó sorpresivamente en la vía pública en la ciudad de Brasilia, en el momento exacto en que el legislador se retiraba de la residencia donde visitó a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra cumpliendo arresto bajo el régimen de prisión domiciliaria. De acuerdo a las fuentes judiciales, la restricción de tránsito internacional se dispuso en el marco de una investigación que avanzó con firmeza apenas ratificado el cómputo oficial de las elecciones.
Tras tomar conocimiento del temperamento judicial adoptado en su contra, Flávio Bolsonaro difundió un mensaje audiovisual a través de sus redes sociales donde denunció ser víctima de un accionar coordinado de persecución política. "Fue una decisión tomada conforme el resultado de la elección. Una cuestión política. Voy a entregar mis pasaportes y defenderme de esta aberración que es un claro intento de intimidarme", sentenció el dirigente del Partido Liberal (PL), ratificando su decisión de acatar la notificación formal mientras prepara su estrategia de defensa técnica.
La medida judicial se produjo en un contexto de fuerte impugnación opositora a los comicios, donde Luiz Inácio Lula da Silva se consagró presidente electo en segunda vuelta al obtener el 51,8 % de los votos frente al 48,2 % alcanzado por Bolsonaro, con el 99,9 % de las mesas escrutadas. El resultado marcó un hito en la historia democrática brasileña, al convertirse en la primera oportunidad en que el candidato vencedor de la primera vuelta electoral no logra ratificar su triunfo en el balotaje definitivo.
En ese marco, Flávio Bolsonaro insistió en desconocer la validez institucional del escrutinio al denunciar graves irregularidades procedimentales. "Es imposible reconocer el resultado en esas condiciones. Voy a pedir la anulación de estas elecciones", afirmó. Entre los cuestionamientos centrales, la fuerza opositora apuntó contra la decisión inédita del juez del STF, Cristiano Zanin —exabogado personal de Lula—, quien dispuso extender dos horas el horario de votación a pedido del oficialismo, sumado a la denuncia de que fiscales y apoderados del Partido Liberal fueron expulsados de la sala de seguridad durante el conteo oficial de votos.
El procedimiento policial de notificación se concretó sorpresivamente en la vía pública en la ciudad de Brasilia, en el momento exacto en que el legislador se retiraba de la residencia donde visitó a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra cumpliendo arresto bajo el régimen de prisión domiciliaria. De acuerdo a las fuentes judiciales, la restricción de tránsito internacional se dispuso en el marco de una investigación que avanzó con firmeza apenas ratificado el cómputo oficial de las elecciones.
Tras tomar conocimiento del temperamento judicial adoptado en su contra, Flávio Bolsonaro difundió un mensaje audiovisual a través de sus redes sociales donde denunció ser víctima de un accionar coordinado de persecución política. "Fue una decisión tomada conforme el resultado de la elección. Una cuestión política. Voy a entregar mis pasaportes y defenderme de esta aberración que es un claro intento de intimidarme", sentenció el dirigente del Partido Liberal (PL), ratificando su decisión de acatar la notificación formal mientras prepara su estrategia de defensa técnica.
La medida judicial se produjo en un contexto de fuerte impugnación opositora a los comicios, donde Luiz Inácio Lula da Silva se consagró presidente electo en segunda vuelta al obtener el 51,8 % de los votos frente al 48,2 % alcanzado por Bolsonaro, con el 99,9 % de las mesas escrutadas. El resultado marcó un hito en la historia democrática brasileña, al convertirse en la primera oportunidad en que el candidato vencedor de la primera vuelta electoral no logra ratificar su triunfo en el balotaje definitivo.
En ese marco, Flávio Bolsonaro insistió en desconocer la validez institucional del escrutinio al denunciar graves irregularidades procedimentales. "Es imposible reconocer el resultado en esas condiciones. Voy a pedir la anulación de estas elecciones", afirmó. Entre los cuestionamientos centrales, la fuerza opositora apuntó contra la decisión inédita del juez del STF, Cristiano Zanin —exabogado personal de Lula—, quien dispuso extender dos horas el horario de votación a pedido del oficialismo, sumado a la denuncia de que fiscales y apoderados del Partido Liberal fueron expulsados de la sala de seguridad durante el conteo oficial de votos.
¿Qué te hace sentir esta noticia?
GENERALES+ NOTICIAS