CADENA
MILEI SUBIÓ LA APUESTA POR MALVINAS: SANCIONES, PETRÓLEO Y UNA NUEVA BASE NAVAL
04 de septiembre de 2026 07:53
El presidente Javier Milei anunció este jueves por cadena nacional una serie de medidas vinculadas con la política argentina sobre las Islas Malvinas, entre ellas el envío de un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra empresas que participen de actividades de explotación de recursos en el territorio disputado y la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
Durante su mensaje, el mandatario sostuvo que el Estado argentino utilizará herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales para defender el reclamo de soberanía y los recursos naturales vinculados con las islas.
Uno de los principales puntos del anuncio estuvo relacionado con la actividad petrolera en la denominada Cuenca Malvinas Norte. Milei cuestionó particularmente el proyecto Sea Lion, impulsado por las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, y advirtió sobre el avance de la explotación de hidrocarburos en esa zona.
Según planteó el Presidente, se trata de un escenario diferente al de anteriores actividades desarrolladas en el área porque implica la extracción de un recurso no renovable que la Argentina considera propio.
En ese marco, Milei afirmó que las empresas que desarrollen operaciones vinculadas con las islas deberán optar entre continuar con una actividad que el Gobierno argentino considera ilegal en un territorio en disputa o desarrollar sus negocios en la Argentina continental.
El Gobierno anunció que enviará al Congreso el denominado Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que contempla modificaciones a la Ley 26.659, norma que establece el régimen aplicable a actividades hidrocarburíferas vinculadas con las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
De acuerdo con lo informado durante el discurso, la iniciativa buscará ampliar las consecuencias penales y administrativas para las empresas involucradas en esas actividades. El alcance también incluiría a compañías que presten servicios a las petroleras que operen en el área.
La propuesta contempla además la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, dentro de un esquema que el Gobierno presentó como parte de una estrategia más amplia para reforzar los instrumentos disponibles en materia de soberanía.
A las medidas legislativas se suma una decisión vinculada con la estructura militar argentina. Milei anunció que, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), se ampliarán los recursos del Ministerio de Defensa destinados a la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
El proyecto apunta a fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del país y, según explicó el Presidente, convertir a la provincia en un punto logístico estratégico para las operaciones vinculadas con el Atlántico Sur.
La iniciativa se enmarca en la política de defensa que el Gobierno viene planteando para la región austral y en la intención de incrementar la capacidad logística y la presencia argentina en una zona considerada estratégica por su ubicación geográfica.
Durante el mensaje, Milei también hizo referencia al escenario internacional en torno a la disputa por las islas. El Presidente cuestionó la posición del Reino Unido y sostuvo que ese país atraviesa un proceso de declive, mientras presentó a la Argentina como un país con perspectivas de crecimiento.
También destacó lo que definió como una revisión de la posición histórica de Estados Unidos respecto de la cuestión Malvinas. Según Milei, Washington estaría evaluando cambios en su postura a partir de la relación que mantiene actualmente con la Argentina.
El mandatario vinculó además esta cuestión con la relación bilateral con Estados Unidos y sostuvo que la Argentina constituye un socio confiable para ese país.
El anuncio presidencial se produjo en el marco de una nueva etapa de la política oficial sobre Malvinas, con especial atención sobre la explotación de recursos naturales en las aguas circundantes a las islas.
Uno de los focos está puesto en el proyecto Sea Lion, que contempla el desarrollo de actividades de exploración y explotación de hidrocarburos. Para el Gobierno argentino, esas operaciones se desarrollan sin autorización de las autoridades nacionales en un territorio cuya soberanía es reclamada por la Argentina.
La administración Milei busca ahora ampliar las herramientas disponibles para sancionar a las compañías que participen directa o indirectamente de esas actividades.
El proyecto de modificación de la Ley 26.659 deberá ser tratado por el Congreso si el Ejecutivo avanza con su envío. En paralelo, el DNU anunciado para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa permitirá avanzar con la planificación de la nueva instalación naval en Tierra del Fuego.
La Base Naval Integrada fue presentada como una obra destinada a fortalecer la capacidad logística argentina en el Atlántico Sur. El Gobierno sostiene que su ubicación permitirá mejorar la proyección estratégica del país y reforzar la presencia en el extremo austral.
Hacia el cierre de su discurso, Milei volvió a plantear que la cuestión Malvinas debe ser considerada una política de Estado y no una cuestión vinculada exclusivamente con una administración o un espacio político.
“El reclamo por Malvinas es una causa nacional”, sostuvo el Presidente, en un mensaje que combinó los anuncios sobre defensa, las medidas contra empresas vinculadas con la explotación petrolera y el posicionamiento internacional de la Argentina frente a la disputa de soberanía.
Con estas medidas, el Gobierno busca responder al avance de proyectos de explotación de hidrocarburos en el área de Malvinas mediante una combinación de herramientas legislativas, sanciones económicas y administrativas y un mayor despliegue de infraestructura de defensa en Tierra del Fuego.
Durante su mensaje, el mandatario sostuvo que el Estado argentino utilizará herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales para defender el reclamo de soberanía y los recursos naturales vinculados con las islas.
Uno de los principales puntos del anuncio estuvo relacionado con la actividad petrolera en la denominada Cuenca Malvinas Norte. Milei cuestionó particularmente el proyecto Sea Lion, impulsado por las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, y advirtió sobre el avance de la explotación de hidrocarburos en esa zona.
Según planteó el Presidente, se trata de un escenario diferente al de anteriores actividades desarrolladas en el área porque implica la extracción de un recurso no renovable que la Argentina considera propio.
En ese marco, Milei afirmó que las empresas que desarrollen operaciones vinculadas con las islas deberán optar entre continuar con una actividad que el Gobierno argentino considera ilegal en un territorio en disputa o desarrollar sus negocios en la Argentina continental.
El Gobierno anunció que enviará al Congreso el denominado Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que contempla modificaciones a la Ley 26.659, norma que establece el régimen aplicable a actividades hidrocarburíferas vinculadas con las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
De acuerdo con lo informado durante el discurso, la iniciativa buscará ampliar las consecuencias penales y administrativas para las empresas involucradas en esas actividades. El alcance también incluiría a compañías que presten servicios a las petroleras que operen en el área.
La propuesta contempla además la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, dentro de un esquema que el Gobierno presentó como parte de una estrategia más amplia para reforzar los instrumentos disponibles en materia de soberanía.
A las medidas legislativas se suma una decisión vinculada con la estructura militar argentina. Milei anunció que, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), se ampliarán los recursos del Ministerio de Defensa destinados a la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
El proyecto apunta a fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del país y, según explicó el Presidente, convertir a la provincia en un punto logístico estratégico para las operaciones vinculadas con el Atlántico Sur.
La iniciativa se enmarca en la política de defensa que el Gobierno viene planteando para la región austral y en la intención de incrementar la capacidad logística y la presencia argentina en una zona considerada estratégica por su ubicación geográfica.
Durante el mensaje, Milei también hizo referencia al escenario internacional en torno a la disputa por las islas. El Presidente cuestionó la posición del Reino Unido y sostuvo que ese país atraviesa un proceso de declive, mientras presentó a la Argentina como un país con perspectivas de crecimiento.
También destacó lo que definió como una revisión de la posición histórica de Estados Unidos respecto de la cuestión Malvinas. Según Milei, Washington estaría evaluando cambios en su postura a partir de la relación que mantiene actualmente con la Argentina.
El mandatario vinculó además esta cuestión con la relación bilateral con Estados Unidos y sostuvo que la Argentina constituye un socio confiable para ese país.
El anuncio presidencial se produjo en el marco de una nueva etapa de la política oficial sobre Malvinas, con especial atención sobre la explotación de recursos naturales en las aguas circundantes a las islas.
Uno de los focos está puesto en el proyecto Sea Lion, que contempla el desarrollo de actividades de exploración y explotación de hidrocarburos. Para el Gobierno argentino, esas operaciones se desarrollan sin autorización de las autoridades nacionales en un territorio cuya soberanía es reclamada por la Argentina.
La administración Milei busca ahora ampliar las herramientas disponibles para sancionar a las compañías que participen directa o indirectamente de esas actividades.
El proyecto de modificación de la Ley 26.659 deberá ser tratado por el Congreso si el Ejecutivo avanza con su envío. En paralelo, el DNU anunciado para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa permitirá avanzar con la planificación de la nueva instalación naval en Tierra del Fuego.
La Base Naval Integrada fue presentada como una obra destinada a fortalecer la capacidad logística argentina en el Atlántico Sur. El Gobierno sostiene que su ubicación permitirá mejorar la proyección estratégica del país y reforzar la presencia en el extremo austral.
Hacia el cierre de su discurso, Milei volvió a plantear que la cuestión Malvinas debe ser considerada una política de Estado y no una cuestión vinculada exclusivamente con una administración o un espacio político.
“El reclamo por Malvinas es una causa nacional”, sostuvo el Presidente, en un mensaje que combinó los anuncios sobre defensa, las medidas contra empresas vinculadas con la explotación petrolera y el posicionamiento internacional de la Argentina frente a la disputa de soberanía.
Con estas medidas, el Gobierno busca responder al avance de proyectos de explotación de hidrocarburos en el área de Malvinas mediante una combinación de herramientas legislativas, sanciones económicas y administrativas y un mayor despliegue de infraestructura de defensa en Tierra del Fuego.
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