MODELO
M3: LA HERRAMIENTA QUE VINCULA MAPAS DEL DELITO Y RESULTADOS POLICIALES
14 de enero de 2026 08:41
M3: el programa que redefine el policiamiento urbano en Santa Fe a partir del análisis de datos
La iniciativa del Ministerio de Justicia y Seguridad ordena el despliegue policial mediante mapas del delito, métricas operativas y monitoreo constante. Ya se aplica en 13 ciudades que concentran más del 60% de la población provincial.
Desde hace seis meses, el Gobierno de Santa Fe implementa el programa M3, una herramienta diseñada para fortalecer el modelo de policiamiento urbano a partir del uso sistemático de información objetiva. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Justicia y Seguridad, apunta a profesionalizar la gestión policial mediante la planificación, el control y la evaluación permanente del despliegue operativo.
El nombre del programa sintetiza su lógica de funcionamiento: Mapeo, Métricas y Monitoreo. A través de estos tres ejes, el M3 permite ordenar la presencia policial en el territorio, analizar el comportamiento del delito y medir el rendimiento de los recursos disponibles, con el objetivo de orientar las decisiones operativas en base a evidencia.
El sistema se apoya en un esquema descentralizado, con fuerte anclaje territorial, que articula a la conducción política del área de seguridad con la Policía de Santa Fe y los equipos técnicos locales. En cada ciudad donde se aplica, se elaboran informes diarios que sistematizan información clave sobre criminalidad, operatividad policial y recursos en calle.
Actualmente, el programa funciona en Rosario, Santa Fe, Venado Tuerto, Rafaela, Reconquista, San Lorenzo, Villa Gobernador Gálvez, Santo Tomé, Villa Constitución, Cañada de Gómez, Casilda, Avellaneda y Esperanza. En conjunto, estas 13 ciudades concentran más del 60 % de la población de la provincia y una porción significativa de la demanda de seguridad.
En esos territorios se producen de manera cotidiana los Informes de Indicadores Básicos, que reúnen datos sobre hechos de violencia, delitos predatorios, resultados operativos y disponibilidad de móviles y personal. A esa información se suma el seguimiento del Tiempo de Respuesta al Ciudadano (TRC), elaborado a partir de los registros de la Central de Emergencias 911.
De forma semanal, se desarrollan reuniones de análisis y planificación entre la conducción policial y los referentes territoriales del Ministerio de Justicia y Seguridad. En esos encuentros se evalúan tendencias delictivas, desempeño operativo y situaciones relevantes que requieren decisiones a nivel estratégico. Este circuito establece un vínculo permanente entre la conducción política —encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro Pablo Cococcioni— y la dinámica cotidiana del trabajo policial.
Un esquema basado en evidencia
“El gobernador Pullaro y el ministro Cococcioni nos marcan que esta es la metodología adecuada para monitorear y evaluar el accionar policial”, explicó el director de Estadística Criminal, Ramiro Galassi. Según detalló, el M3 permite medir de forma parametrizada indicadores vinculados a robos, hurtos, tentativas, personas heridas y hechos de violencia altamente lesiva, y relacionarlos con el despliegue operativo.
El análisis incorpora también métricas de trabajo en calle, como identificaciones, aprehensiones, traslados a comisarías en el marco del artículo 10 bis y secuestros de armas de fuego. “Estos indicadores permiten evaluar el rendimiento policial y ajustar las estrategias junto a la conducción”, precisó Galassi.
El seguimiento del programa se estructura a partir de informes técnicos, reuniones periódicas y minutas operativas que ordenan las líneas de acción. Esta dinámica facilita la detección temprana de desvíos y fortalece un modelo de gestión con control permanente de resultados.
Mejora en los tiempos de respuesta
Dentro del M3 también se evalúa el funcionamiento del sistema de emergencias. En ese sentido, Galassi señaló que el Tiempo de Respuesta al Ciudadano mostró una mejora significativa. “Al inicio de la gestión, el promedio era de 18 minutos. Hoy estamos entre seis y siete minutos para todo tipo de incidencias que ingresan por el 911”, afirmó.
La reducción se vincula con una mejor asignación de recursos y con la identificación del móvil más cercano a cada evento. Según explicó, muchos llamados tienen carácter preventivo y, desde que el vecino se comunica hasta que llega el patrullero, el tiempo promedio se mantiene dentro de ese rango.
Con este enfoque, el programa M3 se consolida como una herramienta central en la política de seguridad provincial, basada en planificación técnica, control operativo y seguimiento permanente de la información.
La iniciativa del Ministerio de Justicia y Seguridad ordena el despliegue policial mediante mapas del delito, métricas operativas y monitoreo constante. Ya se aplica en 13 ciudades que concentran más del 60% de la población provincial.
Desde hace seis meses, el Gobierno de Santa Fe implementa el programa M3, una herramienta diseñada para fortalecer el modelo de policiamiento urbano a partir del uso sistemático de información objetiva. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Justicia y Seguridad, apunta a profesionalizar la gestión policial mediante la planificación, el control y la evaluación permanente del despliegue operativo.
El nombre del programa sintetiza su lógica de funcionamiento: Mapeo, Métricas y Monitoreo. A través de estos tres ejes, el M3 permite ordenar la presencia policial en el territorio, analizar el comportamiento del delito y medir el rendimiento de los recursos disponibles, con el objetivo de orientar las decisiones operativas en base a evidencia.
El sistema se apoya en un esquema descentralizado, con fuerte anclaje territorial, que articula a la conducción política del área de seguridad con la Policía de Santa Fe y los equipos técnicos locales. En cada ciudad donde se aplica, se elaboran informes diarios que sistematizan información clave sobre criminalidad, operatividad policial y recursos en calle.
Actualmente, el programa funciona en Rosario, Santa Fe, Venado Tuerto, Rafaela, Reconquista, San Lorenzo, Villa Gobernador Gálvez, Santo Tomé, Villa Constitución, Cañada de Gómez, Casilda, Avellaneda y Esperanza. En conjunto, estas 13 ciudades concentran más del 60 % de la población de la provincia y una porción significativa de la demanda de seguridad.
En esos territorios se producen de manera cotidiana los Informes de Indicadores Básicos, que reúnen datos sobre hechos de violencia, delitos predatorios, resultados operativos y disponibilidad de móviles y personal. A esa información se suma el seguimiento del Tiempo de Respuesta al Ciudadano (TRC), elaborado a partir de los registros de la Central de Emergencias 911.
De forma semanal, se desarrollan reuniones de análisis y planificación entre la conducción policial y los referentes territoriales del Ministerio de Justicia y Seguridad. En esos encuentros se evalúan tendencias delictivas, desempeño operativo y situaciones relevantes que requieren decisiones a nivel estratégico. Este circuito establece un vínculo permanente entre la conducción política —encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro Pablo Cococcioni— y la dinámica cotidiana del trabajo policial.
Un esquema basado en evidencia
“El gobernador Pullaro y el ministro Cococcioni nos marcan que esta es la metodología adecuada para monitorear y evaluar el accionar policial”, explicó el director de Estadística Criminal, Ramiro Galassi. Según detalló, el M3 permite medir de forma parametrizada indicadores vinculados a robos, hurtos, tentativas, personas heridas y hechos de violencia altamente lesiva, y relacionarlos con el despliegue operativo.
El análisis incorpora también métricas de trabajo en calle, como identificaciones, aprehensiones, traslados a comisarías en el marco del artículo 10 bis y secuestros de armas de fuego. “Estos indicadores permiten evaluar el rendimiento policial y ajustar las estrategias junto a la conducción”, precisó Galassi.
El seguimiento del programa se estructura a partir de informes técnicos, reuniones periódicas y minutas operativas que ordenan las líneas de acción. Esta dinámica facilita la detección temprana de desvíos y fortalece un modelo de gestión con control permanente de resultados.
Mejora en los tiempos de respuesta
Dentro del M3 también se evalúa el funcionamiento del sistema de emergencias. En ese sentido, Galassi señaló que el Tiempo de Respuesta al Ciudadano mostró una mejora significativa. “Al inicio de la gestión, el promedio era de 18 minutos. Hoy estamos entre seis y siete minutos para todo tipo de incidencias que ingresan por el 911”, afirmó.
La reducción se vincula con una mejor asignación de recursos y con la identificación del móvil más cercano a cada evento. Según explicó, muchos llamados tienen carácter preventivo y, desde que el vecino se comunica hasta que llega el patrullero, el tiempo promedio se mantiene dentro de ese rango.
Con este enfoque, el programa M3 se consolida como una herramienta central en la política de seguridad provincial, basada en planificación técnica, control operativo y seguimiento permanente de la información.
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